Cap. III: La Reserva Federal y el Imperio Militar. La OTAN y Bilderberg

Hay dos historias, la oficial, embustera, que se
enseña ad usum delfini, y la real, secreta, en la
que están las verdaderas causas de los
acontecimientos: una historia vergonzosa.
-HONORÉ DE BALZAC

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CAPÍTULO 3: La Reserva Federal y el Imperio Militar. La OTAN y Bilderberg.

¿Se puede hablar de “dueños” del mundo? ¿Unas pocas personas manejan la economía y la política a nivel global? Puede parecer una gran exageración, en un planeta con infinidad de culturas, gobiernos, corporaciones, etc., pero veremos que no lo es. Por sobre esta gran diversidad existe una élite financiera global que controla la economía mundial a través de sus grandes bancos, instituciones como la Reserva Federal de los EEUU, el Grupo Bilderberg, la Comisión Trilateral y el Council on Foreign Relations.

Para evitar caer en lugares que podrían ser tildados de “teorías conspirativas” nos basaremos sólo en fuentes oficiales o de sitios que no puedan ser acusados de ese modo.

Los poderes políticos locales como gerentes de las corporaciones del capitalismo global.

Si uno estudia cómo en distintas sociedades se elige a los gobernantes (en los casos en que así pueden hacerlo) veremos que las elecciones se realizan entre opciones previamente determinadas por grandes empresas que son quienes financian las campañas electorales y la publicidad de los candidatos. Por lo tanto, cuando son electos quedan presos de una maraña de intereses económicos de los que son deudores, lo que hace que terminen gobernando para ellos. Y gobiernan para estos grupos económicos no sólo por este motivo, sino porque el entramado económico de cada sociedad está de hecho organizado en torno a estos intereses. Los gobiernos que intentan alejarse de las directrices de este poder real deben sufrir corridas cambiarias, fuga de capitales, ataques mediáticos (los grandes medios de comunicación son propiedad de los principales grupos económicos del país, desde su línea editorial se encargan de hacer creer a la gente que “el poder” es el gobierno, imponiendo este concepto, naturalizándolo, haciéndonos creer que con sus investigaciones sobre funcionarios están “investigando al poder”), etc. Los retiros masivos de capitales suelen terminar en procesos devaluatorios, inflación, descontrol de las variables macroeconómicas del país y desestabilización política. Por lo tanto los políticos elegidos para gobernar en realidad terminan siendo gerentes de estos grandes grupos económicos. Quienes se apartan de ese camino usualmente no terminan sus mandatos constitucionales, en otras épocas a causa de golpes de estado militares, en la actualidad en general a través de “golpes blandos” o institucionales donde situaciones de caos obligan a renunciar a los presidentes o son destituidos por el poder legislativo. Podemos ir concluyendo entonces que los gobiernos se ven obligados a responder a los grupos económicos más poderosos y no a sus ciudadanos. ¿Dónde quedó la democracia?

El Poder Global

Tanto estos gobiernos como los grupos económicos nacionales no podrían existir en un sistema económico globalizado sin pactar y negociar con los grupos multinacionales que son hegemónicos en el sistema capitalista global, grandes corporaciones que monopolizan la producción en cada rubro (explotación de hidrocarburos, minerales, alimentación, etc.) y adquieren a las empresas competidoras en cada país. Cuando se analiza quiénes son los accionistas propietarios de estas grandes corporaciones lo que se encuentran son los llamados “fondos de inversión”. Si estudiamos quiénes controlan y son los verdaderos dueños de estos fondos, terminaremos en unos pocos bancos internacionales.
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El control del dinero a nivel global: La Reserva Federal

Otro dato nada menor a tener en cuenta es que las finanzas globales están regidas por el dólar como moneda para realizar las transacciones internacionales. Esta moneda es emitida por la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED), sin más respaldo que el imperio militar de este país que ha destruido a casi todo país que haya osado salirse del dólar para comercializar el petróleo que es la base del poder económico del dólar (fue el caso últimamente de Irak y Libia, países que intentaron salirse del dólar, terminando invadidos y destruidos). Esto es así porque luego de abandonar la conversión al oro como respaldo, a partir de la década del ´70 el nuevo respaldo para la moneda internacional fueron las transacciones petroleras internacionales (petrodólares). La fuerza para mantener este sistema de intercambios que da sustento al dólar no es otra que el imperio militar de los EEUU e Inglaterra a través de la OTAN.

La Reserva Federal puede alterar a su conveniencia toda la economía mundial con sólo subir o bajar las tasas de interés, haciendo que los capitales pasen en muy poco tiempo de un área de inversión a otra, otorgando de ese modo grandes ganancias a corporaciones y bancos o generando graves pérdidas y quiebras.

