Alternativa para Alemania (AfD) segunda fuerza tras dura derrota del canciller alemán, el socialdemócrata Olaf Scholz

Los socialdemócratas del SPD del canciller alemán Olaf Scholz, recibieron un duro golpe en las urnas, obteniendo un tercer puesto al que calificaron de “muy amargo” este domingo en las elecciones europeas, por debajo del partido soberanista Alternativa para Alemania (AfD) que volvió a sorprender por su crecimiento.

La candidata principal del SPD al Parlamento Europeo (PE), Katarina Barley, dijo que se trataba de una “tarde amarga”.

El SPD (14,1%) se queda así por detrás de los Cristianodemócratas (30%) y el AfD (15,6%). Por su parte, el partido fundado por la política Sahra Wagenknecht tras romper con La Izquierda (Die Linke, 2,8%) ha superado el 6 por ciento, más del doble que su antigua formación. Los liberales, socios de la coalición de Gobierno junto al SPD y Los Verdes, figuran sextos con algo más del 5 por ciento.

El partido que peor resultado obtuvo son Los Verdes, que perdieron 8,5 puntos porcentuales, a tono con los malos resultados de las formaciones ecologistas en toda la Unión Europea.

Los grupos nacionalistas euroescépticos Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) e Identidad y Democracia (ID) y los candidatos de la AfD de Alemania —no afiliados aún a una familia política de la UE— obtuvieron juntos 149 escaños para el Parlamento Europeo, lo que supone un aumento de 22.

Alice Wender (AfD), sostuvo que “la gente se ha vuelto más euroescéptica”, al tiempo que calificó la campaña de su partido como “extremadamente exitosa” al saber interpretar el sentido de rechazo de pueblo alemán a la inmigración ilegal descontrolada que viene sufriendo el país, facilitada por el partido de gobierno. “¡Somos el partido más fuerte en el este!”, afirmó Alice Weidel.

Alemania se enfrenta en otoño a tres cruciales elecciones regionales en el este en las que AfD podría arrasar. Las encuestas le dan alrededor del 30% de los votos tanto en Turingia como en Brandeburgo y Sajonia. En el este alemán, AfD ha sido la primera fuerza. Si los seis Estados federados que formaban la antigua República Democrática Alemana (RDA) fueran un país, AfD habría vencido con el 27% de los votos.

AfD se enfrenta al aislamiento en Europa después de ser expulsado del grupo de derecha Identidad y Democracia (ID), liderado por la francesa Marine Le Pen.