<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Doctrina Peronista &#8211; KontraInfo</title>
	<atom:link href="https://kontrainfo.com/tag/doctrina-peronista/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://kontrainfo.com</link>
	<description>Portal de contrainformación y geopolítica</description>
	<lastBuildDate>Sun, 09 Jun 2024 05:14:20 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.1.4</generator>

<image>
	<url>https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2018/01/FaviconKontraInfo2018-70x70.png</url>
	<title>Doctrina Peronista &#8211; KontraInfo</title>
	<link>https://kontrainfo.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>La Doctrina Social de la Iglesia y la Doctrina Peronista I &#8211; Por Ricardo Vicente López</title>
		<link>https://kontrainfo.com/la-doctrina-social-de-la-iglesia-y-la-doctrina-peronista-i-por-ricardo-vicente-lopez/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[KontraInfo / RVL]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 08 Jun 2024 23:24:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna de Ricardo V. López]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Social de la Iglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Vicente López]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://kontrainfo.com/?p=34572</guid>

					<description><![CDATA[Por Ricardo Vicente López Hace ya unos años, cuando fue elegido el cardenal Bergoglio como papa, los sectores opuestos a la gestión, los logros y vigencia del peronismo histórico, se&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-34600" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2024/06/PeronIglesia.webp" alt="" width="748" height="421" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2024/06/PeronIglesia.webp 748w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2024/06/PeronIglesia-640x360.webp 640w" sizes="(max-width: 748px) 100vw, 748px" /><br />
Por Ricardo Vicente López</em></strong></p>
<p>Hace ya unos años, cuando fue elegido el cardenal Bergoglio como papa, los sectores opuestos a la gestión, los logros y vigencia del peronismo histórico, se encontraron en una posición muy difícil. El nuevo papa <em>parecía tener antecedentes relacionados con esa tradición política</em>. El diario <em>Clarín</em> tituló, con cierto grado de amarga ironía: “Milagro argentino: un <em>peronista</em> en el trono de San Pedro”. La calificación de <em>peronista</em>, como es ya un hábito en esa publicación (como en gran parte de la prensa dominante), contiene <em>una acusación, con humillación implícita</em>. Esa información (<em>ser peronista</em>) no tenía mayor importancia en su trayectoria en la Argentina, como, hubiera sido más correcto, ubicarlo dentro de la corriente de la <em>Doctrina Social de la Iglesia</em> a la que le fue fiel en <em>las mejores encíclicas</em>:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: left;">«Las <em>Encíclicas Sociales</em> son los pronunciamientos oficiales de los Papas sobre temas sociales dirigidos a los obispos, creyentes y a toda la humanidad. Conforman en su conjunto la <em>Doctrina Social de la Iglesia católica</em>. Esa tradición tiene origen en León XIII (1810-1903) con su <em>Rerum novarum</em> de 1891 (acerca de las cosas nuevas) en gran parte de las encíclicas anteriores este tema no había aparecido; fue la primera vez que la Iglesia se introducía de este modo en la <em>cuestión social,</em> un tema político. A partir de ella, los siguientes papas, se expresaron sobre los temas sociales respetando aniversarios de la <em>Rerum novarum.</em> Sigue a ella, en esa línea, refiriéndose a ese tema, Pío XI en <em>Quadragesimo anno </em> (a cuarenta años) sobre las cuestiones laborales en 1931; Juan XXIII lo hace en <em>Mater et Magistra</em> (&#8216;Madre y Maestra&#8217;) que incorpora a los campesinos en 1961 y <em>Pacem in terris</em> (&#8216;Paz en la Tierra&#8217;) de 1963; posteriormente Pablo VI publica la <em>Populorum progressio</em> (el progreso de los pueblos) en 1967 y <em>Octogesima adveniens</em> (El octogésimo aniversario) en 1971 en las que analiza los nuevos problemas sociales; Juan Pablo II con la <em>Laborem exercens</em>, (sobre el Trabajo Humano) en 1981 y, Sollicitudo rei socialis, (Solicitud de la cosa social) con temas sociológicos y metodológicos de la situación de la humanidad y en 1988, y Centesimus annus (Centésimo año) en 1991 sobre cuestiones contemporáneas».</p>
</blockquote>
<p>Destacar su afinidad con el peronismo, como si esto fuera <em>una mácula en su carrera sonaba a advertencia</em>. Los comentarios varios de la prensa y de los medios audiovisuales se mueven dentro de un abanico que no ocultó su incomodidad y su larvado rechazo. Sin embargo, cabe mencionar que las afinidades del cardenal Jorge Mario Bergoglio con la <em>doctrina peronista</em> se remontaba a décadas atrás; por otra parte, no era un misterio oculto para quien deseara informarse. Sin embargo, auguraba una campaña de malas noticias.</p>
<p>Lo que sí merece un análisis más detenido es subrayar que los contenidos de la <em>Doctrina Peronista </em>muestran un vínculo entrañable con la <em>Doctrina Social de la Iglesia</em>; y esto no es solamente una cuestión teórica. Así lo describe el Doctor Gustavo Irrazábal [<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>], Abogado y sacerdote por la arquidiócesis de Buenos Aires, quien publicó, en www.institutoacton.org (marzo 2017), un artículo que tituló <em>Peronismo y Doctrina Social de la Iglesia</em>, en el cual afirmaba:</p>
<blockquote><p>«En el ámbito de la Iglesia argentina, laicos socialmente comprometidos, obispos y sacerdotes, <em>es tenida por una verdad indiscutible la afirmación de que</em> <em>el peronismo es el movimiento político argentino cuyas ideas reflejan más fielmente la Doctrina Social de la Iglesia</em>. Si bien hoy esta idea no se expresa tan abiertamente como en el pasado, la misma ha sobrevivido siete décadas de accidentada historia argentina, <em>dando muestra de la más asombrosa resiliencia</em>. Pero ésta no es prueba suficiente de su verdad, por lo cual es necesario plantearse explícitamente la cuestión: ¿es el peronismo la interpretación política más fiel de la Doctrina Social de la Iglesia? Es preciso reconocer que en el momento de su surgimiento, en torno al año ’45 del siglo pasado, esta idea parecía plausible».</p></blockquote>
<p>A esto se agrega que, <em>como consecuencia de la traumática experiencia de la guerra,</em> el papa Pío XII (1876-1958), en su radiomensaje de navidad <em>Benignitas et humanitas</em>  (principio y autoridad) de 1944, hizo una opción explícita por la democracia, si bien su contenido resultó muy difuso frente a las demandas de la época de posguerra. El doctor Irrazábal agrega este comentario que demuestra una clara definición ideológica:</p>
<blockquote><p>«Pero la Doctrina de Perón sobre la “Comunidad Organizada” (1949) <em>seguía evocando un imaginario  que la Iglesia católica no podía abandonar sin más</em>, y que <em>en ese momento se presentaba como la prueba de una sintonía de fondo con los ideales de la Doctrina Social de la Iglesia</em>, así como una garantía frente a la alternativa marxista. Por otro lado, <em>no es un secreto que el posicionamiento de la Iglesia católica junto a las democracias occidentales fue para Pío XII más una necesidad histórica que una convicción</em>, y que en su proyecto la utilidad de <em>una Argentina católica, exitosa e internacionalmente relevante a la cabeza de las naciones de la misma confesión no podía desconocerse</em>».</p></blockquote>
<p>Esto es un hecho <em>histórico innegable</em>, aunque se lo haya pretendido ocultar; fue y es también una <em>experiencia viva</em>. Además <em>no puede ser un secreto para nadie que haya vivido aquella primera época</em>, así como todos <em>los que han seguido estudiando el tema,</em> sería absolutamente inexplicable si no fuera porque Perón destacó siempre que: «<em>desde sus orígenes, la doctrina justicialista estuvo emparentada con esa  doctrina social emanada de las encíclicas papales»</em>.</p>
<p>Entre la cantidad de citas del General Perón, que avalan lo afirmado con pruebas irrefutables. le recuerdo, amigo lector, las que demuestran estas afirmaciones mías: alcanza con recordar sólo dos, de 1945 y de 1974, al comenzar y al culminar sus treinta años de vida pública. Una, tal vez la <em>primera</em> referencia específica al tema, fue parte del contenido de su discurso pronunciado el 14-12-1945, dice:</p>
<blockquote><p>«Nuestra doctrina ha salido en gran parte de <em>las encíclicas papales</em> y de la Doctrina Social Cristiana».</p></blockquote>
<p>La otra cita se puede encontrar en su último esfuerzo por dejar una herencia ideológica y política: “<em>Modelo Argentino para el Proyecto Nacional</em>” (1974). Allí escribió:</p>
<blockquote><p>«Existe una cabal coincidencia entre <em>nuestra concepción del hombre y del mundo</em>, <em>nuestra</em> <em>interpretación de la justicia social</em> con <em>los principios esenciales de la Iglesia</em>… así como también que <em>la Iglesia y el justicialismo instauran una misma ética, fundamento de una moral común</em>».</p></blockquote>
<p>Las anteriores encíclicas a la Rerum Novarum, durante siglos, se ocuparon tan sólo de los temas espirituales, teológicos, eclesiales, entendidos estos como temáticas de exclusivo uso de su incumbencia. Después del impacto abierto por la <em>Revolución Industrial inglesa</em> (1750-1840), que fue una verdadera <em>revolución de los procesos</em>  productivos, con graves consecuencias: su aparición arrasó con gran parte del <em>artesanado</em> y de <em>la organización de las comunidades urbanas</em>, ante la evolución avasallante de los grandes talleres industriales [<a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>]. La vida social recibió ese impacto que se verificó con mayor claridad en un crecimiento exponencial de la pobreza y de la miseria. Una desocupación creciente dejó una parte importante de los trabajadores a la intemperie. Este panorama que, en la segunda parte del siglo XIX mostraba ya ribetes trágicos, conmovió la sensibilidad cristiana del papa León XIII (1810-1903) quien publicó la encíclica, ya mencionada, «Rerum Novarum» 1891 &#8211;(“De las cosas nuevas” o “De los cambios políticos”)&#8211; que fue la primera gran encíclica social:</p>
<blockquote><p>«Es la primera encíclica social de la Iglesia católica. Fue una carta abierta dirigida a todos los obispos y catedráticos, que versaba sobre las condiciones de las clases trabajadoras. En ella, el papa manifestaba <em>su apoyo al derecho laboral de «formar uniones o sindicatos»,</em> pero también <em>se reafirmaba en su apoyo al derecho de la propiedad privada</em> (aunque no en su versión liberal de <em>propiedad privada absoluta</em>). Además, discutía sobre las relaciones entre el gobierno, las empresas, los trabajadores y la Iglesia, proponiendo una organización socioeconómica que más tarde da lugar a la carta de fundación de la <em>Democracia Cristiana.</em>  Fue una pieza clave de la <em>Doctrina Social de la Iglesia</em>».</p></blockquote>
<p>El doctor en Trabajo Social, Manuel W Mallardi [<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>] en un largo artículo que publicó en la <em>Revista de Trabajo Social – FCH – UNCPBA </em>con el título <em>La cuestión social en el pensamiento católico: revisión de cien años de encíclicas papales (</em>1891-1991<em>)</em> planteaba sus conclusiones sobre el papel de la Iglesia en el desarrollo del pensamiento cristiano respecto de <em>la situación del trabajo en la sociedad industrial</em>. Sus reflexiones parecen pronosticar el papado de Francisco y el tono de sus encíclicas:</p>
<blockquote><p>«La preocupación de la Iglesia católica por las características que adquiere la “cuestión social” a partir del siglo XIX, tanto en <em>su dimensión objetiva como subjetiva</em>, presenta una larga tradición, y <em>es posible reconocer en las encíclicas papales los principales posicionamientos que los sucesivos pontífices han tenido al respecto</em>. La capacidad de incidir en la esfera política de distintos países, principalmente de occidente, <em>ha hecho de la Iglesia católica un actor político fundamental del pensamiento moderno, capaz de intervenir en el desarrollo institucional de los Estados, sean democráticos o dictatoriales, como así también en la vida cotidiana de distintos sectores sociales</em>».</p></blockquote>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Cursó los estudios de Licenciatura y Doctorado en Teología Moral, en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma; ahora es profesor de Teología Moral en la Facultad de Teología de la UCA &#8211; Argentina.</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Se puede consultar en mi página <a href="http://www.ricardovicentelopez.com.ar">www.ricardovicentelopez.com.ar</a> mi trabajo <em>Los orígenes del capitalismo moderno</em> – Parte primera para mayor información.</p>
<p><a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Egresado de la Universidad Nacional del Centro y por la Universidad Nacional de La Plata, y Profesor Adjunto en el Licenciatura en Trabajo Social y Director de la Maestría en Trabajo Social, ambas de la FCH-UNICEN.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>50 años del Modelo Argentino para el Proyecto Nacional y de Perón echando a Montoneros de Plaza de Mayo: «estúpidos, imberbes, traidores e infiltrados»</title>
		<link>https://kontrainfo.com/50-anos-del-modelo-argentino-para-el-proyecto-nacional-y-de-peron-echando-a-montoneros-de-plaza-de-mayo-estupidos-imberbes-traidores-e-infiltrados/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[KontraInfo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 May 2024 00:15:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[ARGENTINA]]></category>
		<category><![CDATA[Discurso de Perón del 1 de mayo de 1974]]></category>
		<category><![CDATA[Discursos de Perón]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Domingo Perón]]></category>
		<category><![CDATA[Perón echa a Montoneros]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://kontrainfo.com/?p=34205</guid>

					<description><![CDATA[Discurso completo de Juan Domingo Perón ante el Congreso de la Nación, 1 de mayo de 1974, presentando el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional: Señores senadores y señores diputados:&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-34206" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2024/05/peron-el-1-de-mayo-de-1974.jpg" alt="" width="748" height="421" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2024/05/peron-el-1-de-mayo-de-1974.jpg 748w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2024/05/peron-el-1-de-mayo-de-1974-640x360.jpg 640w" sizes="(max-width: 748px) 100vw, 748px" /></p>
<p><strong>Discurso completo de Juan Domingo Perón ante el Congreso de la Nación, 1 de mayo de 1974, presentando el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional:</strong></p>
<p>Señores senadores y señores diputados:</p>
<p>Antes de dar lectura al mensaje del Poder Ejecutivo, deseo presentar en nombre de éste, el más profundo agradecimiento a los señores Legisladores, que han hecho posible la aprobación de leyes que eran absolutamente indispensables. Y en esto quiero también rendir homenaje a los señores senadores y diputados de la oposición, que con una actitud altamente patriótica no han hecho una oposición sino una colaboración permanente que el Poder Ejecutivo aprecia en su más alto valor.</p>
<p>En una ocasión solemne como ésta, ante un Congreso reunido en idéntica oportunidad a la de hoy, hace exactamente veinte años, dije al pueblo argentino dirigiéndome a sus representantes: «Nunca me he sentido otra cosa que un hombre demasiado humilde al servicio de una causa siempre demasiado grande para mí, y no hubiese aceptado nunca mi destino si no fuera porque siempre me decidió el apoyo cordial de nuestro pueblo».</p>
<p>La conformación de nuestra doctrina, que pueden aceptar todos los argentinos, porque tiene caracteres de solución universal – y que incluso, puede ser aplicada como solución humana a la mayor parte de los problemas del mundo como tercera posición filosófica, social, económica y política – constituyó la primera etapa de lo que podría denominarse la «despersonalización» de los propósitos que la revolución había encarnado en mí; tal vez porque yo sentía desde mucho tiempo antes vibrar la revolución total del pueblo, y estaba decidido, tal como lo expresé a los trabajadores argentinos el 2 de diciembre de 1943, a «quemarme en una llama épica y sagrada para alumbrar el camino de la victoria».</p>
<p>La doctrina fue adoptada primero por los trabajadores. «Yo los elegí para dejar en ellos la semilla». «Lo acabo de expresar: ¡Ellos fueron mis hombres!». «Elegí a los humildes; ya entonces había alcanzado a comprender que solamente los humildes podían salvar a los humildes».</p>
<p>Recuerdo que, cuando me despedía de la Secretaría de Trabajo y previsión el 10 de octubre de 1945, entregué a ellos todos mis ideales, diciéndoles más o menos, estas mismas palabras:</p>
<p>«No se vence con violencia: se vence con inteligencia y organización»; «las conquistas alcanzadas serán inamovibles y seguirán su curso»; «necesitamos seguir estructurando nuestras organizaciones y hacerlas tan poderosas que en el futuro sean invencibles»; «el futuro será nuestro«.</p>
<p>Antiguas palabras éstas, pero conservan aún toda su vigencia. Regresan hoy a esta alta tribuna para señalar el curso de nuestro irreversible proceso revolucionario y de una vocación nacional de grandeza, que no se pueden torcer ni desvirtuar.</p>
<p>Vivimos tiempos tumultuosos y excitantes. Lo que antes apareciera como simple hipótesis y, generalmente, como teoría negada o discutida, es hoy una realidad universal que está determinando el curso de la historia.</p>
<p>La masas del Tercer Mundo se han puesto de pie y las naciones y pueblos hasta ahora postergados pasan a un primer plano. La hora de los localismos cede el lugar a la necesidad de continentalizarnos y de marchar hacia la unidad planetaria.</p>
<p>Felizmente, este tiempo que nos toca vivir y dentro del que somos protagonistas inevitables, nos encuentra a los argentinos unidos como en las épocas más fecundas de nuestra historia.</p>
