El plan detrás de la “denuncia” de Nisman: sacar de la escena a Cristina y acusar a Irán en Naciones Unidas

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Lo diremos una y mil veces: la “denuncia” del corrupto y delincuente Alberto Nisman es una acusación berreta carente de todo sustento, diseñada por el sector de inteligencia de Antonio “Jaime” Stiuso al servicio de las derechas de Israel y EEUU, las que necesitaban imperiosamente voltear el Memorandum con Irán (porque hubiera desmontado el cuento de la culpabilidad de Irán) y quitar a Cristina Kirchner del gobierno (y actualmente proscribirla, luego de una condena ridícula por “encubrimiento agravado” y “traición a la patria”), para luego poder condenar a Irán con un “juicio en ausencia” como culpable del atentado a la AMIA, cuando no hay absolutamente ninguna prueba que lo incrimine.

El objetivo detrás de lograr esta condena es poder acusar a Irán en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas de “país terrorista” y tener así un “casus belli” para atacarlo militarmente, algo largamente anhelado por los halcones del complejo industrial-militar norteamericano y la derecha sionista, representada por el genocida Benjamin Netanyahu. En la Argentina estos sectores actúan a través de la dirigencia de la DAIA (totalmente alineada con los designios de Israel) y de una parte importante de la dirigencia del PRO (compuesta por ex miembros de la DAIA como Waldo Wolff y por empleados a sueldo de la CIA como Patricia Bullrich).

Cuando CFK desplazó a Stiuso de la SIDE, los planes se apuraron y Nisman presentó su famosa “denuncia” antes de tiempo (debía presentarla poco antes de las elecciones para asegurar la derrota del oficialismo en medio del escándalo que generaría). A partir de ahí Nisman ya les servía más muerto que vivo a los sectores de inteligencia israelíes y norteamericanos para los que trabajaba, Stiuso le quita su apoyo y a través de otro servicio, Lagomarsino, le acercan el arma con el que se termina disparando. Por eso la ex fiscal Viviana Fein se inclinó por la hipótesis del “suicidio INDUCIDO”. La noticia llega a los medios por un “periodista” miembro del ejército de Israel: Damián Pachter, quien inmediatamente huye del país.

¿A quién le servía Nisman muerto? Obviamente a Cristina Kirchner no (ningún político sería tan idiota de “tirarse un muerto” a sí mismo). Solo le servía al poder que necesitaba desplazar del gobierno al kirchnerismo para poder instrumentar el plan que ahora lleva adelante el gobierno de Macri: dar por terminado el “Memorandum con Irán”, plantar pruebas falsas contra Irán (las recientemente “descubiertas” esquirlas en un “balde rojo freezado”), condenar a Irán y luego llevar esta condena a Naciones Unidas con el apoyo de EEUU e Israel.

 

 

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