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	<title>Milutin Milankovic &#8211; KontraInfo</title>
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	<description>Portal de contrainformación y geopolítica</description>
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	<title>Milutin Milankovic &#8211; KontraInfo</title>
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		<title>COP26 o cómo “pintar de verde” los intereses de ‎la Gran Finanza &#8211; Por Thierry Meyssan</title>
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		<dc:creator><![CDATA[KontraInfo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 Nov 2021 03:19:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[ANÁLISIS]]></category>
		<category><![CDATA[GEOPOLÍTICA]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Thierry Meyssan James Bond “generalmente llega al clímax de sus muy lucrativos films hallándose frente a un ‎artefacto apocalíptico y tratando desesperadamente de saber cuál cable tiene que cortar para&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Por Thierry Meyssan</em></p>
<article class="entry-content">
<div id="article-text" class="article-text">
<div class="article-text-images crayon article-texte-214627 ">
<div class="spip_document_232945 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende" data-legende-len="622" data-legende-lenx="xxxxx">
<figure class="spip_doc_inner"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-26575" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/11/COP26-FinancierismoVerde.jpg" alt="" width="748" height="421" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/11/COP26-FinancierismoVerde.jpg 748w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/11/COP26-FinancierismoVerde-640x360.jpg 640w" sizes="(max-width: 748px) 100vw, 748px" /><figcaption class="spip_doc_legende">
<div class="spip_doc_titre crayon document-titre-232945 "><em><strong>James Bond “generalmente llega al clímax de sus muy lucrativos films hallándose frente a un ‎artefacto apocalíptico y tratando desesperadamente de saber cuál cable tiene que cortar para ‎desactivarlo, mientras que un reloj numérico en rojo anuncia implacablemente una ‎detonación que, como sabemos, pondrá fin a la vida humana (…) Hoy estamos, mis colegas ‎dirigentes mundiales, casi en la misma situación que James Bond, pero la tragedia es que esto ‎no es una película y que el dispositivo apocalíptico es real”. Eso dijo, con la mayor seriedad del mundo, el primer ministro británico Boris Johnson al abrir la COP26.‎</strong></em></div>
</figcaption></figure>
</div>
<p class="lettrine">La «<i>Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático</i>» viene siempre acompañada ‎de discursos apocalípticos pero nunca arroja compromisos cuantificables ni verificables. Sólo ‎da lugar a promesas, que siempre se firman en medios de grandes despliegues mediáticos pero ‎también siempre redactadas en condicional. ‎</p>
<p>La COP26 que actualmente se desarrolla en Glasgow (Reino Unido), desde el 31 de octubre y ‎hasta el 12 de noviembre, no parece que vaya a escapar a esa regla. Comenzó con un ‎espectacular video, donde un dinosaurio subía a la tribuna de la Asamblea General de la ONU para ‎lanzar una llamada de alerta sobre la posible extinción de la especie humana, y prosiguió con el ‎discurso de apertura del primer ministro británico, Boris Johnson, sobre lo que haría James Bond ‎ante la amenaza del cambio climático. El <i>show</i> prosiguió en la calle con una manifestación ‎encabezada por Greta Thunberg, quien declaró ilegítimos todos los gobiernos del mundo y ‎denunció el «<i>fracaso</i>» de la conferencia, que sólo estaba comenzando. ‎</p>