<p>Es un verdadero milagro el que podamos ahora dialogar y discrepar entre nosotros, pensar de diferente manera y estimar como válidas distintas soluciones, habiendo llegado a la conclusión de que por encima de los desencuentros, nos pertenece por igual la suerte de la Patria, en la que está contenida la suerte de cada uno de nosotros, en su presente porvenir.</p>
<p>Nuestra Argentina está pacificada, aunque todavía no vivimos totalmente en paz. Heredamos del pasado un vendaval de conflictos y de enfrentamientos.</p>
<p>Hubo y hay todavía sangre entre nosotros; reconocemos esta herencia inmediata a que me he referido, y extraemos de ella la conclusión de su negatividad. Pero no podemos ignorar que el mundo padece de violencia, no como episodio sino como fenómeno que caracteriza a toda esta época. Que caracteriza, diría a toda época de cambio revolucionario y de reacomodamientos, en que un período de la historia concluye para abrir paso a otro.</p>
<p>Nosotros hemos encarado la Reconstrucción Nacional. Entre sus más importantes objetivos está el de reconstruir nuestra paz. Lo lograremos. No hay nada que no pueda alcanzarse con nuestras inmensas posibilidades y con este pueblo maravilloso al que con orgullo pertenecemos.</p>
<p>No ignoramos que la violencia nos llega también desde fuera de nuestras fronteras, por la vía de un calculado sabotaje a nuestra irrevocable decisión de liberarnos de todos asomo de colonialismo.</p>
<p>Agentes del desorden son los que pretenden impedir la consolidación de un orden impuesto por la revolución en paz que propugnamos y aceptamos la mayoría de los argentinos.</p>
<p>Agentes del caos son los que tratan, inútilmente, de fomentar la violencia como alternativa a nuestro irrevocable propósitos de alcanza en paz el desarrollo propio y la integración latinoamericana, únicas metas para evitar que el año 2000 nos encuentre sometidos a cualquier imperialismo.</p>
<p>Superaremos también esta violencia, sea cual fuere su origen. Superaremos la subversión. Aislaremos a los violentos y a los inadaptados. Los combatiremos con nuestras fuerzas y los derrotaremos dentro de la Constitución y la Ley. Ninguna victoria que no sea también política es válida en este frente. Y la lograremos. Tenemos no sólo una doctrina y una fe, sino una decisión que nada ni nadie hará que cambie.</p>
<p>Tenemos, también, la razón y los medios de hacerla triunfar. Triunfaremos, pero no en el limitado campo de una victoria material contra la subversión y sus agentes, sino en el de la consolidación de los procesos fundamentales que nos conducen a la Liberación Nacional y Social del Pueblo Argentino, que sentimos como capítulo fundamental de la liberación nacional y social de los pueblos del continente.</p>
<p>Las fuerzas del orden -pero del orden nuevo, del orden revolucionario, del orden del cambio en profundidad- han de imponerse sobre las fuerzas del desorden entre las que se incluyen, por cierto las del viejo orden de la explotación de las naciones por el imperialismo, y la explotación de los hombres por el imperialismo, y la explotación de los hombres por quienes son sus hermanos y debieran comportarse como tales.</p>
<p>Todo esto -y todos tenemos conciencia de ello- se encuentra en marcha. Cada día que pasa nos acerca a las metas señaladas.</p>
<p>Ha comenzado de este modo el tiempo en que para un argentino no hay nada mejor que otro argentino. Ésto sólo es ya revolución de suficiente trascendencia como para agradecer a Dios que nos haya permitido vivir para disfrutarlo.</p>
<p>Estamos terminando con la improvisación, porque no sólo el País lo exige, sino que el mundo no admite otra alternativa.</p>
<p>Se percibe ya con firmeza que la sociedad mundial se orienta hacia u Universalismo que, a pocas décadas del presente, nos puede conducir a formas integradas, tanto en el orden económico como en el político.</p>
<p>La integración social del hombre en la tierra será un proceso paralelo, par lo cual es necesaria una firme y efectiva unión de todos los trabajadores del mundo, dada por el hecho de serlo y por lo que ellos representan en la vida de los pueblos.</p>
<p>La integración económica podrá realizarse cuando los imperialismos tomen debida conciencia de que han entrado en una nueva etapa de su accionar histórico, y que servirán mejor al mundo en su conjunto y a ellos mismos, en la medida en que contribuyan a concebir y accionar a la sociedad mundial como un sistema, cuyo único objetivo resida en lograr la realización del hombre en plenitud, dentro de esa sociedad mundial</p>
<p>La integración política brindará el margen de seguridad necesario para el cumplimiento de las metas sociales, económicas, científico-tecnológicas y de medio ambiente, al servicio de la sociedad mundial.</p>
<p>El itinerario es inexorable y tenemos que prepararnos para recorrerlo. Y aunque ello parezca contradictorio, tal evento nos exige desarrollar desde ya un profundo nacionalismo cultural como única manera de fortificar el ser nacional, para preservarlo con individualidad propia en las etapas que se avecinan.</p>
<p>El mundo en su conjunto no podrá constituir un sistema, sin que a su vez están integrados los países en procesos paralelos. Mientras se realice el proceso universalista, existen dos únicas alternativas para nuestros países: neocolonialismo o liberación.</p>
<p>La pertinacia en levantar fronteras ideológicas no hace sino demorar el proceso y aumentar el costo de construcción de la sociedad mundial.</p>
<p>Para construir la sociedad mundial, la etapa del continentalismo configura una transición necesaria. Los países han de unirse progresivamente sobre la base de la vecindad geográfica y sin imperialismos locales y pequeños. Esta es la concepción de la Argentina para Latinoamérica: justa, abierta, generosa, y sobre todas las cosas, sincera.</p>
<p>A niveles nacionales, nadie puede realizarse en un país que no se realiza. De la misma manera, a nivel continental, ningún país podrá realizarse en un continente que no se realice.</p>
<p>Queremos trabajar juntos para edificar Latinoamérica dentro del concepto de comunidad organizada. Su triunfo será el nuestro. Hemos de contribuir al proceso con toda la visión, la perseverancia y el tesón que hagan falta.</p>
<p>Sólo queremos caminar al ritmo del más rápido. Y teniendo en cuenta que no todos han de pensar de la misma manera, respetuosos de sus decisiones, habremos de unirnos resueltamente con quienes quieran seguir nuestro propio ritmo.</p>
<p>Latinoamérica es de los latinoamericanos. Tenemos una historia tras de nosotros. La historia del futuro no nos perdonaría el haber dejado de ser fieles a ella.</p>
<p>Paralelamente, nos uniremos a la acción d los países del Tercer Mundo, con los cuales ya estamos unidos en la idea.</p>
<p>Nuestra tarea común es la liberación. LIBERACIÓN tiene muchos significados:</p>
<p>· En lo POLÍTICO, configurar una nación sustancial, con capacidad suficiente de decisión nacional, y no una nación en apariencia que conserva los atributos formales del poder, pero no su esencia</p>
<p>· En lo ECONÓMICO, hemos de producir básicamente según las necesidades del pueblo y de la Nación, y teniendo también en cuenta las necesidades de nuestros hermanos de Latinoamérica y del mundo en su conjunto. Y, a partir de un sistema económica que hoy produce según el beneficio, hemos de armonizar ambos elementos para preservar recursos, lograr una real justicia distributiva, y mantener siempre viva la llama de la creatividad.</p>
<p>· En lo SOCIO-CULTURAL, queremos una comunidad que tome lo mejor del mundo del espíritu, del mundo de las ideas y del mundo de los sentidos, y que agregue a ello todo lo que nos es propio, autóctono, para desarrollar un profundo nacionalismo cultural, como antes expresé. Tal será la única forma de preservar nuestra identidad y nuestra auto-identificación. Argentina, como cultura, tiene una sola manera de identificarse: ARGENTINA. Y para la fase continentalista en la que vivimos y universalista hacia la cual vamos, abierta nuestra cultura a la comunicación con todas las culturas del mundo, tenemos que recordar siempre que Argentina es el hogar.</p>
<p>· En lo CIENTÍFICO-TECNOLÓGICO, se reconoce el núcleo del problema de la liberación. Sin base científico-tecnológica propia y suficiente, la liberación se hace también imposible. La liberación del mundo en desarrollo exige que este conocimiento sea libremente internacionalizado sin ningún costo para él. Hemos de luchar por conseguirlo; y tenemos para esta lucha que recordar las esencias: todo conocimiento viene de Dios.</p>
<p>· La lucha por la liberación es, en gran medida, lucha también por los RECURSOS Y LA PRESERVACIÓN ECOLÓGICA, y en ella estamos empeñados. Los pueblos del Tercer Mundo albergan las grandes reservas de materias primas, particularmente las agotables. Pasó la época en que podían tomarse riquezas por la fuerza, con el argumento de la lucha política entre países o entre ideologías.</p>
<p>Tenemos que trabajar para hacer también del Tercer Mundo una comunidad organizada. Esta es la hora de los pueblos y concebimos que, en ella, debe concretarse la unión de la humanidad.</p>
<p>Finalmente, la liberación exige una correcta BASE INSTITUCIONAL, tanto a nivel mundial como en los países individualmente.</p>
<p>La organización institucional tendrá que ser establecida una vez clarificado: qué se quiere, cómo se ha de lograrse lo que se quiere, y quién ha de ser responsable por cada cosa.</p>
<p>Venimos haciendo en el País una revolución en paz para organizar a la comunidad y ubicarla en óptimas condiciones a fin de afrontar el futuro.</p>
<p>Revolución en paz significa para nosotros desarmar no sólo las manos sino los espíritus, y sustituir la agresión por la idea, como instrumento de lucha política.</p>
<p>Hemos sido consecuentes con este principio. Así reunimos a los máximos líderes de los PARTIDOS POLÍTICOS que no integran el Frente Justicialista de Liberación, en diálogo abierto y espontáneo con los Ministros del Poder Ejecutivo Nacional, y seguiremos haciéndolo en adelante.</p>
<p>La JUVENTUD ARGENTINA, llamada a tener un papel activo en la conducción concreta del futuro, ha sido invitada a organizarse. Estamos ayudándola a hacerlo sobre la base de la discusión de ideas, y comenzando por pedir a cada grupo juvenil que se defina y que identifique cuáles son los objetivos que concibe para el País en su conjunto.</p>
<p>Este es el inicio. El fin es la unión de la juventud argentina sin distinciones partidarias; y el camino es el respeto mutuo y la lucha, ardorosa sí, pero por la idea.</p>
<p>Los TRABAJADORES, columna vertebral del proceso, están organizándose para que su participación trascienda largamente de la discusión de salarios y condiciones de trabajo.</p>
<p>El país necesita que los trabajadores, como grupo social, definan cuál es la sociedad a la cual aspiran de la misma manera que los demás grupos políticos y sociales.</p>
<p>Ello exige capacitación intensa y requiere también que la idea constituya la materia prima que supere a todos los demás instrumentos de lucha.</p>
<p>Los EMPRESARIOS se han organizado sobre las bases que han hecho posible su participación en el diálogo y el compromiso. De aquí en más, el Gobierno ha de definir políticamente, actividad por actividad, y comprometer al empresario en una tarea conjunta, para que su capacidad creativa se integre al máximo el interés del País.</p>
<p>Para identificar el papel de los INTELECTUALES, haya que comenzar por recordar que el País necesita un modelo de referencia que contenga, por lo menos, los atributos de la sociedad a la cual aspira, los medios de alcanzarlos, y una distribución social de responsabilidades para hacerlo.</p>
<p>Este proceso de elaboración nacional tendrá que lograrse convergiendo tres bases al mismo tiempo: lo que los intelectuales formulen, lo que el País quiera y lo que resulte posible realizar.</p>
<p>A ellos toca organizarse para hacerlo. El intelectual argentino debe participar en el proceso, cualquiera sea el país en que se encuentre.</p>
<p>Las FUERZAS ARMADAS están trabajando en el concepto de guerra total y, en consecuencia, de defensa total. La verdadera tarea nacional es la de la liberación, y nuestras Fuerzas Armadas la han asumido en plenitud. La defensa se hace así contra el neocolonialismo y, el compromiso de las Fuerzas es con el desarrollo social integrado del País en su conjunto, realizado con sentido nacional, social y cristiano.</p>
<p>Hay una cabal coincidencia entre la concepción de la IGLESIA, nuestra visión del mundo y nuestro planteo de justicia social, por cuanto nos basamos en una misma ética, en una misma moral, e igual prédica por la paz y el amor entre los hombres.</p>
<p>En cuanto a la MUJER, estamos profundamente satisfechos, como mandatarios y como hombres, de su evolución en nuestra sociedad. Más de veinticinco años pasaron desde que la asignación del derecho de voto femenino terminó con su subordinación política. Nuestras mujeres mostraron desde entonces que pueden trabajar, elegir y luchar como los varones y preservar, al mismo tiempo, los atributos de femineidad y de esposas y madres ejemplares con que impregnan de afecto nuestra vida.</p>
<p>Estas concepciones, que vienen fortificando nuestra acción presente y que constituyen nuestro programa grande para el futuro, configuran el contenido básico del MODELO ARGENTINO que en breve ofreceremos a la consideración del País.</p>
<p>Nuestra Argentina necesita un PROYECTO NACIONAL, perteneciente al país en su totalidad. Estoy persuadido de que, si nos pusiéramos todos a realizar este trabajo y si entonces comparáramos nuestro pensamiento, obtendríamos un gran espacio de coincidencia nacional.</p>
<p>Otros países que han elaborado un estilo nacional tuvieron uno de dos elementos en su ayuda: o siglos para pensarse a sí mismos, o el catalizador de la agresión externa. Nosotros no tenemos ni una ni otra cosa. Por ello, la incitación para redactar nuestro propio MODELO tiene que venir simplemente de nuestra toma de conciencia.</p>
<p>Como Presidente de los argentinos propondré un MODELO a la consideración del país, humilde trabajo, fruto de tres décadas de experiencia en el pensamiento y en la acción. Si de allí surgen propuestas que motiven coincidencia, su misión estará más que cumplida.</p>
<p>El MODELO ARGENTINO precisa la naturaleza de la democracia a la cual aspiramos, concibiendo a nuestra Argentina como una democracia plena de justicia social. Y en consecuencia, concibe al Gobierno con la forma representativa, republicana, federal y social. Social por su forma de ser, por sus objetivos y por su estilo de funcionamiento.</p>
<p>Definida así la naturaleza de la democracia a la cual se aspira, hay un solo camino para alcanzarla: gobernar con PLANIFICACIÓN.</p>
<p>Habremos también de proponer al País una reforma de la CONSTITUCIÓN NACIONAL. Para ello estamos ya trabajando desde dos vertientes: por un lado, recogiendo las opiniones del País; y por el otro, identificando las solicitaciones del MODELO ARGENTINO.</p>
<p>Quiero finalmente referirme a la PARTICIPACIÓN dentro de nuestra democracia plena de justicia social. EL ciudadano como tal se expresa a través de los partidos políticos, cuyo eficiente funcionamiento ha dado a este recinto su capacidad de elaborar historia. Pero también el hombre se expresa a través de su condición de trabajador, intelectual, empresario, militar, sacerdote, etc. Como tal, tiene que participar en otro tipo de recinto: el CONSEJO PARA EL PROYECTO NACIONAL que habremos de crear enfocando su tarea sólo hacia esa gran obra en la que todo el País tiene que empeñarse.</p>
<p>Ningún partícipe de este CONSEJO ha de ser un emisario que vaya a exponer la posición del Poder Ejecutivo o de cualquier otra autoridad que no sea el grupo social al que represente.</p>
<p>Queremos, además, concretar nuestro pensamiento acerca de la forma de configurar las concepciones de cada grupo social y también de cada grupo político. Concebimos que los criterios formalizados en bases, plataformas u otros cuerpos escritos que expresen el pensamiento de partidos políticos y grupos sociales, no pueden ser otra cosa que su versión de PROYECTO NACIONAL.</p>
<p>Esclarezcamos nuestras discrepancias, y, para hacerlo, no transportemos al diálogo social institucionalizado nuestras propias confusiones. Limpiemos por dentro nuestras ideas, primero, para construir el diálogo social después.</p>
<p>Estas son, señores Legisladores, las principales reflexiones que, como Presidente de todos los Argentinos me he sentido en el deber de traer hoy a vuestra alta consideración.</p>
<p><em><strong>Puede escuchar el discurso completo en el siguiente video:</strong></em></p>
<p><iframe title="Perón explica el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional (1 de mayo de 1974, Congreso Nacional)" width="1110" height="624" src="https://www.youtube.com/embed/YjZDwbK40nE?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
<p><strong>Discurso completo del presidente Juan Domingo Perón en el balcón de la Casa Rosada por la tarde del 1 de mayo de 1974, valorando a las históricas organizaciones sindicales y repudiando el accionar de Montoneros:</strong></p>
<p>Compañeros: hoy, hace veintiún años que en este mismo balcón, y con un día luminoso como el de hoy, hablé por última vez a los trabajadores argentinos. Fue entonces cuando les recomendé que ajustasen sus organizaciones, porque venían días difíciles&#8230; No me equivoqué, ni en la apreciación de los días que venían, ni en la calidad de la organización sindical, que a través de veinte años, ¡pese a esos estúpidos que gritan!.</p>
<p>Decía que a través de estos veintiún años, las organizaciones sindicales se han mantenido inconmovibles, y hoy resulta que algunos imberbes pretenden tener más mérito que los que durante veinte años lucharon.</p>
<p>Por eso compañeros, quiero que esta primera reunión del Día del Trabajador sea para rendir homenaje a esas organizaciones y a esos dirigentes sabios y prudentes que han mantenido su fuerza orgánica, y han visto caer a sus dirigentes asesinados, sin que todavía haya sonado el escarmiento.</p>
<p>Compañeros, nos hemos reunido durante nueve años en esta misma plaza, y en esta misma plaza hemos estado todos de acuerdo en la lucha que hemos realizado por las reivindicaciones del pueblo argentino. Ahora resulta que, después de veinte años, hay algunos que todavía no están conforme de todo lo que hemos hecho.</p>