Fundada el 23 de diciembre de 1913, la Reserva Federal es la institución que imprime dólares a nivel global, no responde al gobierno norteamericano como podría creerse, el banco central de los EEUU no es un organismo del Estado, es un ente privado, dirigido por los más importantes bancos privados globales. Saber cuáles son estos bancos es casi imposible ya que es secreto de estado. Según el investigador Thomas D. Schauf, diez bancos controlan a la Reserva Federal: Goldman Sachs de New York, JP Morgan Chase Bank de New York, N.M. Rothschild de Londres, Rothschild Bank de Berlín, Warburg Bank de Hamburgo, Warburg Bank de Amsterdam, Lehman Brothers de New York (hasta antes de su caída en 2008), Lazard Brothers de Paris, Kuhn Loeb Bank de New York e Israel Moses Seif Bank de Italia. Su primer presidente fue de hecho el banquero Paul Warburg.

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La historia de la Reserva Federal (FED)

Cómo fue inventado los pilares del Sistema Monetario Mundial y quién se ha aprovechado de todo esto
Fuente: Red Voltaire

Las manipulaciones del sistema monetario y del sistema de cambio constituyen el mayor escándalo de nuestra época. Por vez primera, la estafa monetaria alcanza dimensiones mundiales –se está desarrollando efectivamente a través del mundo entero–, sin que ningún gobierno sea capaz de controlarla ni de ponerle fin o de impedirla. Formalmente, es incluso legal debido a razones obsoletas.

La etapa decisiva en la ruptura con la moneda de Estado se produjo con la fundación, en 1913, del Sistema Federal de Reserva de Estados Unidos. Desde finales del siglo XIX, los bancos que se hallaban bajo control del imperio Rothschild emprendieron una gran campaña para apoderarse del control de la economía estadounidense. Los Rothschild, provenientes de Europa, financiaron el Banco J.P. Morgan & Co., el Banco Kuhn Loeb & Co., John D. Rockefellers, Standard Oil Co., los ferrocarriles de Edward Harriman y las fábricas de acero de Andrew Carnegie.

Alrededor del año 1900, los Rothschild enviaron a Estados Unidos a uno de sus agentes, Paul Warburg, quien debía cooperar con el Banco Kuhn Loeb & Co. Jacob Schiff y Paul Warburg [quienes] emprendieron una campaña tendiente a instaurar varios «Federal Reserve Banks» (FED), instituciones privadas de emisión de moneda. Con el apoyo de los dos grandes grupos financieros Rothschild y Rockefeller, lograron fundar un banco central privado con derecho a emitir su propia moneda, medio legal de pago garantizado al principio por el Estado. La instauración de la FED, en 1913, permitió que los banqueros internacionales pudieran consolidar su poderío financiero en Estados Unidos. Paul Warburg fue el primer presidente de la FED.

Después de la fundación de la FED se produjo la adopción de la 6ª enmienda de la Constitución estadounidense, que permitió que el gobierno cobrara un impuesto sobre los ingresos. Era consecuencia del hecho que el gobierno no pudiera ya emitir su propia moneda. De esa manera, los banqueros internacionales se apropiaban indirectamente del patrimonio privado del ciudadano estadounidense. En aquel momento, los accionistas más importantes de la FED eran:

1. Los bancos Rothschild de París y de Londres
2. El Banco Lazard frères de París
3. El Banco Israel Moses Seif en Italia
4. El Banco Warburg en Amsterdam y Hamburgo
5. El Banco Lehmann en Nueva York
6. El Banco Kuhn Loeb & Co.en Nueva York
7. El Banco Rockefeller Chase Manhattan en Nueva York
8. El Banco Goldman Sachs en Nueva York.

Después de la Primera Guerra Mundial, las reservas mundiales de oro se acumularon en aquel banco privado que en realidad era la FED, de manera que numerosos bancos centrales no pudieron seguir manteniendo el patrón oro y sus países se vieron inmersos en la deflación, produciéndose así la primera crisis económica mundial.

Durante la Guerra Mundial, Estados Unidos llegó a exigir que los países en guerra le pagaran con oro las armas que compraban. Al terminar la guerra, el oro de Alemania se convirtió en botín de guerra. Más de 30,000 toneladas del oro mundial se acumularon así en Estados Unidos. Ese oro sirvió de cobertura al dólar. Pero, como gran parte de esos dólares estaba haciendo el papel de reserva monetaria en las cajas de los bancos centrales extranjeros, Estados Unidos pudo seguir imprimiendo más dólares, en cantidades que ya no correspondían con sus reservas en oro. En efecto, los demás países necesitaban dólares para poder comprar materias primas, que se compraban solamente con esa moneda. Además del oro, el dólar se convirtió así en una de las principales reservas monetarias de los bancos centrales extranjeros.

Había comenzado el reinado mundial del dólar. En 1971, Richard Nixon (el presidente número 37 de Estados Unidos, de 1969 a 1974) anuló la convertibilidad del dólar en oro y, al mismo tiempo, la garantía del Estado sobre el valor del dólar. Desde entonces, el valor del billete verde no está en correspondencia con las reservas de oro ni está garantizado por el Estado. Se trata por tanto de la moneda privada libre de la FED. Pero la masa monetaria de dólares que la FED pone en circulación (desde marzo de 2006, la FED no ha publicado más la cifra de la masa monetaria M3) se ha convertido en un problema sin solución: la masa mundial de bienes se cuadriplicó durante los últimos 30 años, pero la masa monetaria se multiplicó por 40.

