Rusia: el misil que impactó sobre el Hospital Infantil Ojmatdit de Kiev fue de la defensa antiaérea de Ucrania

Rusia confirmó que el misil que impactó, el pasado lunes, sobre el Hospital Infantil Ojmatdit de Kiev fue lanzado por el sistema de defensa aérea de Ucrania. Hay “numerosos análisis de lo sucedido en fotografías y videos” que respaldan los hechos, expresó el embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia.

El Ministerio de Defensa ruso comunicó el 8 de este mes que “numerosas fotos y videos publicados desde Kiev confirman claramente la destrucción [del hospital] causada por la caída de un misil de defensa antiaérea ucraniano, lanzado desde un sistema de misiles antiaéreos dentro de la ciudad”. Y agregó: “Histerias similares del régimen de Kiev se vienen produciendo siempre en vísperas de otra reunión (cumbre a realizarse en Washington, Estados Unidos, del 9 al 11 de julio) de sus patrones de la OTAN” con el objetivo de “garantizar una posterior financiación del régimen de Kiev y la continuación de la guerra hasta el último ucraniano”.

Por su parte, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, afirmó este martes que se trató de un misil NASAMS lanzado por Ucrania el que impactó contra un hospital infantil de Kiev. Asimismo, el vocero presidencial, Dmitri Peskov, reiteró que las Fuerzas Armadas de Rusia “no apuntan contra objetivos civiles. Van dirigidos contra objetivos militares e infraestructuras críticas, relacionadas de alguna manera con las capacidades militares del régimen”.

A su vez, Amnistía Internacional (“Movimiento global”), la organización de derechos humanos británica con sede en Londres, sentenció apresuradamente que el ataque fue obra de Rusia y difundió un artículo desde su sitio oficial bajo el título: “Ucrania: Graves daños en hospital infantil por ataque directo de misiles rusos y decenas de víctimas mortales en todo el país”.

Nebenzia desmintió la rápida difusión mediática que desde los medios occidentales instalaron que su país había lanzado el ataque al hospital en el que murieron dos personas y resultaron heridas más de 15 (entre ellas 2 niños), pero el embajador remarcó que el bombardeo no fue realizado con un misil ruso, simplemente porque sus tropas no atacan instalaciones civiles y dejó en claro que de ser así “no habría quedado nada del edificio”.

Durante una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) de este martes, Nebenzia recalcó que el proyectil que golpeó el centro de salud probablemente fue lanzado desde el sistema de defensa aérea NASAMS (Norwegian Advanced Surface to Air Missile System, por sus siglas en inglés, que significa Sistema de Misiles Superficie-Aire Avanzado Noruego).

El diplomático denunció que “los miembros occidentales del Consejo de Seguridad tratan por cualquier medio de proteger al régimen de Kiev. Para nosotros, esta reunión es una oportunidad de decir la verdad sobre lo sucedido”, enfatizó. Y añadió: “Sin embargo, como ya sabemos, nuestros colegas occidentales no están interesados en la verdad […] e intentaron convertir lo deseado en lo real, al condenar el ataque supuestamente selectivo de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas contra un centro médico para niños”.

“La falsedad de esta táctica es visible a simple vista, y los propios ucranianos lo notaron de inmediato; afortunadamente, las grabaciones de video del ataque al complejo hospitalario aparecieron rápidamente en Internet y tacharon todos los intentos de Kiev y de los propagandistas occidentales”, resaltó el diplomático.

“Con respecto al impacto contra el hospital de Ojmatdet, todo está claro: fue un misil de defensa aérea NASAMS de las Fuerzas Armadas de Ucrania que se desvió e impactó contra un edificio cerca del ala infantil. Los sistemas de defensa aérea occidentales también suelen cometer errores. Lo más probable es que [el misil] haya perdido a su objetivo en el aire y capturara una señal térmica del hospital, confundiendo los blancos. Lo mismo ocurrió cuando un misil de la defensa aérea de las FF. AA. de Ucrania impactó contra un tractor en Polonia, matando a [dos] polacos”, citó Nebenzia.

“Hemos dicho repetidamente que Rusia no ataca objetivos civiles en Ucrania. Si hablamos de los ataques de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas, que en realidad se efectuaron contra instalaciones de la industria militar de Ucrania y bases de aviación de las FF. AA. de Ucrania, entonces uno de sus blancos en Kiev fue la planta Artiom, una de las mayores empresas del consorcio Ukroboronprom. Este es uno de los principales fabricantes de misiles de aviones, armas y municiones; y este blanco, según los datos de control objetivo y según testimonios de los propios residentes de Kiev, fue alcanzado”, subrayó Nebenzia.

“Dado que la fábrica está ubicada aproximadamente a dos kilómetros del hospital infantil dañado de Ojmatdet, hay muchas razones para creer que el misil de defensa aérea ucraniano que impactó contra él estaba destinado específicamente a interceptar el misil ruso que impactó en la planta. Esas tragedias podrían haberse evitado si el régimen de Kiev no hubiera desplegado sistemas de defensa aérea y armas pesadas en zonas residenciales en violación del derecho internacional humanitario“, agregó.

“Sin embargo, en relación con este asunto los patrocinadores occidentales [de Kiev] prefieren hacer la vista gorda”, concluyó.