<p>Compañeros, anhelamos que nuestro movimiento sepa ponerse a tono con el momento que vivimos. La clase trabajadora argentina, como columna vertebral de ese movimiento, es la que ha de llevar adelante los estandartes de nuestra lucha. Por eso compañeros, esta reunión, en esta plaza, como en los buenos tiempos debe afirmar decisión absoluta para que en el futuro cada uno ocupe el lugar que corresponde en una lucha que, si los malvados no cejan, hemos de iniciar.</p>
<p>Compañeros, deseo que antes de terminar estas palabras lleven a toda la clase trabajadora argentina el agradecimiento del gobierno por haber sostenido un pacto social que será salvador para toda la República.</p>
<p>Compañeros, tras ese agradecimiento y esa gratitud puedo asegurarles que los días venideros serán para la reconstrucción nacional y la liberación de la nación y del pueblo argentino.</p>
<p>Digo, compañeros, que será para la reconstrucción del país y en esa tarea está empeñado el gobierno a fondo. Será también para la liberación, no solamente del colonialismo que viene azotando a la República a través de tantos años, sino también de estos infiltrados que trabajan desde adentro, y que traidoramente son más peligrosos que los que trabajan desde afuera, sin contar que la mayoría de ellos son mercenarios al servicio del dinero extranjero.</p>
<p>Finalmente compañeros, deseo que continúen con nuestros artistas que también son hombres de trabajo; que los escuchen y los sigan con alegría, con esa alegría de que nos hablaba Eva Perón, a través del apotegma de que en este país los niños han de aprender a reír desde su infancia.</p>
<p>Queremos un pueblo sano, satisfecho, alegre, sin odios, sin divisiones inútiles, inoperantes e intrascendentes. Queremos partidos políticos que discutan entre sí las grandes decisiones.</p>
<p>No quiero terminar sin antes agradecer la cooperación que le llega al gobierno de parte de todos los partidos políticos argentinos.</p>
<p>Para finalizar compañeros, les deseo la mayor fortuna, y espero poder verlos de nuevo en esta plaza el 17 de Octubre.</p>
<p><em><strong>Puede ver el discurso completo en el siguiente video:</strong></em></p>
<p><iframe loading="lazy" title="Discurso de Perón del 1 de mayo de 1974, balcón de Plaza de Mayo" width="1110" height="624" src="https://www.youtube.com/embed/3Df_1tu4MLM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Distinguen en España a Isabel Perón con el Premio Hispanidad por su «sacrificada entrega y ejemplaridad sin tacha»</title>
		<link>https://kontrainfo.com/distinguen-en-espana-a-isabel-peron-con-el-premio-hispanidad-por-su-sacrificada-entrega-y-ejemplaridad-sin-tacha/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[KontraInfo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 19 Mar 2024 01:08:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[ARGENTINA]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Hispanismo]]></category>
		<category><![CDATA[Isabel Perón]]></category>
		<category><![CDATA[Premio Hispanidad 2023]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://kontrainfo.com/?p=33750</guid>

					<description><![CDATA[La expresidente argentina María Estela Martínez de Perón fue reconocida en España con el galardón Hispanidad 2023, por la ‘’defensa a los valores hispanos’’, otorgado por la Asociación Preserva, organización&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-33751" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2024/03/IsabelPeronPremioHispanidad.jpg" alt="" width="748" height="421" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2024/03/IsabelPeronPremioHispanidad.jpg 748w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2024/03/IsabelPeronPremioHispanidad-640x360.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px" /></p>
<p>La expresidente argentina María Estela Martínez de Perón fue reconocida en España con el galardón Hispanidad 2023, por la ‘’defensa a los valores hispanos’’, otorgado por la Asociación Preserva, organización cultural sin ánimo de lucro.</p>
<p>«Porque su legado y su ejemplo no han pasado inadvertidos en muchos de nosotros, su sacrificada entrega, su ejemplaridad sin tacha, su férreo e inapelable sostén de la palabra y de los principios», sostiene el enunciado del premio dado por Preserva, una «asociación cultural para defender la Hispanidad y la Hispanosfera en Hoyo de Manzanares y en toda España».</p>
<p>Isabel Perón, derrocada por el golpe de Estado de 1976, se hizo acreedora de la distinción por haber estado «siempre trabajando por el bien común no sólo de los argentinos, también de todos los hispanos».</p>
<p>En los últimos 40 años sus apariciones públicas fueron muy escasas y esporádicas. Actualmente, tiene 93 años y pocas veces sale de su residencia en Madrid.</p>
<p>La defensa de la Hispanidad no fue una exclusividad de Isabel. Juan Domingo Perón dedicó muchos de sus discursos al tema. Entre ellos, destaca el del 12 de octubre de 1947, en el que el tres veces presidente de los argentinos sostuvo:</p>
<blockquote><p><em>No me consideraría con derecho a levantar mi voz en el solemne día que se festeja la gloria de España, si mis palabras tuvieran que ser tan sólo halago de circunstancias o simple ropaje que vistiera una conveniencia ocasional. Me veo impulsado a expresar mis sentimientos porque tengo la firme convicción de que las corrientes de egoísmo y las encrucijadas de odio que parecen disputarse la hegemonía del orbe, serán sobrepasadas por el triunfo del espíritu que ha sido capaz de dar vida cristiana y sabor de eternidad al Nuevo Mundo.</em></p>
<p><em>No me atrevería a llevar mi voz a los pueblos que, junto con el nuestro, formamos la Comunidad Hispánica, para realizar tan sólo una conmemoración protocolar del Día de la Raza. Únicamente puede justificarse el que rompa mi silencio la exaltación de nuestro espíritu ante la contemplación reflexiva de la influencia que, para sacar al mundo del caos que se debate, puede ejercer el tesoro espiritual que encierra la titánica obra cervantina, suma y compendio apasionado y brillante del inmortal genio de España.</em></p>
<p><em>Al impulso ciego de la fuerza, al impulso frío del dinero, la Argentina, coheredera de la espiritualidad hispánica, opone la supremacía vivificante del espíritu.</em></p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="sd7TMacdj4"><p><a href="https://noticiasholisticas.com.ar/discurso-de-peron-del-12-10-1947-la-leyenda-negra-fomenta-una-inferioridad-espiritual-con-fines-imperialistas/">Discurso de Perón del 12/10/1947: &#8220;La Leyenda Negra fomenta una inferioridad espiritual con fines imperialistas&#8221;</a></p></blockquote>
<p><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«Discurso de Perón del 12/10/1947: &#8220;La Leyenda Negra fomenta una inferioridad espiritual con fines imperialistas&#8221;» — Kontrainfo" src="https://noticiasholisticas.com.ar/discurso-de-peron-del-12-10-1947-la-leyenda-negra-fomenta-una-inferioridad-espiritual-con-fines-imperialistas/embed/#?secret=C0Fr2A7O4z#?secret=sd7TMacdj4" data-secret="sd7TMacdj4" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Por una Comunidad Organizada que geste a su propio conductor &#8211; Por Jessica Lillia</title>
		<link>https://kontrainfo.com/por-una-comunidad-organizada-que-geste-a-su-propio-conductor-por-jessica-lillia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[KontraInfo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 01 Jan 2024 17:25:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[ARGENTINA]]></category>
		<category><![CDATA[Columna de Jessica Lillia]]></category>
		<category><![CDATA[comunidad organizada]]></category>
		<category><![CDATA[Discursos de Perón]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Jessica Lillia]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Perón]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://kontrainfo.com/?p=32987</guid>

					<description><![CDATA[Por Jessica Lillia* Desde hace años la Argentina ha sido gobernada por una dirigencia política que dejó de hacer política para dedicarse a alimentar su propio egocentrismo, y servir a&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-32997" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2024/01/01-01-2023.jpg" alt="" width="748" height="421" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2024/01/01-01-2023.jpg 748w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2024/01/01-01-2023-640x360.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px" /></p>
<p><em><strong>Por Jessica Lillia*</strong></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Desde hace años la Argentina ha sido gobernada por una dirigencia política que dejó de hacer política para dedicarse a alimentar su propio egocentrismo, y servir a intereses foráneos, olvidándonse de representar los del pueblo, que son los únicos que debería defender por encima de todo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;"><strong>Olvidados el pueblo y la nación, estos quedan relegados a un desorden no natural</strong> que es profundizado -con verdadera intencionalidad- por una clase política ocupada de sí misma, creando un<strong> circo de absurdas “grietas”</strong> que instalan sobre una sociedad que sufre las consecuencias de una <strong>rivalidad en realidad inexistente “arriba”</strong>.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Esta sociedad, que <strong>alguna vez dejó de ser una masa uniforme y supo ser una Comunidad Organizada</strong>,<strong> vuelve a ser masa y cada vez más atomizada por esa dirigencia que se olvidó de amar a su Patria y a Dios</strong>. Por ello, no tiene escrúpulos a la hora de dirigir los destinos de un país cuya riqueza material y espiritual brota -y seguirá brotando- como un manantial. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Llegados a diciembre de 2023 en el que asumió como presidente de la Nación un personaje dirigido desde afuera, y promocionado por quienes aquí aceptaron colaborar con gusto para que su apellido quedara escrito en los libros de historia argentina, nos animamos a pensar (por lo menos algunos argentinos) en que <strong>finalmente la dirigencia política llegó a su mayor nivel de podredumbre y eso, aunque sea repulsivo, puede ser lo mejor.</strong></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La clase política se está depurando así misma y, frente a esto, ya aparecen “nuevos mesías” o “líderes populares”, en nombre de otros líderes históricos que supo tener este maravilloso país, diciendo lo que muchos queremos escuchar, sin embargo, <strong>difícilmente se los escucha hablar sobre uno de los temas más trascendentales, como es la identificación clara de quiénes son los verdaderos enemigos de la patria</strong> y que en este portal señalamos con nombres y apellidos en cada ocasión que podemos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Aún así, quienes tienen real conciencia de los tiempos que corren, de las experiencias políticas vividas, heredadas y por qué no también leídas, sabrán que <strong>cuando una comunidad se organiza dentro de los valores cristianos que atraviesan a nuestra cultura, pese a que algunos no sean o no se sientan de esa tradición, el poder de la unidad en un mismo sentir asegura los cimientos para que en ellos se construya una Nación fuerte.</strong> </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero, ¿cómo volver a ser una comunidad organizada? Al desearlo mucho, con claridad de concepción, definitivamente le sigue el <strong>ponerse en acción para que aquello que se desea comience a concretarse,</strong> y así luego llegue a ser una realidad.  </span><span style="font-weight: 400;">Pero <strong>para consolidarse también necesitará de un conductor que represente a esa comunidad y que imprescindiblemente debe nacer de esa comunidad que lo acunó.</strong> Y es la comunidad que siendo conducida por uno de los suyos logrará alcanzar el máximo potencial, junto a las organizaciones libres del pueblo, para así gobernar la Nación. <strong>Un gobierno esclavo de un pueblo libre.</strong></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sé que es un deseo tal vez muy pretencioso, pero animémonos a desear si en definitiva es un deseo noble, en los comienzos de un Año Nuevo que, aunque pareciera ser algo sombrío, <strong>quizás sea una gran oportunidad para volver a ser una Nación grande y feliz.</strong></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para finalizar, les dejo aquí lo que sería un deseo y mensaje para este 2024, la </span><span style="font-weight: 400;"><strong>oración pronunciada por Juan Domingo Perón en el V Congreso Eucarístico Nacional</strong> en Rosario un 29 de octubre de 1950, junto a Evita, su esposa y Jefa Espiritual de la Nación:</span></p>
<blockquote><p><em><span style="font-weight: 400;">«SEÑOR: Muchas veces he hablado a mi pueblo; muchas veces he compartido con él las horas alegres y las horas tristes o difíciles de sus hijos, participando de su felicidad e infundiéndoles fe. En el largo camino de mis luchas muchas veces también he elevado mi espíritu hasta vuestro corazón, rogando por la felicidad de mi pueblo y por la grandeza de mi patria.</span></em></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;">Hoy vengo Señor, en cambio, con mi pueblo, y con él, postrado humildemente ante Vuestra Divina Majestad. Os reitero públicamente mi gratitud y la gratitud de todos los argentinos, por cuanto nos ha sido dado de grandeza y de felicidad en estos años que llevo al frente de los destinos de la Nación.</span></em></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;">Os agradezco porque en vuestra infinita bondad nos habéis concedido la paz y las condiciones espirituales y materiales necesarias para trabajar construyendo esta Nueva Argentina.</span></em></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;">Os doy gracias porque habéis tenido a bien inspirarnos desde el fondo mismo de vuestro Evangelio una doctrina de justicia y de amor y porque nos habéis ayudado a realizarla progresivamente en esta tierra y para este pueblo. Os agradezco, Señor, porque vuestro amor y vuestra gracia han sido magnánimos y generosamente derramados sobre nuestro pueblo, y porque vuestra bendición ha descendido abundantemente sobre sus afanes, sus trabajos y sus sacrificios, creando así la situación de mayor bienestar en que se encuentra.</span></em></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;">Quiero reiteraros, asimismo, Señor, en esta oportunidad, los ruegos que os he hecho otras veces en la intimidad de mi corazón.</span></em></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;">Os pido que vuestro amor siga derramándose sobre este pueblo argentino que os reconoce y os ama desde los comienzos mismos de su vida. Os pido especialmente que lo ayudéis en las luchas que sostiene por su dignidad de Nación justa, libre y soberana y por la dignidad de cada uno de sus hijos. </span></em></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;">Os ruego que así como acrecentáis la fecundidad de nuestras tierras y el trigo de nuestros campos que por vuestro amor en la unidad de la eucaristía se acreciente aún más la fecundidad del corazón de todos los argentinos para que sean una sola cosa en virtud del amor, que es lo único que construye. </span></em></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;">Os imploro el auxilio necesario para que en mis afanes y trabajos, lo mismo que en las luchas de los hombres que comparten conmigo ahora y después de mi la responsabilidad del gobierno de nuestra patria, nunca se altere nuestro propósito inicial de servir lealmente al pueblo, sobre todo a sus hombres y mujeres más humildes, porque estoy seguro de que, sirviéndoles con lealtad y con amor, estaremos siempre muy cerca de vuestro corazón.</span></em></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;">Os ruego, también, Señor, por la paz y la felicidad de esta patria nuestra tan querida, y por la paz y la felicidad de todos los hombres y de todos los pueblos del mundo, para los cuales imploro vuestra misericordia y vuestro amor.</span></em></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;">Para mí, Señor, no os pido otra cosa que la luz necesaria para seguir conociendo los mejores caminos de mi pueblo y la fortaleza que sea menester para conducirlo a sus altos destinos.</span></em></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;">Por fin, con la absoluta conciencia de la responsabilidad que asumo, y en señal de gratitud por cuanto habéis otorgado a la Nación Argentina, en la abundancia de vuestro amor, os ofrezco todo cuanto soy y cuanto poseo, vale decir, mi vida por la grandeza y felicidad de mi patria y de mi pueblo, cuyos destinos deposito en Vuestro Divino Corazón».</span></em></p>
<p>&nbsp;</p></blockquote>
<p><em>*Comunicadora de medios digitales</em></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Perón y la advertencia sobre las consecuencias “si alguna vez llegase a haber otro golpe» en la Argentina</title>
		<link>https://kontrainfo.com/peron-y-la-advertencia-sobre-las-consecuencias-si-alguna-vez-llegase-a-haber-otro-golpe-en-la-argentina/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[KontraInfo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 Nov 2023 21:24:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[ARGENTINA]]></category>
		<category><![CDATA[Columna de Jessica Lillia]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Jessica Lillia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://kontrainfo.com/?p=32502</guid>

					<description><![CDATA[Por Jessica Lillia* «Un gobierno sin doctrina es un cuerpo sin alma». &#8211; Juan Domingo Perón. La dirigencia política actual, con raras excepciones, ha alcanzado un nivel de decadencia intelectual y&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-32509" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2023/11/Peron1974.jpg" alt="" width="748" height="421" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2023/11/Peron1974.jpg 748w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2023/11/Peron1974-640x360.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px" /></p>
<p><strong>Por Jessica Lillia*</strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>«Un gobierno sin doctrina es un cuerpo sin alma»</em><em>.</em><strong><em><br />
&#8211;</em></strong> Juan Domingo Perón.</p>