¿Cómo funciona este banco privado con derecho a imprimir los dólares? La FED produce dólares. Los presta al gobierno de Estados Unidos a cambio de obligaciones que le sirven [a la FED] como «garantías». Los bancos de la FED en posesión de esos títulos perciben intereses anuales. Muy astutos, ¿no les parece? Ya en 1992, las obligaciones en poder de la FED alcanzaban un valor de 5 trillones de dólares, y los intereses que paga el contribuyente estadounidense siguen aumentando constantemente. La FED se apoderó de ese increíble patrimonio prestándole dinero al gobierno de Estados Unidos y cobrándole después intereses. El contravalor es ese papel verde que se conoce con el nombre de dólar.

Es importante repetir que no es el gobierno de Estados Unidos quien emite el dólar, sino la FED, que a su vez se encuentra bajo el control de bancos privados y que pone a disposición del gobierno cantidades de dinero y, como contrapartida, cobra jugosos intereses y recoge impuestos. Nadie se da cuenta de esta artimaña. Además, las obligaciones que el gobierno emite otorgan a la FED una garantía, de carácter público y privado, sobre el conjunto de bienes y fondos de Estados Unidos. Numerosas acciones jurídicas han tratado de obtener la anulación de la ley sobre la FED, sin éxito hasta el momento.

El presidente John F. Kennedy fue el primero que trató de transformar la FED emitiendo un decreto presidencial («executive order number 11110»). Poco después, fue asesinado, probablemente por su propio servicio de inteligencia. 

¿Cuál es la situación actual? Los bancos privados tratan por todos los medios de mantener y reforzar su gigantesca fuente de ingresos: el dólar. Y a los países que quieren establecer sus relaciones comerciales internacionales [en adelante] sobre la base del euro, como Irak, Irán o Venezuela, se les tilda de terroristas. Se obliga a los gobiernos a vender sus productos a Estados Unidos a cambio de dólares carentes de valor, y el desenfrenado aumento de liquidez proporciona a la alta finanza internacional las sumas ilimitadas que le permiten comprar el mundo entero. Los bancos centrales del mundo entero se ven obligados a acumular dólares sin valor como «reservas monetarias». El dólar estadounidense es la moneda privada de la alta finanza, moneda que nadie garantiza, que no dispone de otra garantía que la propia, moneda que se utiliza para maximizar la ganancia, acrecentada sin vergüenza alguna, que se utiliza como medio de dominación mundial y para acaparar las materias primas y otros valores del mundo.

Fuente: http://www.voltairenet.org/article155627.html

 

Sobre relaciones entre las familias Rockefeller y Rothschild puede leerse: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/06/120531_economia_rothschild_rockefeller_tsb.shtml ).

En 1933 los banqueros de la Reserva Federal fueron beneficiados por la Orden Ejecutiva 6102 del presidente Franklin Roosevelt. La misma obligó a la población norteamericana a entregar todo el oro que tuvieran como forma de atesoramiento a cambio de billetes impresos por la reserva federal a u$s20,67 la onza de oro (unos u$s 376 dólares actuales), bajo pena de prisión de 5 a 10 años y/o multa de u$s 10.000 (unos u$s 180.000 a valores actuales).
(fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Executive_Order_6102).


La Casa Warburg

La dinastía Warburg, fundadora de la Reserva Federal (Paul Warburg en 1913), hunde sus raíces históricas en la antigua casa veneciana judía del siglo XVI, “Del Banco” (uno de sus exponentes más conocidos era Anselmo del Banco), parte de la denominada “nobleza negra veneciana”. Frente a las restricciones que aparecieron por aquel siglo a la comunidad judía emigraron primero a Bologna y luego a la localidad alemana de Warburg, de donde tomaron su nombre.

La familia se establece en el siglo XVII en Altona, cerca de Hamburgo, donde fundaron en 1798 el banco M.M. Warburg & Co., una de las instituciones bancarias de inversión más antiguas del mundo. Otras instituciones bancarias fundadas por la familia incluyen: Warburg Pincus, S.G. Warburg & Co., la que luego se transformó en la enormemente poderosa UBS Warburg.

Es una familia muy entretejida con otras dinastías de banqueros. Felix Warburg se casó en EEUU con Frieda Schiff, la hija de Jacob Schiff, directivo de la banca Kuhn Loeb, Wells Fargo y otras (su padre, Moses Schiff era un broker de la banca Rothschild). Jacob Schiff reemplaza a Paul Warburg en la dirección de Wells Fargo, cuando éste encabeza la presidencia de la Reserva Federal. Schiff fue también uno de los principales financistas de Japón en su guerra contra la Rusia zarista de 1905 y de las distintas revueltas contra el zarismo.