<p>Los líderes políticos que tanto llaman a salvar la humanidad de su extinción inminente son los mismos ‎que asignan miles de millones de dólares a la fabricación y desarrollo de armas nucleares capaces ‎borrar de la faz de la Tierra la especie humana que tanto dicen querer defender<span class="spip_note_ref"> [1]</span>.‎</p>
<p>Lo mínimo que se puede decir sobre la COP26 es que, en vez de ser una reunión diplomática ‎tendiente a lograr una disminución de la emisión de gases con «<i>efecto invernadero</i>», se trata ‎sólo de una farsa de cierta calidad montada para los espectadores del mundo entero. ‎</p>
<p>Pero entonces, ¿cuál es la realidad que se esconde tras ese circo? ¿Y por qué participan en él ‎todos los Estados miembros de la ONU?‎</p>
<p>‎</p>
<div class="spip_document_232946 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende" data-legende-len="407" data-legende-lenx="xxxx">
<figure class="spip_doc_inner"><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-26570" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/11/voltairenet.org_-_1-108-2-18f02.jpg" alt="" width="400" height="300" /><figcaption class="spip_doc_legende">
<div class="spip_doc_titre crayon document-titre-232946 "><em><strong>El geofísico yugoslavo Milutin Milankovic (1879-1958) relacionó las ‎variaciones climáticas con las modificaciones de la órbita terrestre y la inclinación del planeta. ‎Inicialmente ridiculizada, la teoría de Milankivic se convirtió en un análisis de referencia para ‎explicar las variaciones del paleoclima… y también podría explicar las modificaciones, a menor escala, registradas en los últimos años. ‎</strong></em></div>
</figcaption></figure>
</div>
<p>‎<strong>EL «<i>CALENTAMIENTO GLOBAL</i>»</strong></p>
<p><strong>‎</strong>Para responder a esas preguntas tenemos que empezar por separarnos de varias “certezas” ‎erróneas sobre el llamado «<i>calentamiento global</i>». ‎</p>
<p>Es un error creer que el «<i>calentamiento global</i>» amenaza la supervivencia de la especie humana. ‎El clima siempre ha sufrido cambios, no de manera linear sino por ciclos. Hace 7 siglos, ‎la Tierra era un planeta más caluroso que hoy en día. Por ejemplo, en Francia los glaciares de ‎los Alpes eran menos extensos que hoy –incluso había camellos silvestres en lo que hoy ‎conocemos como la región francesa de Provenza– y ciertas partes del litoral de lo que hoy es ‎la Francia continental se adentraban en el mar más profundamente que en la actualidad ‎mientras que otros tramos de litoral, más “retirados”, avanzaron con el tiempo. ‎</p>
<p>Se ha comprobado que el calentamiento climático en Europa coincidió con el momento de la ‎Revolución Industrial. Por eso “creemos” que las evoluciones climáticas que hoy vemos ‎se aceleraron como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes ‎de la actividad industrial, durante los dos últimos siglos. Es posible, pero la simultaneidad de ‎dos hechos no indica necesariamente que uno sea la causa del otro. ‎</p>
<p>Existen otras hipótesis, como la del geofísico yugoslavo Milutin Milankovic, que explican esos ‎cambios a partir de las variaciones de la órbita terrestre, determinadas por la excentricidad de ‎dicha órbita<span class="spip_note_ref"> [<a id="nh2" class="spip_note" title="Si bien la Tierra gira alrededor del Sol, este último no está exactamente en (...)" href="https://www.voltairenet.org/article214627.html#nb2" rel="appendix">2</a>]</span>, entre otros factores. ‎</p>
<p>‎</p>
<div class="spip_document_232947 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende" data-legende-len="572" data-legende-lenx="xxxxx">
<figure class="spip_doc_inner"><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-26571" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/11/1-1439-d1d34-2-2-d2292.jpg" alt="" width="376" height="282" /><figcaption class="spip_doc_legende">