<p>La dirigencia política actual, con raras excepciones, ha alcanzado un nivel de decadencia intelectual y espiritual al punto tal de que vaciaron de sentido la definición de «política» en su concepto más amplio.</p>
<p>Si coincidimos en que esta es una herramienta con la que se puede transformar la realidad mejorando siempre la calidad de vida de una población determinada y que es esencial para la defensa de los recursos estratégicos cuidando siempre el interés superior de una nación determinada, entonces también coincidiremos en que hoy la dirigencia política no está a la altura de las circunstancias.</p>
<p>¿Pero qué pasó, por qué este nivel de decadencia?</p>
<p>En una entrevista que le hizo el escritor Enrique Pavón Pereyra a Juan D. Perón a comienzos de 1974, ya cercana su muerte, el General nos advirtió las posibles consecuencias de otro golpe de Estado.</p>
<p>Dijo Perón a Pavón:</p>
<p><em>“Si alguna vez llegase a haber otro golpe, el pueblo quedará tan derrotado que la vuelta constitucional servirá solamente para garantizar con el voto popular, los intereses del imperialismo y de sus cipayos nativos”.</em></p>
<p>Años más tarde, ya publicado el libro «Yo Perón» con la recopilación de horas de la entrevista, le preguntaron a Pavón Pereyra si realmente Perón había dicho esa frase y este aseguró que sí y que además tenía todas las grabaciones de sus declaraciones.</p>
<p>Y recordó que en aquel momento quedó impactado por lo que Perón le había dicho: <em>«yo también me sorprendí cuando bajé la grabación de dicho párrafo. Le pregunté</em> -a Perón- <em>si estaba correctamente transcripto»</em> a lo que el entonces Presidente le contestó:</p>
<p><em>«Comprendo su sorpresa, pero a esta altura de mi vida no puedo mentir sobre el futuro al que temo. No crea que soy pesimista y lo digo como una provocación que aliente a las nuevas generaciones de jóvenes a luchar por la soberanía y grandeza argentina, como lo hicieron acompañándome 30 años atrás».</em></p>
<p>El golpe del &#8217;76, contra nuestra presidente María Estela Martínez de Perón (Isabelita), destruyó trágicamente aquel espíritu revolucionario que se había apoderado de la dirigencia peronista. Sin un conductor heredero de semejante poder acumulado por Perón, el Golpe sería el de gracia para el Movimiento.</p>
<p>¿Pero fue todo culpa de ese plan siniestro pergeñado desde afuera y llevado a cabo por un sector de militares cipayos y cipayos a parte?</p>
<p>En parte víctima y en parte cómplice, esa dirigencia golpeada no pudo, no supo y más tarde no quiso hacerse cargo de contener y orientar al pueblo peronista, finalmente se rindió. Supo ganar entonces el ego y el interés individual por encima de una unidad real de la golpeada dirigencia política y de los sectores de poder popular.</p>
<p>Se alejó de la Doctrina, de Dios y del pueblo siendo estos una guía imprescindible para iluminar las mentes y corazones de la dirigencia política.</p>
<p>Sin Dios y sin Doctrina es imposible alcanzar una unidad de concepción y una unidad de acción en conjunto, porque la desorganización mental y espiritual no generan otra cosa que el caos, un caos que sufre el pueblo todo.</p>
<p>Si justificamos que en experiencias que se proclamaron peronistas no se pudo profundizar con lo que las tres banderas del peronismo pregonan, porque el poder fáctico, a través de sus medios de difusión, mercado financiero, coyuntura, correlación de fuerzas, etc., no lo permitió, no hacemos más que mentirnos.</p>
<p>La fuerza de David para derrotar a Goliat no venía de él sino de su convicción en Dios. Hay que animarse unos a otros a ver no solo con los ojos sino también con el alma.</p>
<p>Para concluir con este pensamiento que no tiene más objetivo que ser expresado para que haga lo que tenga que hacer aunque yo no tenga ni idea de qué, quiero finalizar diciendo con absoluta certeza que somos una gran nación y un maravilloso pueblo que sabe en qué momento resistir y en qué momento luchar, y sabe que esta dirigencia política debe ser reconvertida.<br />
Depositemos nuestra confianza en Dios, así como lo hizo David.</p>
<p><em>*Comunicadora de medios digitales</em></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Discurso de Isabel Perón el 17 de octubre de 1975: «es un deber de todo argentino la lucha contra la subversión, la violencia y el terrorismo»</title>
		<link>https://kontrainfo.com/discurso-de-isabel-peron-el-17-de-octubre-de-1975-es-un-deber-de-todo-argentino-la-lucha-contra-la-subversion-la-violencia-y-el-terrorismo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[KontraInfo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 17 Oct 2022 20:28:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[17 de octubre]]></category>
		<category><![CDATA[Discurso de Isabel Perón el 17 de octubre 1945]]></category>
		<category><![CDATA[Discursos de Isabel Perón]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Isabel Perón]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://kontrainfo.com/?p=29609</guid>

					<description><![CDATA[Discurso de la señora presidente María Estela Martínez de Perón 17 de octubre de 1975 Compañeros, les voy a pedir un minuto de silencio en memoria de Perón y Eva&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-29610" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2022/10/maria-estela-martinez-de-peron-isabel-color.jpg" alt="" width="748" height="421" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2022/10/maria-estela-martinez-de-peron-isabel-color.jpg 748w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2022/10/maria-estela-martinez-de-peron-isabel-color-640x360.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px" /></p>
<p><em><strong>Discurso de la señora presidente María Estela Martínez de Perón<br />
</strong></em><strong>17 de octubre de 1975</strong></p>
<p>Compañeros, les voy a pedir un minuto de silencio en memoria de Perón y Eva Perón.</p>
<p>Compañeros, muchas gracias por esta demostración de cariño que la llevaré grabada en lo más profundo de mi corazón, porque proviene de lo mejor que tenemos, que es el pueblo. Hoy hace exactamente treinta años desde que el pueblo cambió el rumbo de la historia argentina, porque el coronel Perón, aquel 17 de octubre de 1945, en esa epopeya memorable, gestó el Movimiento Nacional Justicialista.</p>
<p>Nadie sospechaba que los descamisados podían salir a la calle para gritar el nuevo nombre de la esperanza: el nombre del general Perón.</p>
<p>Pero ese día llegó, como llegó también el día de hoy. Se inició, entonces, una nueva etapa en la vida cívica argentina, con la participación protagónica del pueblo. Desde entonces, nuestras banderas se alzaron sostenidas por la mayoría peronista sobre todos los confines del país.</p>
<p>A su sombra y con su empuje se fue realizando una auténtica revolución que transformó los cimientos de nuestra Nación.</p>
<p>Hoy, a tres décadas de aquel memorable pronunciamiento popular, hacemos la pausa propicia para la reflexión serena y la autocrítica constructiva.</p>
<p>Desde entonces, el peronismo, en la legalidad o la proscripción, siempre estuvo presente en la vida nacional con su poderosa fuerza política.</p>
<p>Ello indica, compañeros, que su doctrina y sus banderas interpretan el pensamiento de las grandes mayorías argentinas.</p>
<p>Hace apenas dos años, siete millones de votos se han pronunciado en el país por la doctrina de nuestra revolución en paz.</p>
<p>Una revolución en paz no es corta, ni fácil, esta idea de la revolución en paz puede discutirse como teoría o puede fracasar en los hechos, lo que no puede hacerse es ignorarla o falsearla, cuando se ha convertido en mandato por la libre decisión del pueblo.</p>
<p>El devenir del tiempo nos exige ajustar nuestras banderas de justicia, independencia y soberanía de la nueva sociedad que el progreso y la evolución están construyendo en el mundo y en nuestra patria.</p>
<p>Somos un gran movimiento de masas con inspiración humanística y cristiana, y por eso mismo asumimos la continuidad de los valores sagrados de la tradición nacional. Por las venas del peronismo corre la misma sangre de los hombres y mujeres que hicieron la patria entregándolo todo sin pedir nada.</p>
<p>Debemos afrontar las exigencias de la hora. Vamos a expresar nuestras banderas en términos de diálogo y coincidencia, de unidad y cohesión nacional, de democracia y de derecho. «Concretaremos así la síntesis del pensamiento y la voluntad de los argentinos, siguiendo el proyecto y la filosofía del General Perón.</p>
<p>Este breve período de descanso que he tomado para reponer fuerzas, ha sido también tiempo de meditación para una toma de conciencia efectiva del pasado inmediato, el presente acuciante y el futuro triunfante.</p>
<p>Continuaremos el diálogo con todos los sectores representativos de la vida nacional. Ello permitirá que las medidas que se adopten con el conocimiento de las diversas opiniones tengan la efectividad que el pluralismo político que hemos propiciado y respetado genera en toda democracia.</p>
<p>La base es considerar un deber inexcusable de todo argentino la lucha contra la subversión, la violencia y el terrorismo.</p>
<p>Esta lucha debe ser sin distingos de ninguna clase en todas sus expresiones y con un solo fin que es erradicar la reacción terrorista definitivamente, y a todos aquellos que se quieren encaramar en el poder usando nuestra camiseta peronista.</p>
<p>La subversión ataca antes que nada al gobierno peronista, al que quiere desalojar del poder. Pretende, también, provocar una subversión sediciosa desde arriba para luchar así en un mismo terreno de ilegalidad.</p>
<p>Porque aquí el único heredero es el pueblo peronista. Combatiremos con decisión todos los grandes males que a diario atentan contra la nacionalidad, desde la guerrilla hasta la inmoralidad.</p>
<p>No dejaremos sector sin atacar y combatir. Afrontaremos nuestra responsabilidad sin titubeos ni declinaciones. Dentro del marco de la ley y el respeto haremos efectivo el pensamiento del General Perón, nuestro líder, cuando dijo que sobre todo debe hermanarnos la condición de argentinos, cualquiera fuera la militancia política, con la sola excepción de aquellos que, a través del terrorismo, destruyen la convivencia, la paz y el orden con la pretensión de arrojarnos al caos, y de algunos idiotas útiles que se prestan para que ello ocurra.</p>
<p>Es por ello que invito al pueblo argentino a participar de esta responsabilidad colectiva de reconstruir el país que nos exige rectificar errores, y nos preguntamos, ¿Quiénes están exentos de ello? «El que sea capaz de decirlo que arroje la primera piedra».</p>
<p>Se nos acusa de tomar medidas demagógicas y apenas hace dos días las áreas competentes del gobierno nacional, conjuntamente con la Confederación General del Trabajo, interpretando fiel y responsablemente la doctrina peronista, resolvieron que lo más importante para los trabajadores es la defensa del poder adquisitivo de los salarios.</p>
<p>Para ello es necesario impedir que los precios sigan subiendo por el ascensor y los salarios por la escalera, como decía el general Perón. Por eso, sobre todas las cosas, acentuaremos la lucha sin pausa contra el terrorismo económico, aliado y socio de la subversión.</p>
<p>Hace treinta años que el pueblo se volcó en esta plaza en una jornada de lucha, no para pedir aumento de sueldo o salario, sino para rescatar a un líder que le había abierto las puertas hacia su propia dignidad, hacia su condición de dueño y artífice de su propio destino, y hacia su verdadera y propia libertad.</p>
<p>Esto, y no otra cosa, salimos a defender en 1945. Esto y no otra cosa, continuaremos defendiendo cada 17 de octubre.</p>
<p>Pido al pueblo peronista especial énfasis en el cumplimiento de nuestras responsabilidades. Tenemos que recorrer todavía un camino muy arduo, y es deber de todos hacerlo solidariamente unidos, porque esa es la fuerza más grande que podemos tener. A los dirigentes peronistas exhorto a obrar con sensatez y disciplina. El principal deber es la unidad y fortaleza, y no permitir que nada, ni nadie, pueda destruir el Movimiento Nacional Justicialista.</p>
<p>Reitero que el Partido Justicialista se va a reorganizar libre y democráticamente, acatando las decisiones de las bases. No habrá, en la reorganización, ni hijos ni entenados, y el afiliado será el único juez de méritos y títulos de quienes se postulen para dirigentes.</p>
<p>Expreso la solidaridad del Movimiento Nacional Justicialista con las Fuerzas Armadas en esta lucha decidida contra la delincuencia subversiva. Sus muertos son nuestros muertos y son testimonio de que jamás traicionaremos nuestro destino. A las fuerzas empresarias exhorto a armonizar sus legítimos intereses con las necesidades de la coyuntura económica y social, con la convicción que la grandeza del país es objetivo comunitario de primer orden.</p>
<p>En medio de la recesión mundial, la Argentina quiere seguir creciendo sin renunciar nunca al pleno empleo manteniendo el principio de independencia económica. A todos les pido, en nombre del general Perón, que tantas veces habló desde esta histórica Plaza de Mayo, productividad, trabajo y disciplina social en clima de paz, respeto, derecho y personalidad de cada uno.</p>
<p>Apoyados en la restauración de este orden social dinamizaremos la economía para ponerla al servicio del pueblo y del país. Con estas palabras que traducen el pensamiento del general Perón, expresadas tantas veces en sus discursos magistrales y las cátedras que dictaba desde esta histórica plaza, renuevo esperanzas que encendieron la vida de Eva Perón, gran heroína del 17 de Octubre, yo quiero así dejar concretado el homenaje que merece en esta celebración.<br />
Ellos vivieron para la Patria y para su pueblo. Vivamos también nosotros para la Patria y el pueblo que tanto se lo merece.</p>
<p>Compañeros presentes, repito mi cariño y solidaridad de todas las horas y prometo mantener nuestras banderas en alto, en este momento tan importante. Los abrazo con el cariño más grande del mundo. Les digo, Dios los bendiga, y me despido también del pueblo diciendo: «Presente mi General». Pido por favor, como es norma dentro de nuestras filas, que nos retiremos tranquilos en paz y orden como siempre lo hemos hecho, dando ese ejemplo justicialista; muchas gracias.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Discurso de Perón del 12/10/1947: «La Leyenda Negra fomenta una inferioridad espiritual con fines imperialistas»</title>
		<link>https://kontrainfo.com/discurso-de-peron-del-12-10-1947-la-leyenda-negra-fomenta-una-inferioridad-espiritual-con-fines-imperialistas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[KontraInfo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Oct 2022 14:00:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[12 de octubre]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Leyenda Negra]]></category>
		<category><![CDATA[Perón]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://kontrainfo.com/?p=21837</guid>

					<description><![CDATA[Discurso del entonces Presidente de la nación, Juan Domingo Perón, ante la Academia Argentina de Letras con motivo del homenaje a la figura de Cervantes. 12 de octubre de 1947&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-21841" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2020/10/Peron-Discurso12deOctubre.jpg" alt="" width="748" height="421" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2020/10/Peron-Discurso12deOctubre.jpg 748w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2020/10/Peron-Discurso12deOctubre-640x360.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px" /></p>
<p style="text-align: center;"><strong>Discurso del entonces Presidente de la nación, Juan Domingo Perón,<br />
ante la Academia Argentina de Letras con motivo del homenaje a la figura de Cervantes.<br />
</strong>12 de octubre de 1947</p>
<p><em>No me consideraría con derecho a levantar mi voz en el solemne día que se festeja la gloria de España, si mis palabras tuvieran que ser tan sólo halago de circunstancias o simple ropaje que vistiera una conveniencia ocasional. Me veo impulsado a expresar mis sentimientos porque tengo la firme convicción de que las corrientes de egoísmo y las encrucijadas de odio que parecen disputarse la hegemonía del orbe, serán sobrepasadas por el triunfo del espíritu que ha sido capaz de dar vida cristiana y sabor de eternidad al Nuevo Mundo.</em></p>
<p><em>No me atrevería a llevar mi voz a los pueblos que, junto con el nuestro, formamos la Comunidad Hispánica, para realizar tan sólo una conmemoración protocolar del Día de la Raza. Únicamente puede justificarse el que rompa mi silencio la exaltación de nuestro espíritu ante la contemplación reflexiva de la influencia que, para sacar al mundo del caos que se debate, puede ejercer el tesoro espiritual que encierra la titánica obra cervantina, suma y compendio apasionado y brillante del inmortal genio de España.</em></p>
<p><em>Al impulso ciego de la fuerza, al impulso frío del dinero, la Argentina, coheredera de la espiritualidad hispánica, opone la supremacía vivificante del espíritu.</em></p>
<p><em>En medio de un mundo en crisis y de una humanidad que vive acongojada por las consecuencias de la última tragedia e inquieta por la hecatombe que presiente; en medio de la confusión de las pasiones que restallan sobre las conciencias, la Argentina, la isla de paz, deliberada y voluntariamente, se hace presente en este día para rendir cumplido homenaje al hombre cuya figura y obra constituyen la expresión más acabada del genio y la grandeza de la raza.</em></p>
<p><em>Y a través de la figura y de la obra de Cervantes va el homenaje argentino a la patria madre, fecunda, civilizadora, eterna, y a todos los pueblos que han salido de su maternal regazo.</em></p>
<p><em>Por eso estamos aquí, en esta ceremonia que tiene la jerarquía de símbolo. Porque recordar a Cervantes es reverenciar a la madre España; es sentirse más unidos que nunca a los demás pueblos que descienden legítimamente de tan noble tronco; es afirmar la existencia de una comunidad cultural hispanoamericana de la que somos parte y de una continuidad histórica que tiene en la raza su expresión objetiva más digna, y en el Quijote la manifestación viva y perenne de sus ideales, de sus virtudes y de su cultura; es expresar el convencimiento de que el alto espíritu señoril y cristiano que inspira la Hispanidad iluminará al mundo cuando se disipen las nieblas de los odios y de los egoísmos.</em></p>