Se le atribuye a la dinastía Warburg una alta responsabilidad en la financiación de Adolfo Hitler. Para 1933 Max Warburg era miembro de la junta directiva del Reichsbank y reportaba directamente a Hjalmar Schacht (Ministro de Economía de 1934 a 1937, presidente del Reichsbank de 1933 a 1939, masón miembro de la logia Urania zur Unsterblichkeit). Max Warburg era también miembro de la junta directiva de IG Farben una de las principales industrias del régimen nazi, altamente financiada por los banqueros de Wall Street. Esta situación continuó hasta su ruptura con el régimen, su persecución y posterior emigración en 1938.

 

 

EL IMPERIO MILITAR DE LA OTAN

La OTAN actúa como el aparato militar mundial que sostiene el sistema del petrodólar al obligar militarmente a los países a comerciar en dólares. Por este motivo más de 3 millones de soldados norteamericanos se encuentran en unas 1400 bases militares norteamericanas en 120 países:

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Se vuelven más actuales que nunca las palabras del presidente norteamericano Dwight D. Eisenhower, en el discurso que pronunció el 17 de enero de 1961, al terminar su mandato presidencial: “La conjunción de un inmenso aparato militar y de una vasta industria productora de armamento es nueva en la experiencia de EE.UU. Su influencia abarcadora –económica, política, incluso espiritual– se deja sentir en cada ciudad, cada Parlamento, cada oficina del gobierno federal…, debemos estar en guardia contra la adquisición de una influencia no autorizada por parte del complejo militar-industrial. El potencial del surgimiento desastroso de un poder indebido existe y persistirá”.

Así es la participación de las principales naciones que financian a la OTAN con los recursos de los impuestos que le cobran a sus pueblos:

El Complejo Industrial Militar

La advertencia de Dwight Eisenhower:

El rol de la OTAN

BILDERBERG Y LA OTAN:
Lo que usted no sabe sobre el Grupo de Bilderberg
por Thierry Meyssan

Desde 1954, un centenar de eminentes personalidades de Europa Occidental y de Norteamérica se reúnen anualmente –a puertas cerradas y bajo condiciones de estrecha protección– en el seno del Grupo de Bilderberg. La reunión dura 3 días y nada se publica sobre los temas tratados.

Después de la desaparición de la Unión Soviética, algunos periodistas comenzaron a interesarse por el Grupo de Bilderberg. Varios autores han visto en él el embrión de un gobierno mundial y de las principales decisiones políticas, culturales, económicas y militares de la segunda mitad del siglo XX, una interpretación que Fidel Castro ha retomado. Nada permite, sin embargo, confirmarla o desmentirla (ver artículo al respecto sobre el Nuevo Orden Mundial para tener una idea de lo que esto implica).

En aras de saber lo que realmente es y lo que no puede ser el Grupo de Bilderberg, me di a la tarea de buscar documentos y testigos. Tuve acceso a todos sus archivos correspondientes al periodo que va desde 1954 hasta 1966 y a muchos documentos posteriores y he podido conversar con uno de sus antiguos invitados, a quien conozco desde hace mucho tiempo. Ningún periodista, ni ciertamente los exitosos autores que han popularizado los actuales clichés, ha tenido acceso a tantos documentos internos del Grupo de Bilberberg.

He aquí lo que he logrado descubrir y comprender.

La primera reunión

Setenta personalidades provenientes de 12 países participan en 1954 en la primera reunión del Grupo, un seminario de 3 días, del 29 al 31 de mayo, que se desarrolla cerca de Arnhem, en los Países Bajos. Los invitados se reparten entre dos hoteles cercanos pero los debates se desarrollan en el establecimiento principal con cuyo nombre se conocerá el Grupo.

Las invitaciones, que llevan el membrete del Palacio de Soestdijk [Una de las cuatro residencias oficiales de familia real de los Paises Bajos. Nota del Traductor.], resultan bastante oscuras: «Apreciaría muchísimo su presencia en el congreso internacional, sin carácter oficial, que tendrá lugar en los Países Bajos a finales del mes de mayo. Este congreso desea estudiar cierto número de cuestiones de gran importancia para la civilización occidental y tiene como objetivo estimular el goodwill [en español, “buena voluntad”] y el entendimiento recíproco gracias al libre intercambio de puntos de vista». Las invitaciones llevan la firma del príncipe consorte de los Países Bajos, Bernhard zur Lippe-Biesterfeld, y van acompañadas de varias páginas informativas de índole administrativa sobre el transporte y el alojamiento. Lo más que permiten saber es que habrá delegados de Estados Unidos y de 11 Estados de Europa Occidental y que se realizarán 6 sesiones de trabajo de 3 horas cada una.

Dado el pasado nazi del príncipe Bernhard, quien fue miembro de la caballería SS hasta su matrimonio, en 1937, con la princesa Juliana, y el contexto del mccarthysmo de aquella época, resulta evidente que las «cuestiones de gran importancia para la civilización occidental» tienen que ver con la lucha contra el comunismo.