<div class="spip_doc_titre crayon document-titre-232947 "><strong>Al impulsar la creación del GIEC (en 1988), la entonces jefa del gobierno ‎británico, Margaret Thatcher, aspiraba a encabezar una nueva revolución industrial basada en ‎el uso del petróleo y de la energía nuclear. En la práctica, la política de Margaret Thatcher ‎consistió en cerrar gran parte de la industria británica y financierizar la economía del Reino ‎Unido, lo cual nos ha llevado a la COP26 y a la actual retórica sobre el “calentamiento ‎climático” como medio de justificar el endeudamiento del Tercer Mundo ante las grandes ‎entidades financieras de la City.</strong></div>
</figcaption></figure>
</div>
<p>‎<strong>Y MARGARET THATCHER CREÓ EL GIEC</strong></p>
<p>En 1988, los primeros ministros de Canadá y del Reino Unido, Brian Mulroney y Margaret ‎Thatcher, convencieron a sus socios (Estados Unidos, Alemania, Francia e Italia) para financiar ‎un «<i>Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático</i>» (GIEC, también designado ‎como IPCC debido a sus siglas en inglés), bajo los auspicios de la Organización Meteorológica ‎Mundial (OMM) y del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). ‎Poco después, Margaret Thatcher declaró que los gases de efecto invernadero, el hueco de la capa de ‎ozono y las lluvias ácidas exigían respuestas intergubernamentales<span class="spip_note_ref"> [3]</span>. ‎</p>
<p>Pero aquel lindo discurso ocultaba objetivos políticos. La señora Thatcher estaba empeñada –‎así lo confirmaron después sus consejeros– en acabar con los sindicatos de los mineros de los ‎yacimientos de carbón y en promover una nueva revolución industrial, basada en el uso del ‎petróleo del Mar del Norte y en la energía nuclear<span class="spip_note_ref"> [4]</span>.‎</p>
<p>El GIEC/IPCC no es una academia de sabios climatólogos sino, como su nombre lo indica, un «<i>grupo ‎intergubernamental</i>». En el GIEC/IPCC no se habla de climatología sino de política climática. La gran ‎mayoría de sus miembros no son científicos sino diplomáticos. En cuanto a los expertos en ‎climatología que pertenecen al GIEC, no están ahí como científicos sino como expertos en ‎el seno de su delegación gubernamental, o sea como funcionarios. Todas sus intervenciones ‎públicas se hacen bajo el control de sus gobiernos. Es por consiguiente grotesco hablar de ‎consenso «<i>científico</i>» para designar lo que en realidad es el consenso político que reina en ‎el seno del GIEC. Eso demuestra un desconocimiento total del funcionamiento de las instituciones ‎intergubernamentales. ‎</p>
<p>Al contrario de lo que cree Greta Thunberg, el GIEC/IPCC no está augurando el apocalipsis a gobiernos ‎que hacen oídos sordos. En realidad obedece fielmente a esos gobiernos y elabora, con sus ‎climatólogos, una retórica destinada a justificar una serie de cambios políticos que la gente ‎normal rechazaría sin los argumentos del GIEC/IPCC. ‎</p>
<p>Los trabajos del GIEC/IPCC sirven de base cada año a una «<i>Conferencia de las Partes</i>» (COP) firmantes ‎de la «<i>Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático</i>» (CMNUCC). ‎La 26ª edición de esa conferencia es el encuentro de Glasgow (COP26).</p>
<p>Por cierto, ‎en 1990, el GIEC/IPCC estimaba, en su primer informe, como «<i>poco probable</i>» un claro ‎recrudecimiento del efecto invernadero «<i>en los próximos decenios o más</i>». En 2021, ‎aquella verdad de 1990 se ha convertido en una herejía. ‎</p>