<p><em>Por eso rendimos aquí el doble homenaje a Cervantes y a la raza.</em></p>
<p><em>Homenaje, en primer lugar, al grande hombre que legó a la humanidad una obra inmortal, la más perfecta que en su género haya sido escrita, código del honor y breviario del caballero, pozo de sabiduría y, por los siglos de los siglos, espejo y paradigma de su raza.</em></p>
<p><em>Destino maravilloso el de Cervantes que, al escribir El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, descubre en el mundo nuevo de su novela, con el gran fondo de la naturaleza filosófica, el encuentro cortés y la unión entrañable de un idealismo que no acaba y de un realismo que se sustenta en la tierra. Y además caridad y amor a la justicia, que entraron en el corazón mismo de América; y son ya los siglos los que muestran, en el laberinto dramático que es esta hora del mundo, que siempre triunfa aquella concepción clara del riesgo por el bien y la ventura de todo afán justiciero. El saber “jugarse entero” de nuestros gauchos es la empresa que ostentan orgullosamente los “quijotes de nuestras pampas”.</em></p>
<p><em>En segundo lugar, sea nuestro homenaje a la raza a que pertenecemos.</em></p>
<p><em>Para nosotros, la raza no es un concepto biológico. Para nosotros es algo puramente espiritual.</em></p>
<p><em>Constituye una suma de imponderables que hace que  nosotros seamos lo que somos y nos impulsa a ser lo que debemos ser, por nuestro origen y nuestro destino. Ella es lo que nos aparta de caer en el remedo de otras comunidades cuyas esencias son extrañas a la nuestra, pero a las que con cristiana caridad aspiramos a comprender y respetamos. Para nosotros, la raza constituye nuestro sello personal, indefinible e inconfundible.</em></p>
<p><em>Para nosotros los latinos, la raza es un estilo. Un estilo de vida que nos enseña a saber vivir practicando el bien y a saber morir con dignidad.</em></p>
<p><em>Nuestro homenaje a la madre España constituye también una adhesión a la cultura</em><br />
<em>occidental.</em></p>
<p><em>Porque España aportó al occidente la más valiosa de las contribuciones: el descubrimiento y la colonización de un nuevo mundo ganado para la causa de la cultura occidental.</em></p>
<p><em>Su obra civilizadora cumplida en tierras de América no tiene parangón en la historia. Es única en el mundo. Constituye su más calificado blasón y es la mejor ejecutoria de la raza, porque toda la obra civilizadora es un rosario de heroísmos, de sacrificios y de ejemplares renunciamientos.</em></p>
<p><em>Su empresa tuvo el sino de una auténtica misión. Ella no vino a las Indias ávida de ganancias y dispuesta a volver la espalda y marcharse una vez exprimido y saboreado el fruto. Llegaba para que fuera cumplida y hermosa realidad el mandato póstumo de la Reina Isabel de “atraer a los pueblos de Indias y convertirlos al servicio de Dios”. Traía para ello la buena nueva de la verdad revelada, expresada en el idioma más hermoso de la tierra. Venía para que esos pueblos se organizaran bajo el imperio del derecho y vivieran pacíficamente. No aspiraban a destruir al indio sino a ganarlo para la fe y dignificarlo como ser humano…</em></p>
<p><em>Era un puñado de héroes, de soñadores desbordantes de fe. Venían a enfrentar a lo desconocido; ni el desierto, ni la selva con sus mil especies donde la muerte aguardaba el paso del conquistador en el escenario de una tierra inmensa, misteriosa, ignorada y hostil.</em></p>
<p><em>Nada los detuvo en su empresa; ni la sed, ni el hambre, ni las epidemias que asolaban sus huestes; ni el desierto con su monótono desamparo, ni la montaña que les cerraba el paso, ni la selva con sus mil especies de oscuras y desconocidas muertes. A todo se sobrepusieron. Y es ahí, precisamente, en los momentos más difíciles, en los que se los ve más grandes, más serenamente dueños de sí mismos, más conscientes de su destino, porque en ellos parecía haberse hecho alma y figura la verdad irrefutable de que “es el fuerte el que crea los acontecimientos y el débil el que sufre la suerte que le impone el destino”. Pero en los conquistadores pareciera que el destino era trazado por el impulso de su férrea voluntad.</em></p>
<p><em>Como no podía ocurrir de otra manera, su empresa fue desprestigiada por sus enemigos, y su epopeya objeto de escarnio, pasto de la intriga y blanco de la calumnia, juzgándose con criterio de mercaderes lo que había sido una empresa de héroes. Todas las armas fueron probadas: se recurrió a la mentira, se tergiversó cuanto se había hecho, se tejió en torno suyo una leyenda plagada de infundios y se la propaló a los cuatro vientos.</em></p>
<p><em>Y todo, con un propósito avieso. Porque la difusión de la leyenda negra, que ha pulverizado la crítica histórica seria y desapasionada, interesaba doblemente a los aprovechados detractores. Por una parte, les servía para echar un baldón a la cultura heredada por la comunidad de los pueblos hermanos que constituimos Hispanoamérica.</em></p>
<p><em>Por la otra procuraba fomentar así, en nosotros, una inferioridad espiritual propicia a sus fines imperialistas, cuyas asalariados y encumbradísimos voceros repetían, por encargo, el ominoso estribillo cuya remunerada difusión corría por cuenta de los llamados órganos de información nacional. Este estribillo ha sido el de nuestra incapacidad para manejar nuestra economía e intereses, y la conveniencia de que nos dirigieran administradores de otra cultura y de otra raza. Doble agravio se nos infería: aparte de ser una mentira, era una indignidad y una ofensa a nuestro decoro de pueblos soberanos y libres.</em></p>
<p><em>España, nuevo Prometeo, fue así amarrada durante siglos a la roca de la Historia. Pero lo que no se pudo hacer fue silenciar su obra, ni disminuir la magnitud de su empresa que ha quedado como magnífico aporte a la cultura occidental. Allí están, como prueba fehaciente, las cúpulas de las iglesias asomando en las ciudades fundada por ella; allí sus leyes de Indias, modelo de ecuanimidad, sabiduría y justicia; sus universidades; su preocupación por la cultura, porque “conviene –según se lee en la Nueva Recopilación- que nuestros vasallos, súbditos y naturales, tengan en los reinos de Indias universidades y estudios generales donde sean instruidos y graduados en todas ciencias y facultades, y por el mucho amor y voluntad que tenemos de honrar y favorecer a los de nuestras Indias y desterrar de ellas las tinieblas de la ignorancia y del error, se crean Universidades gozando los que fueren graduados en ellas de las libertades y franquezas de que gozan en estos reinos los que se gradúan en Salamanca”.</em></p>
<p><em>Su celo por difundir la verdad revelada porque –como también dice la Recopilación- “teniéndonos por más obligados que ningún otro príncipe del mundo a procurar el servicio de Dios y la gloria de su santo nombre y emplear todas las fuerzas y el poder que nos ha dado, en trabajar que sea conocido y adorado en todo el mundo por verdadero Dios como lo es, felizmente hemos conseguido traer al gremio de la Santa Iglesia Católica las innumerables gentes y naciones que habitan las Indias occidentales, isla y tierra firme del mar océano”.</em></p>
<p><em>España levantó ciudades, edificó universidades, difundió la cultura, formó hombres, e hizo mucho más: fundió y confundió su sangre con América y signó a sus hijas con un sello que las hace, si bien distintas a la madre en su forma y apariencias, iguales a ella en su esencia y naturaleza. Incorporó a la suya la expresión de un aporte fuerte y desbordante de vida que remozaba a la cultura occidental con el ímpetu de una energía nueva.</em></p>
<p><em>Y si bien hubo yerros, no olvidemos que esa empresa, cuyo cometido la antigüedad clásica hubiera discernido a los dioses, fue aquí cumplida por hombres, por un puñado de hombres que no eran dioses aunque los impulsara, es cierto, el soplo divino de una fe que los hacía creados a la imagen y semejanza de Dios.</em></p>
<p><em>Son hombres y mujeres de esa raza los que en heroica comunión rechazan, en 1806, al extranjero invasor, y el hidalgo jefe que obtenida la victoria amenaza con “pena de la vida al que los insulte”. Es gajo de ese tronco el pueblo que en mayo de 1810 asume la revolución recién nacida; es sangre de esa sangre la que vence gloriosamente en Tucumán y Salta y cae con honor en Vilcapugio y Ayohuma; es la que anima el corazón de los montoneros; es la que bulle en el espíritu levantisco e indómito de los caudillos; es la que enciende a los hombres que en 1816 proclaman a la faz del mundo nuestra independencia política; es la que agitada corre por las venas de esa raza de titanes que cruzan las ásperas y desoladas montañas de los Andes, conducidas por un héroe en una marcha que tiene la majestad de un friso griego; es la que ordena a los hombres que forjaron la unidad nacional, y la que alienta a los que organizaron la República; es la que se derramó generosamente cuantas veces fue necesario para defender la soberanía y la dignidad del país; es la misma que moviera al pueblo a reaccionar sin jactancia pero con irreductible firmeza cuando cualquiera osó inmiscuirse en asuntos que no le incumbían y que correspondía solamente a la nación resolverlos; de esa raza es el pueblo que lanzó su anatema a quienes no fueron celosos custodios de su soberanía, y con razón, porque sabe y la verdad lo asiste, que cuando un Estado no es dueño de sus actos, de sus decisiones, de su futuro y de su destino, la vida no vale la pena de ser allí vivida; de esa raza es ese pueblo, este pueblo nuestro, sangre de nuestra sangre y carne de nuestra carne, heroico y abnegado pueblo, virtuoso y digno, altivo sin alardes y lleno de intuitiva sabiduría, que pacífico y laborioso en su diaria jornada se juega sin alardes la vida con naturalidad de soldado, cuando una causa noble así lo requiere, y lo hace con generosidad de Quijote, ya desde el anónimo y oscuro foso de una trinchera o asumiendo en defensa de sus ideales el papel de primer protagonista en el escenario turbulento de las calles de una ciudad.</em></p>
<p><em>Señores: la historia, la religión y el idioma nos sitúan en el mapa de la cultura occidental y latina, a través de su vertiente hispánica, en la que el heroísmo y la nobleza, el ascetismo y la espiritualidad, alcanzan sus más sublimes proporciones. El Día de la Raza, instituido por el Presidente Yrigoyen, perpetúa en magníficos términos el sentido de esta filiación. “La España descubridora y conquistadora –dice el Decreto-, volcó sobre el continente enigmático y magnífico el valor de sus guerreros, el denuedo de sus exploradores, la fe de sus sacerdotes, el preceptismo de sus sabios, las labores de sus menestrales y con la aleación de todos estos factores, obró el milagro de conquistar para la civilización la inmensa heredad en que hoy florecen las naciones a las cuales ha dado, con la levadura de su sangre y con la armonía de su lengua, una herencia inmortal que debemos de afirmar y de mantener con jubiloso reconocimiento”.</em></p>
<p><em>Si la América olvidara la tradición que enriquece su alma, rompiera sus vínculos con la latinidad, se evadiera del cuadro humanista que le demarca el catolicismo y negara a España, quedaría instantáneamente baldía de coherencia y sus ideas carecerían de validez. Ya lo dijo Menéndez y Pelayo: “Donde no se conserva piadosamente la herencia de lo pasado, pobre o rica, grande o pequeña, no esperemos que brote un pensamiento original, ni una idea dominadora”. Y situado  en las antípodas de su pensamiento, Renán afirmó que “el verdadero hombre de progreso es el que tiene los pies enraizados en el pasado”.</em></p>
<p><em>El sentido misional de la cultura hispánica, que catequistas y guerreros introdujeron en la geografía espiritual del Nuevo Mundo, es valor incorporado y absorbido por nuestra cultura, lo que ha suscitado una comunidad de ideas e ideales, valores y creencias, a la que debemos preservar de cuantos elementos exóticos pretenden mancillarla. Comprender esta imposición del destino, es el primordial deber de aquellos a quienes la voluntad pública o el prestigio de sus labores intelectuales les habilita para influir en el proceso mental de las muchedumbres. Por mi parte, me he esforzado en resguardar las formas típicas de la cultura a que pertenecemos, trazándome un plan de acción del que pude decir –el 24 de noviembre de 1944- que “tiende, ante todo, a cambiar la concepción materialista de la vida por una exaltación de los valores espirituales”.</em></p>
<p><em>Precisamente esa oposición, esa contraposición entre materialismo y espiritualidad, constituye la ciencia del Quijote. O más propiamente representa la exaltación del idealismo, refrenado por la realidad del sentido común.</em></p>
<p><em>De ahí la universalidad de Cervantes, a quien, sin embargo, es preciso identificar como genio auténticamente español, tal que no puede concebirse como no sea en España.</em></p>
<p><em>Esta solemne sesión que la Academia Argentina de Letras ha querido poner bajo la advocación del genio máximo del idioma en el IV Centenario de su nacimiento, traduce –a mi modo de ver- la decidida voluntad argentina de reencontrar las rutas tradicionales en las que la concepción del mundo y de la persona humana se originan en la honda espiritualidad grecolatina y en la ascética grandeza ibérica y cristiana.</em></p>
<p><em>Para participar en ese acto, he preferido traer, antes que una exposición académica sobre la inmortal figura de Cervantes, su palpitación humana, su honda vivencia espiritual y su suprema gracia hispánica. Su vida y en su obra personifica la más alta expresión de las virtudes que nos incumbe resguardar.</em></p>
<p><em>Mientras unos soñaban y otros seguían amodorrados en su incredulidad, fue gestándose la tremenda subversión social que hoy vivimos y que preparó la crisis de las estructuras políticas tradicionales. La revolución social de Eurasia ha ido extendiéndose hacia Occidente, y los cimientos de los países latinos del Oeste europeo crujen ante la proximidad de exóticos carros de guerra. Por los Andes asoman su cabeza pretendidos profetas a sueldo de un mundo que abomina de nuestra civilización, y otra trágica paradoja parece cernirse sobre América al oírse voces que, con la excusa de defender los principios de la Democracia (aunque en el fondo quieren proteger los privilegios del capitalismo), permiten el entronizamiento de una nueva y sangrienta Tiranía.</em></p>
<p><em>Como miembros de la comunidad occidental, no podemos substraernos a un problema que de no resolverlo con acierto, puede derrumbar un patrimonio espiritual acumulado durante siglos. Hoy, más que nunca, debe resucitar Don Quijote y abrirse el sepulcro del Cid Campeador.</em></p>
<hr />
<p><em>Nota originariamente publicada por Kontrainfo el 12 de octubre de 2020.</em></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Populismo, un concepto que se las trae. Parte II. El Justicialismo y la Comunidad Organizada &#8211; Por Ricardo Vicente López</title>
		<link>https://kontrainfo.com/populismo-un-concepto-que-se-las-trae-parte-ii-el-justicialismo-y-la-comunidad-organizada-por-ricardo-vicente-lopez/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[KontraInfo / RVL]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 23 Jul 2022 06:07:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna de Ricardo V. López]]></category>
		<category><![CDATA["Populismo"]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Perón]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://kontrainfo.com/?p=28951</guid>

					<description><![CDATA[Por Ricardo Vicente López La cantidad de conceptos políticos y filosóficos que ser pueden hallar en la obra literaria de Juan D. Perón, muy poco frecuentada por la intelectualidad argentina,&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-28974" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2022/07/ComunidadOrganizadaPeron.jpg" alt="" width="748" height="421" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2022/07/ComunidadOrganizadaPeron.jpg 748w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2022/07/ComunidadOrganizadaPeron-640x360.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px" /></p>
<p><em>Por Ricardo Vicente López</em></p>
<p>La cantidad de conceptos políticos y filosóficos que ser pueden hallar en la obra literaria de Juan D. Perón, muy poco frecuentada por la intelectualidad argentina, partiendo del prejuicio, bastante extendido en nuestra clase media que afirma: poco se puede esperar de la mentalidad de un militar. Esto demuestra que la ignorancia que les atribuyen a los militares la demuestran poseer ellos con su carga de prejuicios. Esto es extensivo a gran parte de las universidades y academias de nuestro país. Aún hoy no son muchos los que se acercan a la producción de Perón y, dentro de ellos, no son muchos los que salen al espacio público a defenderlo.</p>
<p>Esta es la razón por la cual un concepto político como el que estoy proponiendo: populismo, muestra en el tratamiento de los medios una pobreza alarmante. Los argumentos giran alrededor de unas cuantas frases repetitivas. Debo hacer una excepción con algunos politólogos europeos que, tras la publicación del libro Ernesto Laclau <em>La Razón populista</em> (2005) <a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a> desarrollaron un importante debate para, sobre todo en algunos, permitirse hablar de peronismo sin el esfuerzo de leer a su creador. Se parecen a algunos europeos que hablan mal del asado sin haberlo probado.</p>
<p>Como hemos visto en la nota anterior, las definiciones propuestas no aportan gran cosa para un análisis conceptual de su valor. Esto se debe, en mi opinión, a que por general se sabe muy poco de qué es el peronismo, por lo que populismo es un modo de deprecio que los liberales actuales utilizan para evitar que se les note la ignorancia.</p>
<p><em> </em><em>Concepción política justicialista</em></p>
<blockquote><p>«La democracia liberal plantea la esfera del individuo aislado por un lado y la organización superior por otro. El puente entre ambas esferas es un mecanismo de representación que emplea, como organizaciones intermedias a los partidos políticos exclusivamente. Este sistema elaborado por los pensadores de la “ilustración” proviene de la concepción del individuo aislado que, a partir del ejercicio de su libertad mental ya obtenida con el Renacimiento y una naciente libertad jurídica, delega su poder de decisión mediante un mecanismo de representación basado en los partidos políticos».</p></blockquote>