Ya en el lugar del encuentro, los dos presidentes de la reunión –el empresario estadounidense John S. Coleman y el ministro saliente de Relaciones Exteriores de Bélgica Paul van Zeeland– mitigan la impresión de los invitados. Coleman es un militante del libre mercado mientras que el ministro Van Zeeland es un partidario de la Comunidad Europea de Defensa (CED) [1]. Finalmente, los participantes verán, en un extremo de la tribuna, a Joseph Retinger, la eminencia gris de los británicos. Todo ello parece indicar que las monarquías holandesa y británica apadrinaron la realización de la reunión en apoyo a la Comunidad Europea de Defensa y al modelo económico del capitalismo de libre mercado en oposición al antiamericanismo que promueven comunistas y gaullistas.

Las apariencias, sin embargo, son engañosas. No se trata de hacer campaña a favor de la CED, sino de movilizar a las élites a favor de la guerra fría.

La personalidad escogida para convocar a los invitados fue Su Alteza Real el príncipe Bernhard porque su condición de príncipe consorte le confiere un carácter estatal, sin ser por ello oficial.
Tras él se esconde el verdadero promotor del encuentro: una organización intergubernamental interesada en manipular a los gobiernos de algunos de los Estados que la conforman.

Por aquel entonces, John S. Coleman no se ha convertido aún en presidente de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, pero acaba de crear el Comité de Ciudadanos por una Política Nacional de Comercio (Citizen’s Committee for a National Trade Policy, CCNTP). Afirma que la libertad de comercio absoluta, o sea la renuncia a todos los derechos de aduana, permitirá a los aliados de Estados Unidos acrecentar sus propias riquezas y financiar la Comunidad Europea de Defensa, léase emprender el rearme de Alemania e integrar su potencial militar a la OTAN.

Los documentos que obran en nuestro poder demuestran, sin embargo, que el CCNTP lo único que tiene de “ciudadano” es el nombre. Se trata en realidad de una iniciativa de Charles D. Jackson, el consejero de la Casa Blanca a cargo de la guerra sicológica. A la cabeza de la operación se encuentra William J. Donovan, el ex jefe de la OSS (el servicio de inteligencia estadounidense creado durante la Segunda Guerra Mundial), ahora encargado de crear la rama estadounidense del nuevo servicio secreto de la OTAN, el Gladio.

Paul van Zeeland no sólo es el promotor de la Comunidad Europea de Defensa. Es además un político de mucha experiencia. Al término de la ocupación nazi presidió la Liga Independiente de Cooperación Europea (LICE) que tenía como objetivo la creación de una unión aduanera y monetaria, organización que fue instaurada por el ya mencionado Joseph Retinger.

El propio Retinger, quien funge como secretario en el encuentro de Bilderberg, sirvió durante la guerra en los servicios secretos ingleses (SOE) del general Colin Gubbins. En el Reino Unido, Retinger, un aventurero polaco, fue consejero del gobierno de Sikorski en el exilio. En Londres, protagonizó el microcosmo de los gobiernos creados en el exilio, lo cual le proporcionó múltiples contactos en la Europa liberada del fascismo.

Su amigo Sir Gubbins abandonó oficialmente los servicios secretos británicos y el SOE fue disuelto. Dirige entonces una pequeña empresa de tapices y productos textiles que le sirve de «pantalla». En realidad, Gubbins está a cargo de la creación de la rama inglesa del Gladio. Después de haber participado en todas las reuniones preparatorias del congreso de Bilderberg, se encuentra entre los invitados, sentado al lado de Charles D. Jackson.

Los participantes ignoran que son en definitiva los servicios secretos de la OTAN quienes realmente dan origen al encuentro de Bilderberg. El príncipe Bernhard, Coleman y Van Zeeland sirven de fachada.

Aunque periodistas imaginativos hayan creído encontrar en el grupo de Bilderberg la voluntad de crear un gobierno mundial oculto, este club de personalidades influyentes no es más que una herramienta de cabildeo que la OTAN utiliza para promocionar sus propios intereses. Esto es mucho más serio y mucho más peligroso ya que es la OTAN la que ambiciona convertirse en un gobierno mundial oculto capaz de perpetuar el statu quo internacional y la influencia de Estados Unidos.

Además, en las siguientes reuniones la seguridad del Grupo de Bilderberg no estará en manos de la policía del país donde se organiza el encuentro sino que será cuestión de los soldados de la OTAN.

Entre los 10 oradores inscritos se destacan dos ex primeros ministros –el francés Guy Mollet y el italiano Alcide de Gasperi–, tres responsables del Plan Marshall, el halcón de la guerra fría Paul H. Nitze y, sobre todo, un poderosísimo financiero, David Rockefeller.