<p>Las primeras COP se dedicaban al trabajo de información y de sensibilización del público sobre la ‎evolución del clima. Estaba claro para todos que ciertas regiones se harían inhabitables y que ‎algunas poblaciones tendrían que desplazarse. Pero con el transcurso del tiempo comenzó a ‎decirse que los cambios serían tan radicales que podrían amenazar la supervivencia de toda la ‎especie humana. Como no se ha producido ningún descubrimiento científico inesperado que venga a cuestionar ‎abruptamente la verdad anterior, el cambio de retórica tiene como única ‎explicación la evolución de las necesidades de los gobiernos. ‎</p>
<p>La sociedad de consumo está al borde del abismo porque no se puede seguir vendiendo a ‎alguien lo que ya tiene. Si se derrumban las industrias, se pierden los empleos y los gobiernos ‎se ven en peligro de ser derrocados. Para evitar eso, hay una sola solución, que ya se utilizó en el ‎pasado. ‎</p>
<p>A finales de los años 1990, la mayoría de las sociedades occidentales ya estaban informatizadas y ‎se hacía imposible seguir vendiendo computadoras. Así que se inventó la historia del «<i>error ‎del milenio</i>», según la cual todos los sistemas informáticos del mundo iban a entrar en crisis a ‎las 00:00 horas del 1º de enero del año 2000… y todo el mundo volvió a comprar nuevos ‎ordenadores y programas informáticos concebidos para enfrentar el «<i>Y2K</i>». Por supuesto, ‎no se cayeron los aviones en vuelo, tampoco se cayó ningún ascensor ni hubo ordenadores ‎con problemas. Pero se detuvo la caída de las ventas y se salvó Silicon Valley. ‎</p>
<p>Hoy en día la solución sería la «<i>transición energética</i>». O sea, en vez tratar de vender ‎otro automóvil a alguien que ya tiene uno, habrá que venderle un vehículo eléctrico para ‎reemplazar su automóvil que funciona con gasolina. Por supuesto, la electricidad se genera ‎utilizando petróleo y exige el uso de baterías que actualmente no son reciclables. En definitiva, ‎con la «<i>transición energética</i>» el planeta se verá más contaminado que antes pero… ‎¡ahora no hay que pensar en eso!‎</p>
<p>‎</p>
<div class="spip_document_232961 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende" data-legende-len="367" data-legende-lenx="xxxx">
<figure class="spip_doc_inner"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-26572" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/11/voltairenet.org_-_1-109-2-dc684.jpg" alt="" width="400" height="299" /><figcaption class="spip_doc_legende">
<div class="spip_doc_titre crayon document-titre-232961 "><em><strong>La teoría del origen humano del calentamiento global garantiza el ‎enriquecimiento personal del ex vicepresidente estadounidense Al Gore, quien es su principal ‎promotor. A finales de los años 1990, fue precisamente Al Gore quien montó el cuento del ‎‎“error del milenio”, contribuyendo así a la fortuna de Bill Gates y preservando los intereses de Silicon Valley.‎</strong></em></div>
</figcaption></figure>
</div>
<p>‎‎</p>
<p class="spip"><strong>LA «<i>BOLSA DEL CLIMA</i>»,</strong><br class="manualbr" /><strong>ÚNICA REALIZACIÓN DE LA COP</strong></p>
<p>Bajo la presidencia de Bill Clinton, Estados Unidos tomó el control del GIEC/IPCC e impuso el Protocolo ‎de Kioto (COP3)… documento que Washington nunca firmó. El vicepresidente Al Gore estaba entonces a cargo de la política ‎energética de Estados Unidos y así aprobó la guerra en Kosovo para poder construir un ‎oleoducto a través de los Balcanes. Pero, como el Protocolo apuntaba originalmente a limitar las ‎emisiones de 5 gases de efecto invernadero y de 3 sustitutos de los clorofluorocarbonos, ‎Al Gore promovió la creación de unos «<i>derechos de emisión de CO₂</i>» para las industrias y se olvidó de ‎los demás gases. ‎</p>
