
Docentes, estudiantes y organizaciones políticas y gremiales de Argentina se movilizaron este miércoles contra el desfinanciamiento de la universidad pública, en lo que fue la segunda protesta masiva del sector contra las políticas de ajuste del gobierno de Javier Milei.
El reclamoprincipal es la pérdida del poder adquisitivo de los salarios del personal docente y no docente de las entidades públicas universitarias, deteriorado por la inflación.
La Marcha Federal Universitaria tuvo su epicentro en el Congreso de la Nación, en Buenos Aires, sin bien el reclamo se desarrolló también en otras ciudades del país, como Rosario, Córdoba, Mendoza, entre otras.
En la concentración del Congreso, las agrupaciones convocantes leyeron un documento para señalar la «grave situación» que atraviesan las universidades públicas de todo el país, debido al recorte de recursos por parte del Ejecutivo.
El vicerrector de la Universidad de Buenos Aires, Emiliano Yacobitti, denunció que actualmente «más del 60% de los trabajadores universitarios son pobres».
Ahora se espera que el presidente haga efectivo el veto que, según anticipó, aplicará a la ley que, entre otros ítems, garantiza un incremento salarial al personal universitario, que denuncia percibir haberes de «pobreza».
Milei tiene hasta este jueves para tomar la decisión. Según el mandatario, ampliar el presupuesto de la universidad pública choca contra su objetivo de alcanzar el «déficit cero» en su administración.
Luego, la Cámara de Diputados deberá definir si avala o rechaza la medida del Ejecutivo. Está en duda si los votos de los legisladores alcanzarán los dos tercios para anular el veto presidencial.