Según los documentos preparatorios, una veintena de participantes están al tanto del secreto. Conocen más o menos en detalle quiénes son los que realmente manejan el show y han redactado de antemano sus intervenciones. Hasta los menores detalles están previstos y no se deja ni el más mínimo espacio a la improvisación. Por su parte, los demás participantes, unos cincuenta, ignoran por completo lo que se está tramando. Han sido escogidos para que ejerzan su influencia sobre sus respectivos gobiernos y sobre la opinión pública de sus países respectivos. Así que el seminario ha sido organizado para convencerlos y para llevarlos a que se impliquen en la propagación de los mensajes que se quiere divulgar.

En vez de abordar los grandes problemas internacionales, las intervenciones analizan la supuesta estrategia ideológica de los soviéticos y explican el método a seguir para contrarrestarla en el «mundo libre».

Las primeras intervenciones evalúan el peligro comunista. Los «comunistas conscientes» son individuos que pretenden poner su patria al servicio de la Unión Soviética para imponerle al mundo un sistema colectivista. Y hay que combatirlos. Pero se trata de una lucha difícil ya que estos «comunistas conscientes» están diseminados por toda Europa dentro de una masa de electores comunistas que nada saben de sus siniestros propósitos y que los siguen con la esperanza de obtener mejores condiciones sociales.

La retórica se endurece poco a poco. El «mundo libre» debe enfrentar el «complot comunista mundial», no sólo de forma general sino dando también respuesta a problemas concretos vinculados a las inversiones estadounidenses en Europa y la descolonización.

Finalmente, los oradores abordan el problema principal que, según afirman ellos, los soviéticos están explotando en su propio beneficio: por razones culturales e históricas, los responsables políticos del «mundo libre» emplean argumentos diferentes en Estados Unidos y en Europa, argumentos que a veces se contradicen. El caso más emblemático es el de las purgas que organiza el senador McCarthy en Estados Unidos. Estas resultan indispensables para salvar la democracia, pero el método utilizado es visto en Europa como una forma de totalitarismo.

El mensaje final es que no hay negociación diplomática ni compromiso posible con los «Rojos». Hay impedir, cuesto lo que cueste, que los comunistas logren desempeñar un papel en Europa Occidental. Pero habrá que actuar con astucia. Como no podemos arrestarlos y fusilarlos, habrá que neutralizarlos con discreción, sin que los electores se den cuenta. O sea, la ideología que se desarrolla en el encuentro es la de la OTAN y el Gladio. Nunca se dijo allí que se recurriría al fraude electoral ni que los indecisos serían asesinados, pero todos los participantes admitieron que, para salvar el «mundo libre», había que poner las libertades entre paréntesis.

Aunque el proyecto de la Comunidad Europea de Defensa (CED) fracasó 3 meses más tarde debido a los golpes que le asestaron tanto diputados comunistas como «nacionalistas extremistas», o sea los gaullistas, su objetivo no era en realidad apoyar la creación de la CED ni ninguna otra medida política en particular sino divulgar una ideología en el seno de la clase dirigente y transmitirla después, a través de dicha clase, al resto de la sociedad. Objetivamente, los ciudadanos de Europa Occidental disponían cada vez más de información sobre las libertades que no tenían los habitantes de Europa Oriental, pero tenían cada vez menos conciencia de las libertades que ellos mismos iban perdiendo en Europa Occidental.

Un segundo congreso se organiza entonces en Francia, del 18 al 20 de marzo de 1955, en la localidad de Barbizon.

Poco a poco va imponiéndose la idea de que estos congresos van a realizarse cada año y de que es necesario conformar una secretaría permanente. El príncipe Bernhard se aparta luego de evidenciarse su participación en un caso de tráfico de influencia –el escándalo Lockheed-Martin). Cede entonces la presidencia al ex primer ministro británico Alec Douglas Home (de 1977 a 1980). La presidencia del Grupo de Bilderberg será ocupada posteriormente por el ex canciller y presidente de la RFA Walter Scheel (de 1981 a 1985), el ex gobernador del Banco de Inglaterra Eric Roll (de 1986 a 1989), el ex secretario general de la OTAN Peter Carrington (de 1990 a 1998) y finalmente por el ex vicepresidente de la Comisión Europea Etienne Davignon (desde 1999).

El presidente del Grupo de Bilderberg contó durante mucho con la ayuda de dos secretarios generales, uno para Europa y Canadá –los Estados vasallos– y otro para Estados Unidos –el monarca. Pero actualmente existe un solo secretario, desde 1999.

De un año a otro, los debates son muy repetitivos. Es por eso que no son los mismos invitados. Hay siempre un núcleo central que se encarga de preparar el seminario de antemano y otros personajes que vienen por primera vez, a los que se les inculca la retórica atlantista del momento.

Los encuentros anuales reúnen actualmente más de 120 participantes, un tercio de los cuales son miembros del núcleo. La alianza atlántica los selecciona según la importancia de sus contactos y su capacidad de influencia, independientemente de las funciones que ejerzan en la sociedad, y siguen siendo miembros del núcleo central cuando cambian de ocupación.

