
La tensión política que se venía incubando desde la última elección presidencial, cuando miles de seguidores de Bolsonaro bloquearon por días las carreteras, denunciando un fraude electoral, fruto de la alianza de Lula con Joe Biden, terminó estallando este domingo. Miles de militantes bolsonaristas invadieron los principales edificios gubernamentales de Brasilia en una remake de la toma del capitolio que ensayaron los seguidores de Trump, cuando acusaron Biden de cometer también fraude con la votación electrónica y por correo. Los seguidores de Bolsonaro se enfrentaron con la policía tras tomar Planalto, el Congreso y el Supremo Tribunal Federal.
Los militantes habían realizado un acampe frente al cuartel general del Ejército y luego se movilizaron al Congreso, donde pudieron entrar ante la poca resistencia de las fuerzas de seguridad.
Las imágenes muestran a los bolsonaristas circulando dentro de las sedes de los poderes institucionales de Brasil y tienen una semejanza notable a la invasión de los seguidores de Trump al Capitolio, cuando el entonces presidente se negaba a aceptar el resultado electoral. Después de las cuatro de la tarde las fuerzas de seguridad lograron desalojar el Supremo Tribunal Federal.
Una vez que los incidentes escalaron el presidente Lula decretó la intervención de las fuerzas de seguridad de Brasilia y aseguró que los invasores son «fascistas». El presidente decidió que la intervención dure hasta fin de enero. Tras la invasión de los principales edificios de gobierno, todas las miradas apuntaron a Anderson Torres, ex ministro de seguridad de Bolsonaro y ahora ex secretario de Seguridad del estado de Brasilia. Lula convocó a una reunión de emergencia por videoconferencia con los ministros de Defensa, José Mucio Monteiro, Justicia, Flavio Dino y Relaciones Institucionales, Alexandre Padilha.
Tras la reunión en presidente brasileño aseguró que quienes provocaron los desmanes son «fascistas fanáticos». En cadena nacional dijo que se «han destruido los edificios luego de la invasión», y que «todas esas personas serán encontradas y castigadas».
Los manifestantes reclaman que el paquete de medidas de emergencia que tomó Lula por decreto pasen primero por el Congreso Nacional, además de reclamar por una auditoría de los códigos fuente de las máquinas electrónicas que se utilizaron para las elecciones de noviembre del año pasado.
#Brasil: imágenes de la toma del Congreso Nacional por manifestantes contra la administración de Lula, ante la inacción de las FFSS. El gobierno decretó la intervención de Brasilia, detuvo a 400 personas y envió blindados a la zona. pic.twitter.com/kfcJxVCXXK
— KontraInfo (@KontraInfo) January 9, 2023
