La verdadera “pesada herencia” que nos dejará Macri: ya casi duplicó la deuda externa argentina

La contracara de la desindustrialización que sufre la Argentina será una enorme deuda externa que dificultará retomar un camino autónomo de desarrollo.

Esta es una de las perversidades del modelo rentístico-financiero implementado: destruye las estructuras económicas independientes mientras al mismo tiempo genera las cadenas para una mayor dependencia.

En solo 16 meses, Macri ya casi duplicó la deuda externa. Veamos la explicación de Áxel Kicillof:

Un verdadero salvavidas de plomo
por Áxel Kicillof

Hablemos de temas de fondo. No hay brotes verdes, el segundo semestre era otro verso más. La economía no arranca, la industria y el empleo caen y la inflación no baja. Pero por detrás de esta negra coyuntura, Macri además va construyendo un verdadero salvavidas de plomo, que va a condicionar el futuro de nuestro país por décadas: la deuda externa.

Desde que llegó Macri al gobierno, la deuda externa casi se duplicó.

Hace exactamente un año, el gobierno arregló con los fondos buitre a las apuradas y casi sin negociación. El resultado fue pagarles vergonzosamente más de lo que reclamaban. A Paul Singer incluso se le cubrió el costo de los abogados y hasta la propaganda que hizo contra Argentina.

Para aprobar la ley de pago a los buitres, Macri consiguió apoyo en el Congreso de muchos dirigentes que fueron elegidos para otra cosa: para ser oposición. En aquel momento el gobierno había prometido que pagándole a los buitres el costo del endeudamiento iba a bajar a los niveles del resto de los países de América Latina. Como se observa en el gráfico, también era mentira.

Fuente: Estudio BEIN en base a Bloomberg

En resumen: Macri pagó una enormidad a los buitres, después tomó descontroladamente deuda externa y lo hizo a tasas altas.

¿Dónde fueron a parar esos recursos? No se usaron para mejorar la infraestructura, ni la educación, ni la salud, ni los salarios, y mucho menos para los sectores más postergados. Tampoco llegó la lluvia de inversiones. La mayor parte de esos dólares se fueron por la “canaleta” de la fuga de capitales. Hoy, como en las peores épocas, la única “industria” a la que le va bien en Argentina es la bicicleta financiera.

Pero lo peor de todo es que la creciente deuda va poniendo un torniquete sobre nuestro futuro. Si hay más deuda, cada vez hay que usar más recursos del Estado para cubrir los vencimientos. Los pagos de deuda obligan a realizar un ajuste presupuestario permanente, a pedir más deuda para pagar la deuda y, finalmente, llevan a aceptar las condiciones que van imponiendo los acreedores a la política económica. Día a día vamos cediendo soberanía. Al tomar deuda Macri va hipotecando el país.

Fuente: http://telegra.ph/Un-verdadero-salvavidas-de-plomo-04-16

 

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