Veamos la lista exacta de dicho núcleo, incluyendo a los miembros del Consejo de administración, que sirven de vitrina para los invitados, y algunos de los miembros que se mantienen menos visibles para no asustar a los nuevos.

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Étienne Davignon, Secretario General del Grupo Bilderberg

Consejo de administración

Josef Ackermann Banquero suizo, director del Deutsche Bank, vicepresidente del Foro de Davos.
Roger C. Altman Banquero estadounidense, ex consejero de las campañas electorales de John Kerry y de Hillary Clinton, director del banco de negocios Evercore Partners Inc.
Francisco Pinto Balsemao Ex primer ministro socialista de Portugal (de 1981 a 1983), presidente fundador del principal grupo portugués de televisión SIC. (T)
Fran Bernabe Banquero italiano, actual propietario de Telecom Italia (T)
Henri de Castries Presidente-director general de la compañía francesa de seguros AXA
Juan Luis Cebrián Director del grupo español de prensa escrita y audiovisual Prisa.
W. Edmund Clark Banquero canadiense, Presidente del Toronto-Dominion Bank Financial Group
Kenneth Clarke Ex vicepresidente de British American Tobacco (de 1998 a 2007), canciller y ministro británico de la Justicia, vicepresidente de Movimiento Europeo UK.
George A. David Presidente-director general de Coca-Cola.
Etienne Davignon Hombre de negocios belga, ex vicepresidente de la Comisión Europea (de 1981 a 1985), actual vicepresidente de Suez-Tractebel.
Anders Eldrup Presidente-director generak de la compañía danesa de gas y petróleo DONG Energy.
Thomas Enders Director de Airbus.
Victor Halberstadt Profesor de economía en la universidad holandese de Leiden, funge como consejero de diversas empresas como Goldman Sachs y Daimler-Chrysler.
James A. Johnson Financiero estadounidense, fue uno de los principales responsables del Partido Demócrata y estuvo entre los artífices de la investidura de Barack Obama. Es vicepresidente del banco de negocios Perseus.
John Kerr of Kinlochard Ex embajador del Reino Unido en Washington, vicepresidente del grupo petrolero Royal Dutch Shell (T)
Klaus Kleinfeld Presidente-director general alemán del gigante estadounidense del aluminio Alcoa.
Mustafa V. Koç Presidente-director general del holding Koç, la empresa más importante de Turquía.
Marie-Josée Drouin-Kravis Editorialista sobre temas económicos en la prensa escrita y audiovisual de Canadá. Investigadora del extremadamente militarista Hudson Institute. Es la tercera esposa de Henry Kravis.
Jessica T. Mathews Ex directora de asuntos globales en el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Actual directora de la Fundación Carnegie.
Thierry de Montbrial Economista, director fundador del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI) y de la World Policy Conference.
Mario Monti Economista italiano, ex comisario europeo para la competencia (de 1999 a 2005), cofundador del Spinelli Group por el Federalismo europeo.
Egil Myklebust Ex presidente del patronato noruego, director de Scandinavian Airlines System (SAS).
Matthias Nass Director adjunto del diario alemán Die Zeit
Jorma Ollila Hombre de negocios finlandés, ex presidente-director general de Nokia, actual presidente del grupo petrolero Royal Dutch Shell.
Richard N. Perle Ex presidente del Consejo de Consulta de Defensa del Pentágono, es uno de los principales líderes de los llamados straussianos (los discípulos de Leo Strauss) y, por lo tanto, importante figura de los neoconservadores.
Heather Reisman Mujer de negocios canadiense, Presidenta-directora general del grupo de edición Indigo-Chapters.
Rudolf Scholten Ex ministro de Finanzas de Austria, gobernador del Banco Central.
Peter D. Sutherland Ex comisario europeo irlandés para la competencia. Fue posteriormente director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Actual presidente de Goldman Sachs International. Ex presidente de la sección europea de la Comisión Trilateral y vicepresidente de la European Round Table of Industrialists, actual presidente de honor del Movimiento Europeo en Irlanda.
J. Martin Taylor Ex diputado británico, Presidente-director general del gigante de la química y de la actividad agroalimentaria Syngenta.
Peter A. Thiel Jefe de empresa estadounidense, Presidente-director general de PayPal, presidente de Clarium Capital Management y, debido a esa posición, accionista de Facebook.
Daniel L. Vasella Presidente-director general del grupo farmacéutico suizo Novartis.
Jacob Wallenberg Banquero sueco, es administrador de numerosas compañías transnacionales.
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Henry Kissinger, principal responsable de las personas a invitar en el seno del Groupo Bilderberg