<p>Ya como ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore fundó, junto a varios banqueros de ‎Goldman Sachs y con financiamiento de Blackrock, la Chicago Climate Exchange (Bolsa del Clima ‎de Chicago). Como Estados Unidos nunca firmó el Protocolo de Kioto esa entidad funcionó mal, ‎así que Al Gore abrió en los otros cuatro continentes sucursales que se desarrollaron ‎rápidamente. Hoy Al Gore percibe una remuneración por cada intercambio de derechos de ‎emisión de CO₂. Para desarrollar su negocio, Al Gore se convirtió en “militante” de la causa ‎climática y produjo el film <i>An Inconvenient Truth</i> (Una verdad que molesta). Le dieron ‎entonces el premio Nobel de la Paz, aunque ese film, presentado como un documental científico, ‎es sobre todo un largo spot publicitario para su “bolsa del clima”<span class="spip_note_ref"> [5]</span>.‎</p>
<p>Entre paréntesis, el redactor de los estatutos de la Bolsa del Clima fue un joven jurista ‎desconocido… un tal Barack Obama, que luego se incorporó al mundo de la política en Chicago ‎y resultó electo presidente de Estados Unidos, sólo 4 años después. Ya en la Casa Blanca, Barack ‎Obama elaboró el proyecto de utilizar la histeria sobre el clima para reformar el sistema financiero ‎global. Ese fue el proyecto que se adoptó en la COP21, en París, y que debería ponerse ‎en marcha con la COP26 de Glasgow. ‎</p>
<p>‎</p>
<div class="spip_document_232970 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende" data-legende-len="327" data-legende-lenx="xxxx">
<figure class="spip_doc_inner"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-26573" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/11/voltairenet.org_-_1-111-2-e7c82.jpg" alt="" width="400" height="300" /><figcaption class="spip_doc_legende">
<div class="spip_doc_titre crayon document-titre-232970 "><em><strong>Estamos ante el negocio del siglo. Para aplicar las resoluciones de la COP26, ‎los Estados tendrán que adaptar su industria y… endeudarse. Todavía no se sabe bien si el ‎calentamiento global es causado por la actividad humana pero no hay dudas sobre el origen del saqueo de las economías.‎</strong></em></div>
<div class="spip_doc_descriptif crayon document-descriptif-232970 "><em>Global Banking &amp; Finance Review</em></div>
</figcaption></figure>
</div>
<p>‎</p>
<p class="spip"><strong>PRÓXIMO OBJETIVO DE LA COP:</strong><br class="manualbr" /><strong>“COLOREAR DE VERDE” LA GRAN FINANZA</strong></p>
<p>‎La COP26 está organizada por Reino Unido con ayuda de Italia. Cuatro británicos están a cargo ‎de ese encuentro: dos ex ministros, Alok Sharma (ex ministro de Economía, Industria y Estrategia ‎Industrial) y Anne-Marie Trevelyan (ex ministra de Desarrollo Internacional), Mark Carney ‎‎(ex gobernador de los Bancos del Reino Unido y Canadá) y el cabildero Nigel Topping. ‎Ninguno sabe absolutamente nada de climatología pero los cuatro defienden un proyecto de ‎reforma de las instituciones de Bretton Woods –el Fondo monetario International (FMI) y el Banco ‎Mundial.‎</p>
<p>Si los presidentes de Rusia y China, Vladimir Putin y Xi Jinping, no participan en la COP26 no es ‎porque estén en desacuerdo con la lucha contra la contaminación del medioambiente sino porque ‎se oponen a ese proyecto financiero. ‎</p>
<p>El sitio web de la COP26 explica que se trata de: ‎</p>
<blockquote class="spip"><p><br class="manualbr" />«<i>Movilizar financiamiento. Para alcanzar nuestros objetivos, los países desarrollados ‎deben mantener su promesa de movilizar al menos 100 000 millones de dólares de ‎financiamiento climático. Las instituciones financieras internacionales deben desempeñar ‎su papel y nosotros debemos trabajar para liberar los miles de millares de millones de ‎dólares de financiamiento del sector privado y del sector público necesarios para el cero ‎neto mundial.</i>»‎</p></blockquote>