<p>La democracia social es el sistema político que corresponde a la <em>concepción de comunidad organizada que propone el peronismo</em>. Desde el punto de vista clásico se entiende a la Nación como la entidad integrada por población, territorio y gobierno; y al Estado como la Nación jurídica y políticamente organizada.</p>
<p>El basamento de la comunidad organizada es una concepción que afirma que el hombre es una “persona” que se realiza <em>con una dimensión personal integrada a su dimensión social y que realiza su libertad en el marco de la comunidad</em>. Esta comunidad se desenvuelve plenamente <em>sobre la base de la libertad, la justicia social y la solidaridad</em>. Estos objetivos son concretos, ligados a la vida real e implican un sistema propio de valoración y de toma de decisiones, diferenciado de la democracia liberal.</p>
<blockquote><p>«La comunidad organizada implica que el poder procede del pueblo, que se expresa a través de sus organizaciones intermedias u <em>organizaciones libres del pueblo</em> como experiencia directa. <em>Determina una relación con el territorio, el trabajo y la acción política, desarrollada a través de una historia común</em>. Es la expresión de la Nación y sus decisiones fundamentales, referida a sus objetivos, a sus procedimientos y a su distribución de responsabilidades. <em>Es orgánica porque se realiza en la comunidad organizada con la participación de todos los sectores del quehacer nacional</em>».</p></blockquote>
<p><em>Justicialismo vs. “populismo”</em></p>
<p><em>La concepción política justicialista fue tildada, por los sectores liberales, de derecha y de izquierda, con la categorización genérica y peyorativa de “populismo”. </em>Quiero proponerle un momento de reflexión ante la pobreza del concepto “populismo” para ofrecer un universo explicativo satisfactorio acerca de una concepción política que pueda desprenderse a partir de allí.</p>
<p>Contrariamente a esta actitud reduccionista, el General Perón reafirma el sentido filosófico de su propuesta y señala en el capítulo “Argentina en la Comunidad Mundial” (1974):</p>
<blockquote><p>«No me cabe duda de que el Tercer Mundo debería conformarse como una extensa y generosa <em>comunidad organizada</em>. El Modelo Argentino incorpora y sintetiza nuestra “Tercera Posición”, pero no puedo dejar de reconocer que “Tercer Mundo” y “Tercera Posición” no significan lo mismo. La Tercera Posición es una concepción filosófica y política. No todos los países que integran el Tercer Mundo participan necesariamente de ella».</p></blockquote>
<p>Como ejemplo de esto puede citarse a Perón:</p>
<blockquote><p>«Cuando pienso en los acontecimientos cruciales de la historia del país, encuentro en ellos las huellas profundas de una toma de conciencia verdaderamente nacional. Este proceso se ha distinguido por una denodada pugna entre esta creciente conciencia y las fuerzas que  han tratado de impedir implacablemente su libre expresión. El Modelo argentino pretende ser la interpretación de esa conciencia nacional en procura de encontrar su cauce definitivo».</p></blockquote>
<p>Esta preocupación por la disminución del horizonte personal del hombre de nuestros días fue expresada por Perón desde sus inicios. Por ejemplo, en <em>La comunidad organizada</em>:</p>
<blockquote><p>«Entra, en lo posible, que las tradiciones muertas no resuciten. Si el pensamiento humano, considerado como tesoro de conceptos, se mira a través del ritmo vertiginoso y febril de la vida actual, puede que aparezca como un campo desolado, escenario de patéticas batallas… <em>No es frecuente hallar seres que posean una perspectiva completa de su jerarquía</em>. La conquista de los derechos colectivos ha producido un resultado ciertamente inesperado: no ha mejorado en el hombre la persuasión de su propio valer. Esa miopía para la nobleza de los valores procede, posiblemente, de una deficiente pedagogía».</p></blockquote>
<p>Agrego acá un párrafo que extraigo de las clases que daba el General Perón en la CGT para los trabajadores <a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>:</p>
<blockquote><p>«La Política, a pesar de que en ella hay algunos intransigentes, es un juego de transigencias. Se debe ser intransigente sólo en los grandes principios. Hay que ser transigente, comprensivo y conformarse con que se haga el cincuenta por ciento de lo que uno quiere, dejando el cincuenta por ciento a los demás. Pero hay que tener la inteligencia necesaria para que el cincuenta por ciento de uno sea el más importante. En esta conducción, nada rígida, todo dúctil, nada imponente, todo sencillo, hay que ser tolerante hasta con la intolerancia. Naturalmente, hay que tener el concepto de la energía, cuando la energía está justificada».</p></blockquote>
<p>El Profesor Oscar Castellucci &#8211; Docente universitario, historiador, investigador y periodista. Profesor titular de Identidad, Sociedad y Estado en Argentina y Latinoamérica, escribió en el prólogo de la edición de la Biblioteca Nacional de este libro:</p>
<blockquote><p>«La obra de Perón no deja de ser, para quien la aborde con cierta atención y meticulosidad, una permanente fuente de sorpresas. Sí, aún hoy, a más de treinta, cuarenta o cincuenta años después de haber sido producida. Esto habla, en parte, de su riqueza multifacética y, también, de la escasa rigurosidad que han puesto muchos de los que han trabajado sobre ella y han emprendido la tarea no siempre sencilla de difundirla (salvo la excepción, en primer lugar, de la ímproba labor de Fermín Chávez)».</p></blockquote>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Mi lectura de sus tesis no me han convencido, pero no es un tema para esta nota.</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Fueron recogidas y publicadas bajo el título <em>Conducción política</em> (1951).</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Fundamentos de Doctrina Nacional Justicialista &#8211; Por Jacques de Mahieu (Texto completo &#8211; 1966)</title>
		<link>https://kontrainfo.com/fundamentos-de-doctrina-nacional-justicialista-por-jacques-de-mahieu-texto-completo-1966-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[KontraInfo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 05 Mar 2022 01:30:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[ANÁLISIS]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía Peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Jacques de Mahieu]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://kontrainfo.com/?p=27736</guid>

					<description><![CDATA[Jacques Marie de Mahieu, en Argentina más conocido como Jaime María De Mahieu, nació el 31 de octubre en París en 1915 y murió el 12 de mayo en Buenos&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-24510 size-full" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/04/JacquesdeMahieu-Peron.jpg" alt="Juan Domingo Perón con Jacques de Mahieu" width="748" height="421" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/04/JacquesdeMahieu-Peron.jpg 748w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/04/JacquesdeMahieu-Peron-640x360.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px" /></p>
<p><em>Jacques Marie de Mahieu, en Argentina más conocido como Jaime María De Mahieu, nació el 31 de octubre en París en 1915 y murió el 12 de mayo en Buenos Aires en 1990. Fue filósofo, sociólogo y antropólogo. Naturalizado argentino, se convirtió durante los años &#8217;60 uno de los ideólogos del movimiento peronista, llegando a ser secretario de la Escuela Superior de Conducción Peronista, cargo en el que redactó el texto «Fundamentos de Doctrina Nacional Justicialista» a pedido de Juan Domingo Perón.</em></p>
<p><strong>Fundamentos de Doctrina Nacional Justicialista</strong><br />
<strong>por Jacques de Mahieu</strong><br />
<strong>Texto oficial, redactado en 1966 y aprobado por Juan Domingo Perón</strong></p>
<p><strong>I – EL HOMBRE</strong></p>
<p>El ser humano nace de la familia, grupo social básico que constituyen sus padres y del cual recibe la vida y cuidados de toda naturaleza. Se desarrolla en el seno de una Comunidad más amplia que se constituyó a lo largo de los siglos y que le proporciona la herencia del pasado, sin la cual no se diferenciaría de la fiera: no sólo los bienes materiales, sino también y sobre todo sus caracteres biopsíquicos y la civilización y cultura de su tradición.</p>
<p>De ahí que el hombre sea un animal social: depende de la sociedad que le da la vida y los medios de aprovecharla plenamente, conforme con su derecho natural de individuo. Tiene, por lo tanto, la obligación, no menos natural, de aportar a la Comunidad todo lo que es capaz de darle y, eventualmente, de sacrificarse por ella.</p>
<p>Sólo en el marco social el ser humano se realiza plenamente, mandando si tiene las cualidades requeridas, obedeciendo si lo necesita para afirmarse en grado máximo; pero nunca aceptando pasivamente la existencia. La Comunidad no es ningún rebaño: para progresar en toda la medida de lo posible, necesita que todos sus miembros, cada uno en el lugar que su capacidad le asigna, luchen constantemente. No se transforma la naturaleza con gozadores; no se vencen los obstáculos con cobardes. El heroísmo es la virtud primera del hombre. Vivir peligrosamente es vivir como ser humano; vivir tranquilamente es subsistir como vaca destinada al matadero. Los hombres heroicos hacen los pueblos fuertes. Y sólo los pueblos fuertes hacen la historia.</p>
<p><strong>II – LA COMUNIDAD</strong></p>
<p>Natural o voluntariamente, el ser humano forma parte de distintos grupos sociales y asociaciones de naturaleza diversa, cada uno de los cuales tiene su orden propio que se opone en alguna medida al de los otros y que permanecen unidos, sin embargo, por vínculos de solidaridad más fuertes que sus antagonismos. El hombre es miembro de una familia, de un taller, de una parroquia, de un club deportivo, etc., fuera de los cuales no podría ni procrear, ni producir, ni rezar, ni divertirse. Las familias agrupadas en cierto territorio constituyen un municipio; varios municipios, una provincia; varias provincias, una nación. Y lo mismo ocurre, o debería ocurrir, con los demás grupos de función común.</p>
<p>La Comunidad se presenta, pues, como una pirámide de federaciones diferenciadas que desempeñan cada una su papel particular en el seno del organismo social. No se trata de un mero conglomerado, sino de un conjunto unitario que nace, se desarrolla y muere como un individuo. Surgida del pasado, la Comunidad crea su historia afirmándose en el presente por adaptación a condiciones de vida siempre cambiantes y se proyecta en el futuro con una masa de posibilidades que le corresponderá a ella hacer reales o rechazar en el olvido.</p>
<p>Para afirmarse cada vez más, la Comunidad nacional tiene que ser dueña de su destino. Esclavizada por una potencia extranjera o proletarizada por la finanza internacional, la nación no puede sino sobrevivir, humillada y explotada. Pero tampoco puede dar lo mejor de sí misma cuando una fracción de sus integrantes la gobierna en provecho propio o explota el trabajo ajeno.</p>
<p>No hay Comunidad nacional sin soberanía política, independencia económica ni justicia social.</p>
<p><strong>III – EL ESTADO</strong></p>
<p>Los grupos federados que constituyen la Comunidad no sólo están destinados a coexistir, sino también a colaborar, en el sentido preciso de la palabra, como los miembros de una familia. Tienen que desempeñar cada uno su papel particular en el seno del organismo social. Sus funciones respectivas son complementarias. No se puede concebir una armonización de tantas actividades diversas e interdependientes sin un orden jerárquico, que implica el mando. Es esta la razón primordial por la cual toda Comunidad posee un órgano especializado en conducción política: el Estado. A él corresponde dar a la multiplicidad necesaria de los grupos y federaciones la unidad sin la cual no habría sino el caos.</p>
<p>Para conducir a la Comunidad, el Estado necesita conocerla, y no sólo en su realidad presente. No puede crear la historia sin saber de dónde vienen los elementos de que dispone, o sea sin aprehenderlos en su evolución. Para poder proyectar la intención histórica de la nación, el Estado debe interpretarla y, más aún, encarnarla.</p>
<p>También debe dar a las fuerzas internas del cuerpo social la unidad y continuidad que no poseen espontáneamente. De los grupos, asociaciones y comunidades intermedias surgen dinamismos que constituyen la “materia prima” de la duración comunitaria. Pero tales dinamismos tienden a desgastarse en antagonismos estériles que el Estado tiene que superar, haciendo que las fuerzas hostiles concurran a la afirmación nacional.</p>
<p><strong>IV – LA SUBVERSIÓN BURGUESA</strong></p>
<p>A fines del siglo XVIII y principios del XIX el orden social natural fue quebrado por un fenómeno patológico cuyas consecuencias seguimos padeciendo. Grupos marginales de la sociedad comunitaria, que se dedicaban al comercio de ultramar y, clandestinamente, al préstamo a interés, se habían enriquecido sin conseguir con ello más que comodidades materiales. Aspiraban al poder y, después de un largo proceso de subversión ideológica, lograron apoderarse del Estado francés y posteriormente, por la fuerza o la propaganda, de los demás Estados del mundo occidental.</p>
<p>La burguesía adaptó entonces a sus necesidades las estructuras del Estado, convirtiéndolo de órgano rector de la Comunidad en instrumento de su propia dominación. Pero las “fuerzas de ocupación” estaban divididas en numerosos grupos competidores, debido a su misma naturaleza mercantil. Con el fin de que ninguno de dichos grupos pudiera desplazar a los demás, la burguesía triunfante dividió al Estado en tres poderes autónomos e hizo depender los cargos públicos más importantes de un proceso electoral individualista. Cada grupo constituyó su propio partido. Reservado, en un primer momento, a los burgueses mediante el sufragio censal, el derecho de voto fue extendiéndose paulatinamente a medida que se conseguía adoctrinar al pueblo gracias al monopolio de los medios de difusión: escuela y prensa. Si una elección daba, a pesar de todo, resultados insatisfactorios, siempre se la podía anular.</p>
<p>Así quebradas su unidad y su continuidad, el Estado ocupado por la burguesía era sumamente débil. No podía, pues, tolerar la existencia de comunidades intermedias poderosas, a las cuales no estaba seguro de poder imponer su voluntad. De ahí que disolviera los gremios, avasallara la iglesia y hasta, en algunos países, dividiera las provincias históricas. Su meta era convertir al pueblo organizado en una masa de individuos aislados, “nacidos expósitos y destinados a morir solteros”, como dijo Renan. Pues, por débil que fuera, el Estado burgués siempre podía dominar a un rebaño de seres humanos indiferenciados. En nombre de una Libertad mítica e irreal, la burguesía se empeñó en quitar al hombre los fueros y libertades de que gozaba anteriormente en virtud de su función. Y lo consiguió en gran medida.</p>
<p><strong>V – EL CAPITALISMO</strong></p>
<p>Con el régimen demoliberal, el dinero se convierte en la fuente exclusiva del poder. La disolución de los gremios y la legalización del préstamo a interés eliminaban todo obstáculo al enriquecimiento mediante la explotación del hombre por el hombre: del hombre pobre por el hombre rico; del productor al parásito.</p>
<p>Prometiendo a los demás la libertad política, la burguesía se aseguró la libertad económica, que utilizó para anular la primera. Pues la Libertad era indivisible, absoluta para todos: para el fuerte y para el débil, para el rico y para el pobre. O sea, como dijo Julio Guesde, para el zorro y para la gallina: ¿por qué la gallina se quejaría de que el zorro se la comiera si ella tiene plena libertad de tragarse al zorro?</p>
<p>Con su riqueza hasta entonces inutilizada, los burgueses abrieron manufacturas y el libre artesano de antaño se convirtió en un asalariado. No fue más dueño de sus herramientas ni del producto de su labor. Se limitó a vender su trabajo al capitalista, quien fijaba el precio en función de la “ley” de la oferta y de la demanda. Claro que el obrero tenía absoluta libertad de no aceptar el trato y en consecuencia, como también lo dijo Julio Guesde, de morirse de hambre.</p>
<p>Así se dividió la sociedad en clases: por un lado, el conjunto de los detentadores de los medios de producción, o sea, la burguesía capitalista; por otro, el conjunto de los asalariados, o sea, el proletariado; entre las dos, el conglomerado de todos aquellos que no revistaban en ninguno de los bandos, o sea, la clase media. Otrora estamental, vale decir funcional, la estratificación de la Comunidad se hacía económica: los explotadores, los explotados y, en el medio, los que no eran netamente ni lo uno ni lo otro.</p>
<p><strong>VI – EL CAPITALISMO DE ESTADO</strong></p>
<p>Carlos Marx preveía, a mediados del siglo pasado, que el capital se iría concentrando en un número de manos cada vez más reducido y que la clase media sería absorbida por el proletariado. Tales predicciones no se han cumplido en el mundo liberal. Por el contrario, los dueños del capital se han ido multiplicando y las clases medias se amplían constantemente, absorbiendo a sectores cada vez más importantes de la clase obrera. La minoría burguesa, que había sabido conquistar el poder a sangre y fuego en los decenios que siguieron a 1789, evidentemente ya no era la misma. Se había ablandado con la vida fácil y se manifestaba incapaz de llegar al soñado monopolismo integral.</p>
<p>De repente, en 1917 y en un país, Rusia, donde el capitalismo, embrionario, aún no había logrado imponerse, una minoría insurrecta, muy semejante por su composición a los jacobinos, se adueñó del poder y, a través del Estado ocupado por ella, se convirtió en el único detentador -colegiado- de los medios de producción, de difusión y de represión. A lo largo de los años, esa minoría combatiente se fue transformando en una oligarquía tecnoburocrática cerrada, que supo realizar un capitalismo perfecto, evitando los escollos del liberalismo. Fuera de ella, sólo había proletarios indefensos, cuyos sindicatos no eran sino instrumentos de poder del Estado-patrón.</p>