Miembros disimulados del núcleo

Carl Bildt Ex primer ministro liberal de Suecia (de 1991 a 1994), ex enviado especial de la Unión Europea y posteriormente de la ONU en los Balcanes (de 1995 a 1997 y de 1999 a 2001), actual ministro sueco de Relaciones Exteriores. (T)
Oscar Bronner Presidente-director general del diario austriaco Der Standard.
Timothy C. Collins Financiero estadounidense, director del fondo de inversiones Ripplewood. (T)
John Elkann Presidente-director general del grupo automovilístico italiano Fiat (su abuelo Gianni Agnelli fue durante 40 años uno de los promotores del Grupo de Bilderberg. Heredó la fortuna familiar luego del deceso, por causas naturales, de su abuelo Giovanni y de la prematura muerte de su tío Edoardo, quien se había convertido al Islam chiíta. Existe la convicción, en fuentes policiales, de que Edoardo fue asesinado para que la fortuna volviera a la rama judía de la familia).
Martin S. Feldstein Ex consejero económico de Ronald Reagan (de 1982 a 1984) y actual consejero económico de Barack Obama. Fue también consejero de George W. Bush para la inteligencia exterior. Imparte clases en Harvard. (T)
Henry A. Kissinger Ex consejero de seguridad nacional de Estados Unidos y ex secretario de Estado, personalidad central del complejo militaro-industrial estadounidense, actual presidente de la firma de consejería Kissinger Associates.
Henry R. Kravis Financiero estadounidense a cargo del manejo del fondo de inversiones KKR. Es uno de los principales recolectores de fondos del Partido Republicano.
Neelie Kroes Ex ministra holandesa de Transporte, comisaria europea para la competencia y actual comisaria para la sociedad numérica.
Bernardino Léon Gross Diplomática española, secretaria general de la presidencia del gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.
Frank McKenna Ex miembro de la Comisión de Vigilancia de los servicios de inteligencia canadienses, embajador de Canadá en Washington (de 2005 a 2006), vicepresidente del Banco Toronto-Dominion.
Beatriz de los Países Bajos Reina de Holanda. Es la hija del príncipe Bernhard.
George Osborne Ministro británico de Finanzas. Este personaje neoconservador es considerado como un euroescéptico, lo cual implica que se opone a la integración del Reino Unido a la Unión Europea, aunque sí es partidario de la organización del continente en el seno de la UE.
Robert S. Prichard Economista canadiense, director del grupo de prensa escrita y audiovisual Torstar.
David Rockefeller Es el patriarca de una larga dinastía de financieros y el más antiguo miembro del núcleo del Grupo de Bilderberg. Es también presidente de la Comisión Trilateral, organización similar en la que participan personajes asiáticos.
James D. Wolfensohn Financiero australiano que adoptó la nacionalidad estadounidense para convertirse en presidente del Banco Mundial (de 1995 a 2005). Actual director de la firma de consejería Wolfensohn & Co.
Robert B. Zoellick Diplomático estadounidense, ex delegado de Comercio de Estados Unidos (de 2001 a 2005), actual presidente del Banco Mundial.
Los miembros del Grupo de Bilderberger no implican en el Grupo a las empresas o instituciones en las que trabajan. Es, sin embargo, interesante observar la diversidad de sectores en los que desarrollan sus actividades.

El grupo de influencia de la organización militar más poderosa del mundo

La cantidad de temas abordados en los encuentros anuales del Grupo de Bilderberg ha ido en aumento en los últimos años, en función de la actualidad internacional. Pero eso no nos dice nada nuevo, ya que esas discusiones no tienen en sí mismas ningún objetivo. No pasan de ser pretextos para comunicar mensajes. No hemos tenido acceso, por desgracia, a los documentos preparatorios más recientes, por lo que sólo podemos entonces inferir las consignas que la OTAN trata de divulgar a través de estos líderes de la opinión.

Fuente: http://www.voltairenet.org/article169438.html

Los “4 Grandes” grupos financieros globales son también dueños de la industria armamentista mundial, lo que se conoce como el “Complejo Militar-Industrial” detrás del gigantesco presupuesto del Pentágono.

Veamos la composición accionaria de las principales empresas de armamento del mundo:

Los gobiernos norteamericanos, más allá del candidato electo a presidente, están siempre constituídos por representantes de los grandes bancos. En la imagen vemos cómo se intercambian funcionarios entre el gigante bancario Goldman Sachs y el gobierno de los EEUU (el cuadro muestra a funcionarios de Obama, con Trump la imagen no es muy distinta ya que por lo menos durante la primera parte de su mandato en que se escribe esta nota, los principales cargos económicos han sido ocupados por directivos de Goldman Sachs):

Bilderberg020GoldmanSachsGobiernoEEUU

Las familias que han fundado gran parte de estos bancos y los han controlado durante décadas y en algunos casos desde hace siglos se enlazan entre sí a través de negocios y matrimonios. Entre las dinastías de banqueros más importantes del mundo son conocidas por su permanencia a lo largo de décadas y hasta de siglos, las familias: Rockefeller, Rothschild, Warburg, Lazard, Mellon, Morgan, Wallenberg y Berenberg.

Para ampliar información sobre cómo estas familias controlan a la FED y cómo ésta a su vez controla la economía mundial, leer:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=34837


 


 

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