<p>Lo que se firmaría al final de la COP26 es la creación de una instancia que, para movilizar esos ‎fondos, agruparía</p>
<ul class="spip">
<li>el Banco Asiático de Desarrollo,</li>
<li>el Banco Africano de Desarrollo,</li>
<li>el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura,‎</li>
<li>el Banco Caribeño de Desarrollo,</li>
<li>el Banco Europeo de Inversiones,</li>
<li>el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo,</li>
<li>el Banco Interamericano de Desarrollo,‎</li>
<li>el Banco Islámico de Desarrollo,</li>
<li>el Banco Mundial</li>
<li>y 450 grandes empresas. ‎</li>
</ul>
<p>Es importante entender que el Banco Mundial y sobre todo el Fondo Monetario Internacional ‎‎(FMI) han perdido toda credibilidad, a tal extremo que ya no es posible seguir endeudando a los ‎países pobres… pero hay que encontrar cómo mantener a esos países bajo control. Todos los gobiernos ‎saben ya que las “donaciones” y préstamos de las instituciones internacionales vienen ‎acompañados de condiciones leoninas que hacen que sus países sean más vulnerables y que cuando ‎llegue el momento del reembolso el país ya no será dueño de nada. ‎</p>
<p>Con la COP26, los banqueros podrán prestar dinero para “salvar el planeta” y convertirse de paso ‎en dueños de los países cuyos dirigentes hayan confiado en ellos<span class="spip_note_ref"> [6]</span>.</p>
</div>
<div class="clear"></div>
<div class="article-text-author"><em>Thierry Meyssan</em></div>
<div><a href="https://www.voltairenet.org/IMG/pdf/gfanz-progress-report-2.pdf"><b class="crayon document-titre-232944 ">The Glasgow Financial Alliance for Net Zero (GFANZ)</b></a><br />
(PDF &#8211; 3.4 MB)</div>
<div>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-26574" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/11/voltairenet.org_-_1-107-2be48-26c3d.jpg" alt="" width="200" height="267" /></p>
<div id="nb1">
<p><span class="spip_note_ref">[1] </span>«<a href="https://www.voltairenet.org/article214577.html">Defienden el clima mientras nos preparan ‎el fin del mundo</a>», por Manlio Dinucci, ‎‎<i>Il Manifesto</i> (Italia), <i>Red Voltaire</i>, 4 de noviembre de 2021.</p>
</div>
<div id="nb2">
<p><span class="spip_note_ref">[2] </span>Si bien la Tierra gira alrededor del Sol, este último no está exactamente en el ‎centro de la órbita terrestre, lo cual hace que la distancia entre la Tierra y el Sol no sea siempre ‎la misma. Nota de <i>Red Voltaire</i>.</p>
</div>
<div id="nb3">
<p><span class="spip_note_ref">[3] </span><i>Speech to the Royal Society</i>, ‎Margaret Thatcher, 27 de septiembre de 1988.</p>
</div>
<div id="nb4">
<p><span class="spip_note_ref">[4] </span>“El pretexto climático”, «<a href="https://www.voltairenet.org/article165149.html">1982-1996: La ecología de mercado</a>», por Thierry Meyssan, <i>Оdnako</i> (Rusia) , ‎‎<i>Red Voltaire</i>, 25 de abril de 2010.</p>
</div>
<div id="nb5">
<p><span class="spip_note_ref">[5] </span>“El pretexto climático”, «<a href="https://www.voltairenet.org/article165214.html">1997-2010: La ecología financiera</a>», por Thierry Meyssan, ‎‎<i>Оdnako</i> (Rusia), <i>Red Voltaire</i>, 28 de abril de 2010.</p>
</div>
<div id="nb6">
<p><span class="spip_note_ref">[6] </span>« <a href="https://www.voltairenet.org/article214636.html">Les nouvelles armes financières de l’Occident</a> », par Manlio Dinucci, Traduction Marie-Ange Patrizio, <i>Il Manifesto</i> (Italie) , <i>Réseau Voltaire</i>, 9 novembre 2021.</p>
<hr />
<p><iframe loading="lazy" title="El Proyecto de la ÉLITE detrás del CAMBIO CLIMÁTICO #KontraAgenda013 con Fausto Frank" width="1110" height="624" src="https://www.youtube.com/embed/LanAT2Lo150?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
</div>
</div>
</div>
</article>
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