<p>Entre el capitalismo liberal y el capitalismo estatal no existía, pues, -ni existe- otra diferencia que la que procede de distintos grados de cohesión y eficacia. Tal diferencia era más marcada que hoy en vísperas de la Segunda Guerra Mundial. Desde aquel entonces, y especialmente en los últimos años, el sistema soviético se ha ido liberalizando hasta reintroducir el lucro y la competencia entre las empresas, mientras que el sistema liberal se iba endureciendo como consecuencia de la guerra, con intervención cada vez mayor del Estado en la conducción de la vida económica.</p>
<p><strong>VI Bis – EL SINDICALISMO</strong></p>
<p>No se podía esperar, por supuesto, que los asalariados aceptaran pasivamente la situación que se les imponía. Muy pronto, proletarios más conscientes y más valientes que los demás empezaron a organizarse para la lucha. No constituían sino una minoría ínfima, pero dura y decidida. Con un heroísmo digno de los tiempos homéricos, como muy bien dijo Jorge Sorel, supieron interpretar a la clase obrera y alzarse contra el sistema democapitalista. Como un ejercito en guerra, en medio de la incomprensión y, a menudo, de la hostilidad de sus compañeros de miseria, subieron al asalto del Estado burgués, con la única arma de que disponían: la huelga. Arma insuficiente, ésta, por cierto. Pues los patronos, dueños del poder comunitario, recurrieron a la policía y, de ser preciso, al Ejército. El sindicalismo revolucionario, como tal, fracasó.</p>
<p>Paradójicamente, los héroes de la lucha de clases consiguieron, sin embargo, una serie de victorias en el terreno en que menos las buscaban. Las huelgas aisladas –pues la misma condición proletaria nunca permitió llevar a cabo los grandes proyectos de huelga general- no inquietaban sobre manera al Estado burgués, pero sí perjudicaban a los patrones contra los cuales se hacían. Para quitar a los líderes revolucionarios el apoyo de la masa de los asalariados, basta con ceder ante sus reivindicaciones materiales y aumentar un tanto los salarios. Las condiciones de vida y de trabajo de los obreros empezaron así a mejorar.</p>
<p>No faltaron entonces dirigentes sindicalistas para pensar que más valía abandonar un combate sin esperanza y negociar con la burguesía la incorporación pacífica del proletariado al sistema vigente, a cambio de ventajas cada vez mayores. Los héroes dejaron el lugar a mercaderes que sustituyeron la lucha por el regateo y la componenda. El sindicalismo reformista no representaba ningún peligro para la burguesía. Antes al contrario, garantizaba la permanencia del régimen demoplutocrático. Entonces, los sindicatos mediatizados fueron autorizados por ley, ya meros apéndices, ruidosos pero tranquilizadores, del sistema imperante.</p>
<p>Con el tiempo, la clase obrera de los países más industrializados se fue aburguesando. En cuanto a sus condiciones de vida, se diferencia muy poco, hoy en día, de las clases medias. Pero sus integrantes siguen siendo asalariados, subesclavos bien alimentados. Sus dirigentes han llegado a constituir una oligarquía capitalista, no sólo la buena vida, sino también, directa o indirectamente, el poder. Son empresarios como los demás, mancomunados como los demás para la defensa del sistema.</p>
<p><strong>VII – EL PODER SUPRANACIONAL</strong></p>
<p>El más craso error que se pueda cometer al estudiar el mundo de hoy es el de creer que capitalismo liberal y capitalismo estatal son enemigos irreconciliables. En realidad, no pasan de competidores, como podían serlo potencias demoliberales del siglo pasado. Rivalizan por el dominio de colonias y mercados, pero se encuentran solidarias cuando el sistema común está en peligro. Lo demostró a las claras la Segunda Guerra Mundial como también, en nuestro país, el contubernio de liberales y comunistas entre 1945 y 1955. Más aún, todo parece indicar que existe, por encima de los bloques demoplutocrático y soviético, una potencia supranacional que los maneja a su guisa. Está probado que un consorcio bancario internacional subvencionó abundantemente a Trotsky en 1917. No fue, evidentemente, un hecho accidental. La gran finanza no tiene patria, sino solamente intereses. Guerra fría y conflictos localizados no son sino episodios de mutua conveniencia, que permiten a los Estados Unidos mantener a flote su tambaleante economía y a la Unión Soviética reforzar la tensión interna sin la cual su imperio correría serio peligro de desintegrarse. Lo más probable es que quienes atienden, en Washington y en Moscú, el teléfono que une la Casa Blanca al Kremlin hablen un mismo idioma, y que este idioma no sea ni el ruso ni el inglés.</p>
<p><strong>VIII – EL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO</strong></p>
<p>No faltaron, en el siglo XIX, grupos revolucionarios que se alzaran contra el poder burgués. Pero su enfoque del problema era parcial. Unos, salidos de las clases medias, luchaban por la liberación del Estado y, a través del Estado, de la Nación. Otros, formados en el seno del proletariado, buscaban liberar a la clase obrera de la opresión capitalista. No se daban cuenta que su enemigo era el mismo: la minoría burguesa que, dueña del poder político, avasallaba la Comunidad y explotaba a los productores. A menudo, por mutua incomprensión, nacionalistas y socialistas se enfrentaban, neutralizándose, debidamente incitados al efecto por agitadores a sueldo.</p>
<p>Para que la revolución auténtica se hiciera factible, fue preciso que los grupos nacionalistas tomaran conciencia de la opresión capitalista que ellos sufrían exactamente como el proletariado, y que los grupos obreros tomaran conciencia del avasallamiento de la Comunidad histórica por la oligarquía burguesa. Entonces sí surgieron movimientos revolucionarios nacionales que supieron realizar la síntesis del nacionalismo y del socialismo, del espíritu de tradición y del espíritu de revolución. Negando los antagonismos anticuados, estos movimientos constituyeron verdaderos Estados supletorios que se hicieron los instrumentos de la intención directriz de sus respectivas Comunidades.<br />
Las revoluciones nacionales de nuestro siglo se realizaron en dos estadios. El primero consistió en la liberación del Estado de la ocupación burguesa, lo que implicaba la reestructuración funcional. El segundo, en la liberación de la Comunidad y, en especial, del proletariado, de la explotación económico-social que padecían, lo que implicaba la transformación total del sistema capitalista de producción y distribución. Lo segundo era más difícil de realizar que lo primero: la historia reciente lo prueba.</p>
<p><strong>IX – LA REVOLUCION NACIONAL JUSTICIALISTA</strong></p>
<p>En nuestro país, el proceso revolucionario se desarrolló de un modo un tanto diferente. El golpe militar del 4 de junio de 1943 ya había liberado el Estado, con un enfoque exclusivamente político, cuando surgió el peronismo, integrado por grupos nacionalistas civiles y por la gran masa obrera. El movimiento revolucionario no se había constituido, depurado ni fogueado en la lucha. Carecía de doctrina y de cuadros y hasta, dividido en partido y gremios, de unidad orgánica. No supo endurecerse ni unificarse desde el poder. Antes al contrario, cometimos el error de permitir –y a veces imponer- la afiliación indiscriminada al partido, debilitándolo así aun más. Sólo los gremios constituían una fuerza coherente, pero incompleta por su mismo carácter clasista.</p>
<p>Por otro lado, la revolución nacional justicialista estalló y se desarrolló en el momento internacional más difícil. Vencida en el país, la Unión Democrática dominaba el resto del mundo con el nombre de Naciones Unidas. La presión política y militar de los aliados había sido muy seria –en algunas oportunidades, irresistible- en los años anteriores y permanecía latente. Cambiar brutalmente las estructuras políticas y económicas hubiera sido considerado una verdadera provocación, con posibles consecuencias sumamente peligrosas para nuestra misma soberanía.</p>
<p>El Estado justicialista tuvo, por lo tanto, que actuar dentro del marco institucional creado por la oligarquía, o sea con instrumentos inadecuados a sus propósitos. Se limitó a dar un nuevo sentido a formas caducas. En el campo político, la mayoría electoral que lo respaldaba le permitió gobernar sin suprimir el régimen de partidos. En el campo económico, el macizo apoyo de los gremios le permitió instaurar la justicia social sin destruir el capitalismo. Sólo en los últimos tiempos de nuestra primera época de gobierno, un tanto relajadas las tensiones internacionales, pudimos empezar a quitarnos la careta. Las constituciones de La Pampa y El Chaco hicieron su lugar a la representación sindical y se socializaron algunas empresas. Pero, salvo estas pocas excepciones, por lo demás incompletas, la revolución nacional justicialista se limitó a eliminar efectos de causas estructurales que permanecían, constitucional y legalmente, en vigencia. Bastó, en 1955, un intrascendente golpe insurreccional para que el régimen demoliberal volviera a funcionar como si nada, o casi nada, hubiera cambiado desde 1943.</p>
<p><strong>X – HOY: DOCTRINA Y MOVIMIENTO</strong></p>
<p>Hay que aprender las lecciones de la batalla perdida. Muchos entre nosotros, pero no todos, han sabido hacerlo a través de diez años de persecución y de lucha. Sin embargo, nuestro movimiento sigue siendo gregario, cuando sólo las minorías operantes, expresión legítima del pueblo, son capaces de hacer revoluciones. Tenemos a millones de electores; no tenemos a los pocos miles de militantes organizados que nos son imprescindibles para dar victoriosamente el asalto al poder burgués.</p>
<p>No se puede organizar a fuerzas revolucionarias sin darles previamente la formación doctrinaria sin la cual no hay disciplina ni conciencia de los objetivos a alcanzar. Mucho se ha hecho, en los últimos años, para precisar las grandes líneas ideológicas del justicialismo. Nuestros historiadores revisionistas ya han ganado la batalla, en su campo, y la mitología liberal ya no engaña a nadie entre nosotros. Nuestros sociólogos y economistas han profundizado científicamente nuestra doctrina, especialmente en sus aspectos estructurales. Hoy, la Escuela Superior de Conducción Política del Movimiento está dando a esta tarea una orientación orgánica y normativa y empieza a formar nuestros militantes.</p>
<p>Queda por constituir, en el seno del Movimiento, una milicia combatiente que sepa encarnar, con espíritu heroico, al pueblo revolucionario todo, al margen de la estratificación clasista que nos impuso el capitalismo burgués y que sueñan en hacer perdurar los ideólogos marxistas, fieles a esquemas superados.</p>
<p><strong>XI – MAÑANA: EL ESTADO COMUNITARIO</strong></p>
<p>Volveremos, muy pronto, a liberar el Estado. No deberá, entonces, permanecer ningún resabio institucional de la ocupación burguesa. El Estado debe responder a nuestra realidad y a nuestras necesidades, no solamente en sus intenciones y sus obras, sino también en sus estructuras.</p>
<p>La nueva Constitución Justicialista asegurará la unidad y continuidad del Estado en la persona de su Jefe, situado por encima de los tres poderes institucionales. Garantizará una auténtica representación popular a través de las comunidades intermedias y cuerpos constituidos de la nación: provincias, gremios, Iglesia, universidades, fuerzas armadas, etc. Respetará y fomentará la autoconducción y los fueros de los grupos sociales y comunidades intermedias.</p>
<p>Así el Estado estará en condiciones de desempeñar satisfactoriamente sus funciones: todas sus funciones, y solo sus funciones.</p>
<p>Esto supone, naturalmente, la supresión total y definitiva de los partidos políticos que constituyen los instrumentos del engaño demoliberal. Ni la Comunidad está hecha orgánicamente de partidos, ni una parte de la nación, en pugna con las demás, puede expresar validamente la intención histórica del todo, unitario y complejo a la vez. Sólo un Estado soberano, librado de la ocupación clasista y partidista, tiene por misión conducir a la Comunidad con vistas a su cada vez mayor afirmación.</p>
<p><strong>XII – MAÑANA: LA EMPRESA COMUNITARIA</strong></p>
<p>Considerada en su aspecto funcional, la empresa es una comunidad jerarquizada de productores, diversamente especializados, que aúnan esfuerzos para fabricar determinado artículo o prestar determinado servicio, valiéndose para ello de las herramientas o máquinas que impone la técnica moderna.</p>
<p>Considerada, por el contrario, en su aspecto legal, esta misma empresa no pasa, hoy en día, de ser un mero capital que compra máquinas, materias primas y trabajo. Pura ficción. Pues si con un golpe de varita mágica se suprimieran los dueños del capital, la empresa seguiría funcionando sin la menor perturbación, mientras que pararía y desaparecería si se eliminasen los productores.</p>
<p>No basta, por lo tanto, mejorar el nivel de vida del proletariado. No basta dar al productor el lugar que le corresponde en la Comunidad. No resuelve nada cambiar el capitalista sustituyendo la oligarquía burguesa por una oligarquía burocrática. Lo que hace falta es suprimir el salariado, devolviendo a la empresa, aprehendida en su realidad orgánica, la posesión y, de ser posible, la propiedad de su capital, así como la libre disposición del fruto de su trabajo.</p>
<p>Cualquier ente social –individuo, grupo o comunidad- tiene el derecho natural de poseer los bienes que le son imprescindibles para subsistir y realizarse plenamente. El municipio, por ejemplo, tiene naturalmente derecho a la propiedad de la vía pública o de la red de alumbrado. El municipio en sí, no la suma de sus habitantes. Cuando alguien viene a instalar en una ciudad, no tiene que comprar su parte de calle ni de usina; ni la vende cuando se va. La empresa es también un ente social independiente de sus integrantes individuales del momento. Es ella la que tiene que ser dueña de su capital, al que encontrará y usufructuará el productor entrante y dejará para su sucesor el productor saliente. Esto vale tanto para la empresa industrial como para la empresa agropecuaria. Los reformistas pequeños burgueses que quieren lotear las unidades orgánicas de nuestro campo fomentan el minifundio y la miseria. La tierra debe ser de quienes la trabajan, como las máquinas de quienes trabajan en ellas. Tal principio no supone, en absoluto, el parcelamiento de la propiedad de los instrumentos de la producción, sino la supresión de la propiedad individualista de bienes que otros –individuos o grupos- necesitan. O sea la supresión del parasitismo en todas sus formas. Eliminado el parasitismo capitalista, las clases desaparecerán ipso facto. No habrá más burgueses ni proletarios, sino productores funcionalmente organizados y jerarquizados en sus empresas.</p>
<p>El gremio perderá entonces el carácter clasista que le ha impuesto una lucha necesaria cuya responsabilidad no lleva y volverá a convertirse en una federación de empresas comunitarias, con el patrimonio asistencial que necesita y los poderes legislativos y judicial que definirán sus fueros. En cada gremio, un banco distribuirá el crédito entre las empresas, dentro del marco de la planificación y conducción económica del Estado Nacional.</p>
<p>La revolución justicialista no busca, pues, llegar a una componenda entre capitalismo individualista y capitalista estatal, ni “mejorar las relaciones entre capital y trabajo”. Repudia íntegramente cualquier forma de explotación del hombre por el hombre y quiere volver, en todos los campos, al orden social natural. Es este el sentido de nuestra TERCERA POSICIÓN.</p>
<p><strong>Escuela Superior de Conducción Política del Movimiento Nacional Justicialista</strong><br />
<strong>Decano: Tte. Gral. JUAN PERON</strong><br />
<strong>DEPARTAMENTO DE DIFUSIÓN ESCUELA CENTRAL</strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La resistencia cultural ante el reseteo progre-liberal &#8211; Por Cristian Taborda</title>
		<link>https://kontrainfo.com/la-resistencia-cultural-ante-el-reseteo-progre-liberal-por-cristian-taborda/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[KontraInfo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 22 Aug 2021 19:00:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[ANÁLISIS]]></category>
		<category><![CDATA[Columna de Cristian Taborda]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Taborda]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Movimiento Nacional Justicialista]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[progresismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://kontrainfo.com/?p=25784</guid>

					<description><![CDATA[Por Cristian Taborda El escritor e historiador Aldo Duzdevich publicó el domingo pasado un artículo titulado: «El hombre que estuvo a punto de matar a Perón y el inútil intento&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-25786" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/08/eba6e4d91df6e1eba15ce7ef038f714e.0.jpg" alt="" width="748" height="421" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/08/eba6e4d91df6e1eba15ce7ef038f714e.0.jpg 748w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/08/eba6e4d91df6e1eba15ce7ef038f714e.0-640x360.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px" /></p>
<p><em>Por Cristian Taborda</em></p>
<p>El escritor e historiador Aldo Duzdevich publicó el domingo pasado <a href="https://www.infobae.com/sociedad/2021/08/15/el-hombre-que-estuvo-a-punto-de-matar-a-peron-y-el-inutil-intento-de-suprimir-los-simbolos-justicialistas-la-resistencia-cultural/">un artículo</a> titulado: «El hombre que estuvo a punto de matar a Perón y el inútil intento de suprimir los símbolos justicialistas: la Resistencia Cultural». En un ameno recorrido histórico y descriptivo narra una serie de eventos que marcaron la Resistencia Peronista, aportando las fuentes que dan fe y respaldan la veracidad de los acontecimientos. Pero el lúcido artículo, de gran valor historiográfico, tiene una importancia de suma trascendencia que radica no en el pasado, sino en el presente. Al final de cuentas, como decía Arturo Jauretche:<em> «la política es la historia del presente y la historia es la política de épocas pasadas»</em>. La relación entre historia y política es inseparable y hay un hilo conductor que une al pasado con el presente: la cultura.</p>
<p><em>Destruir la cultura, borrar la memoria</em></p>
<p>Hoy, asistimos no sólo a un pretendido deconstruccionismo antropológico e histórico, que pretende construir un Hombre nuevo y borrar la historia, sino, por sobre todo, a una deconstrucción cultural, a un ataque deliberado y directo a la cultura que es el espíritu del pueblo. Un ataque desde los medios de comunicación y la hegemonía progre liberal que intenta «deconstruir», es decir, destruir, las identidades, las costumbres, la religión, la familia, el idioma, todo lo que le da un sentido de pertenencia y trascendencia al Hombre. El esfuerzo por borrar el pasado o reinventar la historia es indispensable para poder controlar el futuro, y también el presente, una práctica tan sutil como totalitaria:<em> «Quien controla el </em><em>pasado controla el futuro; quien controla el presente controla el pasado».</em> Un pueblo que no reconoce su pasado no tiene futuro; un pueblo sin pasado es un pueblo sin identidad; un pueblo sin identidad es un pueblo sin cultura; un pueblo sin cultura no es un pueblo libre, es un pueblo esclavo. Y sólo los hombres libres pueden hacer auténtica historia, como alguna vez escribió Jünger.</p>
<p>Esto no es nuevo, como bien describe Duzdevich en su artículo, ya se practicó con el Decreto 4161/56, desde la proscripción política a la cancelación simbólica, el intento de borrar la memoria no tuvo éxito, al poder se le opuso la resistencia. Bajo nuevas formas y con nuevos métodos ahora es la clase política la que procede a la proscripción del pueblo y a la cancelación de la cultura nacional, con la imposición de un consenso socialdemócrata entre «TODOS-JUNTOS» que tiene como objetivo consolidar la hegemonía liberal progresista, queriendo colonizar las mentes de forma pedagógica y borrar toda expresión que represente al pueblo y la defensa del interés nacional. El fin es borrar a Perón, la Doctrina Nacional, sus símbolos, la historia, bajo modas cosmopolitas adoptando agendas globales, lograr un peronismo deconstruido, políticamente correcto de minorías para minorías. Disfrazado de colores con el ropaje progresista. Un «peronismo» alejado de los trabajadores y a la medida del poder, domesticado bajo los lineamientos de las grandes potencias o del Foro Económico Mundial de Davos.</p>
<p><em>La desaparición del Movimiento</em></p>
<p>El peronismo se ha caracterizado no por ser un partido sino un Movimiento político que recoge la tradición y el espíritu de liberación de San Martín y Rosas, pero esto ha ido desapareciendo al punto de ser reemplazado por la idea de un supuesto «campo nacional y popular», y peor aún, en un reduccionismo a prácticas meramente partidarias y burocráticas de una minoría sectaria. Hoy ese movimiento ha desaparecido, al menos en la superficie.</p>
<p>No hay diferencia alguna entre un «campo popular» o un «campo republicano» como por el que brega desde su línea editorial el ex diario de doctrina La Nación, ambos son pretendidas construcciones sociológicas por causas imaginarias, esto también muestra la degradación intelectual en las filas del enemigo.</p>
<p>Al «campo nacional y popular» devenido campo progre-liberal sólo se le puede presentar resistencia bajo un Movimiento, no desde otro «campo». Un Movimiento nacional es antagónico a un «campo popular», que sólo representa una facción del pueblo en el presente, al contrario, un Movimiento nacional expresa a las fuerzas vivas de la Patria y sus intereses permanentes, a la cultura y espíritu del pueblo.</p>
<p>La idea de «campo nacional y popular» es otra de las zonceras posmodernas, instalada por el progresismo y asimilada por el peronismo. El «campo», como concepto sociológico, es introducido por la «intelligentsia» de izquierda, mediante la sociología de Pierre Bourdieu, más precisamente por Juan Carlos Portantiero, sociólogo, integrante del Partido Comunista en su juventud, luego asesor de Raúl Alfonsin quien tuvo el mítico intento fallido de construir un «Tercer movimiento histórico» (que de movimiento tenía poco y de histórico nada), bajo las premisas de la nueva izquierda progresista.</p>
<p>Este «campo» es estático, homogéneo y transversal. No tiene una conducción, es descentralizado, una instrumentalización mecánica de relaciones sociales. A diferencia, un «Movimiento» no es estático tiene una dinámica, por ello asume la diferencia, y es vertical. Un movimiento tiene una conducción y se expresa orgánicamente, como en un cuerpo cada parte cumple una función en el todo, que es más que la suma de las partes. El «campo nacional y popular» es una construcción social, de relaciones sociales y simbólicas, es un significante vacío. El Movimiento es la expresión de un Ser nacional, de una realidad efectiva, de una historia. El campo es un espacio, el movimiento es tiempo, y el tiempo es superior al espacio.</p>
<p><em>La Resistencia cultural</em></p>
<p>No se trata de dar una «batalla cultural», que pretende imponer un antagonismo sobre distintas construcciones narrativas desde arriba, que anteponen las ideas a la realidad, ya sea de ideología progresista o libertaria, sino de una resistencia cultural desde abajo en defensa de nuestra cultura, nuestra historia y nuestros valores ante el avance del reseteo progre-liberal que pretende hacerlos desaparecer, como buenos herederos de una revolución burguesa, en nombre del progreso y bajo «la furia de la destrucción» (hoy con el<br />
amable nombre de deconstrucción) barriendo todo resto anterior, para luego sobre las ruinas construir una «nueva sociedad» libre de todo arraigo.</p>
<p>Este reseteo no sólo es un reseteo social, o reseteo económico, sino sobre todo un reseteo de la memoria, reiniciar la mente a modo de que no queden rastros de lo que consideran un «crimen mental», como lo consideraba Aramburu. Esos crímenes son persistir en un proyecto para una Patria justa, libre y soberana, que el reseteo desea reemplazar por la construcción de una<em> «sociedad inclusiva, igualitaria y diversa».</em></p>
<p>Una vez más, frente a los medios de comunicación cooptados por el establishment financiero, las universidades cooptadas por ideologías foráneas y las estructuras partidarias por <em>«déspotas, antipatriotas y canallas politicastros vendidos por cuatro chauchas al </em><em>extranjero»</em> como dijera Eva Perón, la resistencia debe comenzar por la familia y las células básicas de la sociedad, con los más próximos, en un barajar y dar de nuevo, porque sólo allí se encuentran los valores permanentes y las fuerzas vivas de la Patria, es lo único que permanece en estos tiempos líquidos y a lo que teme el mundo posmoderno, por ello intenta<br />
darle un <em>Great Reset</em> (Gran reinicio).</p>
<p><em>«El mundo nuevo ya no va a temer sino a los valores del espíritu que son los únicos</em><br />
<em>permanentes».</em> Juan Domingo Perón. La Hora de los Pueblos.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Juan D. Perón sobre la Revolución del 4 de junio de 1943: «Luchamos por mantener una real e integral soberanía de la Nación»</title>
		<link>https://kontrainfo.com/juan-d-peron-sobre-la-revolucion-del-4-de-junio-de-1943-luchamos-por-mantener-una-real-e-integral-soberania-de-la-nacion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[KontraInfo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 Jun 2021 18:56:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[4 de Junio de 1943]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Farrell]]></category>
		<category><![CDATA[GOU]]></category>
		<category><![CDATA[Perón]]></category>
		<category><![CDATA[Revolución del 4 de Junio]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://kontrainfo.com/?p=25071</guid>

					<description><![CDATA[«La Revolución del 4 de Junio no ha sido un acto intrascendente; no pudo serlo para los trabajadores, porque si no, la revolución ya habría muerto y habría sido enterrada»&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-25072" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/06/Peron-Farrell-4deJunio1943.jpg" alt="" width="748" height="421" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/06/Peron-Farrell-4deJunio1943.jpg 748w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/06/Peron-Farrell-4deJunio1943-640x360.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px" /></p>
<p style="text-align: right;"><em>«La Revolución del 4 de Junio no ha sido un acto intrascendente; </em><br />
<em>no pudo serlo para los trabajadores, porque si no, </em><br />
<em>la revolución ya habría muerto y habría sido enterrada» (&#8230;)<br />
Las viejas corruptelas políticas habían logrado incorporarse<br />
</em><em>a la práctica de la mayoría de los partidos en su acción<br />
anterior a la Revolución del 4 de Junio.<br />
El país entero reclamaba medidas purificadoras (&#8230;)<br />
La Revolución del 4 de Junio sintetiza anhelos sentidos por el pueblo<br />
en la búsqueda de la verdad social, para alcanzar el bienestar común.<br />
Sus hombres, surgidos del pueblo que lo constituyen, hombres libres,<br />
no usan otro lenguaje que el de la verdad».</em><br />
-Doctrina Peronista</p>
<p><strong>Por Juan Domingo Perón</strong></p>
<p><strong>La Revolución Nacional del 4 de junio de 1943</strong></p>
<p>«Cuando en el año 1943 un grupo de hombres de armas decidimos liberar al país de la dependencia extranjera, haciendo una verdadera Revolución Nacional, debimos enfrentarnos también con un triste y agobiante panorama mundial, en un mundo que venía de soportar una gran guerra, cuyas consecuencias es de todos conocida.</p>
<p>Personalmente, venía de vivir la situación en Europa, comprobando la urgente necesidad de enfocar los destinos de la Humanidad sobre bases más firmes y duraderas que las del poderío de las armas o las que otorga el dinero. De seguro que los millones de seres humanos que entregaron sus vidas patrióticamente en la creencia que lo hacían en beneficio de la Democracia o de la Libertad, deben estar ahora tan arrepentidos, en el mundo de los espíritus como lo están los millones de seres humanos que, luego de la guerra, han debido padecer las iniquidades de los vencedores.</p>
<p>Con el alma llena de espíritu patriótico y sin mezquindades de ninguna especie, aquellos revolucionarios del año 1943 lanzamos una Proclama, que yo mismo escribí la noche anterior. En este punto de partida, decíamos ayer lo mismo que sostenemos hay a treinta años de distancia ¡Sería imposible mantener una falsedad durante tantos años, puesto que la mentira tiene patas muy cortas! En cambio, la verdad surge por su sola presencia, sin necesidad de artificios&#8230;</p>
<p>Y así nace el Justicialismo, con las mismas frases de la mencionada Proclama Revolucionaria del 4 de junio de 1943, cuando refiriéndonos a lo internacional, dijimos: «Lucharemos por mantener una real e integral soberanía de la Nación; por cumplir fielmente el mandato imperativo de su tradición histórica; por hacer efectiva una absoluta, verdadera, leal unión y colaboración latinoamericana&#8230;»</p>
<p>Y fue también en aquella misma ocasión que manifesté a mis compañeros revolucionarios que las premisas fundamentales de nuestro quehacer debían ser las siguientes: Primero, lograr la Unión Nacional. Esa unión de todos, que es lo único que hace grande a los Pueblos. Quería ya la Unidad Nacional para que, cuando fuera necesario sufrir, lo sufriéramos todos por igual y cuando fuera tiempo de gozar, lo gozaríamos todos por igual también. El otro postulado era el de la Justicia Social, de profundo contenido humano, sin el cual toda revolución no pasa de ser un simple movimiento de tropas.</p>
<p>El patrimonio ideológico de nuestra Doctrina Justicialista está enfocada en trabajar para labrar la felicidad del Pueblo y asegurar la grandeza futura de la Patria. Nosotros queremos una Argentina socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana.</p>
<p>En lo que a política internacional se refiere, los términos de nuestro accionar son claros y precisos. Sostenemos, desde el instante mismo del nacimiento del Justicialismo, como principios y objetivos básicos en lo internacional, lo siguiente:</p>
<p>1.- La defensa integral de la soberanía nacional en todo nuestro territorio y especialmente sobre la Antártida Argentina, las Islas Malvinas y sus islas independientes.</p>
<p>2.- El ejercicio de la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política, como bases para asegurar a cada Pueblo del mundo su propia felicidad, mediante la realización de la propia justicia y la propia libertad.</p>
<p>3.- La Tercera Posición como solución universal distinta del marxismo internacional dogmático y del demoliberalismo capitalista, que conducirá a la anulación de todo dominio imperialista en el mundo.</p>
<p><em>Fragmento del Mensaje del 7 de septiembre de 1973 a la IV Conferencia de Países No Alineados realizada en Argelia.</em></p>
<p><iframe loading="lazy" title="Perón explica la Revolución del 4 de Junio de 1943" width="1110" height="833" src="https://www.youtube.com/embed/oPdwcN6vssQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-25078" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/06/E3DajBmXEA0wgnP.jpeg" alt="" width="680" height="536" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/06/E3DajBmXEA0wgnP.jpeg 680w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/06/E3DajBmXEA0wgnP-640x504.jpeg 640w" sizes="auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px" /></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-25079" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/06/Gou.png" alt="" width="273" height="368" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Fundamentos de Doctrina Nacional Justicialista &#8211; Por Jacques de Mahieu (Texto completo &#8211; 1966)</title>
		<link>https://kontrainfo.com/fundamentos-de-doctrina-nacional-justicialista-por-jacques-de-mahieu-texto-completo-1966/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[KontraInfo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 18 Apr 2021 17:33:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[FILOSOFÍA POLÍTICA]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Jacques de Mahieu]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://kontrainfo.com/?p=24495</guid>

					<description><![CDATA[Jacques Marie de Mahieu, en Argentina más conocido como Jaime María De Mahieu, nació el 31 de octubre en París en 1915 y murió el 12 de mayo en Buenos&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-24510 size-full" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/04/JacquesdeMahieu-Peron.jpg" alt="Juan Domingo Perón con Jacques de Mahieu" width="748" height="421" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/04/JacquesdeMahieu-Peron.jpg 748w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/04/JacquesdeMahieu-Peron-640x360.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px" /></p>
<p><em>Jacques Marie de Mahieu, en Argentina más conocido como Jaime María De Mahieu, nació el 31 de octubre en París en 1915 y murió el 12 de mayo en Buenos Aires en 1990. Fue filósofo, sociólogo y antropólogo. Naturalizado argentino, se convirtió durante los años &#8217;60 uno de los ideólogos del movimiento peronista, llegando a ser secretario de la Escuela Superior de Conducción Peronista, cargo en el que redactó el texto «Fundamentos de Doctrina Nacional Justicialista» a pedido de Juan Domingo Perón.</em></p>
<p><strong>Fundamentos de Doctrina Nacional Justicialista</strong><br />
<strong>por Jacques de Mahieu</strong><br />
<strong>Texto oficial, redactado en 1966 y aprobado por Juan Domingo Perón</strong></p>
<p><strong>I – EL HOMBRE</strong></p>
<p>El ser humano nace de la familia, grupo social básico que constituyen sus padres y del cual recibe la vida y cuidados de toda naturaleza. Se desarrolla en el seno de una Comunidad más amplia que se constituyó a lo largo de los siglos y que le proporciona la herencia del pasado, sin la cual no se diferenciaría de la fiera: no sólo los bienes materiales, sino también y sobre todo sus caracteres biopsíquicos y la civilización y cultura de su tradición.</p>
<p>De ahí que el hombre sea un animal social: depende de la sociedad que le da la vida y los medios de aprovecharla plenamente, conforme con su derecho natural de individuo. Tiene, por lo tanto, la obligación, no menos natural, de aportar a la Comunidad todo lo que es capaz de darle y, eventualmente, de sacrificarse por ella.</p>
<p>Sólo en el marco social el ser humano se realiza plenamente, mandando si tiene las cualidades requeridas, obedeciendo si lo necesita para afirmarse en grado máximo; pero nunca aceptando pasivamente la existencia. La Comunidad no es ningún rebaño: para progresar en toda la medida de lo posible, necesita que todos sus miembros, cada uno en el lugar que su capacidad le asigna, luchen constantemente. No se transforma la naturaleza con gozadores; no se vencen los obstáculos con cobardes. El heroísmo es la virtud primera del hombre. Vivir peligrosamente es vivir como ser humano; vivir tranquilamente es subsistir como vaca destinada al matadero. Los hombres heroicos hacen los pueblos fuertes. Y sólo los pueblos fuertes hacen la historia.</p>
<p><strong>II – LA COMUNIDAD</strong></p>
<p>Natural o voluntariamente, el ser humano forma parte de distintos grupos sociales y asociaciones de naturaleza diversa, cada uno de los cuales tiene su orden propio que se opone en alguna medida al de los otros y que permanecen unidos, sin embargo, por vínculos de solidaridad más fuertes que sus antagonismos. El hombre es miembro de una familia, de un taller, de una parroquia, de un club deportivo, etc., fuera de los cuales no podría ni procrear, ni producir, ni rezar, ni divertirse. Las familias agrupadas en cierto territorio constituyen un municipio; varios municipios, una provincia; varias provincias, una nación. Y lo mismo ocurre, o debería ocurrir, con los demás grupos de función común.</p>
<p>La Comunidad se presenta, pues, como una pirámide de federaciones diferenciadas que desempeñan cada una su papel particular en el seno del organismo social. No se trata de un mero conglomerado, sino de un conjunto unitario que nace, se desarrolla y muere como un individuo. Surgida del pasado, la Comunidad crea su historia afirmándose en el presente por adaptación a condiciones de vida siempre cambiantes y se proyecta en el futuro con una masa de posibilidades que le corresponderá a ella hacer reales o rechazar en el olvido.</p>
<p>Para afirmarse cada vez más, la Comunidad nacional tiene que ser dueña de su destino. Esclavizada por una potencia extranjera o proletarizada por la finanza internacional, la nación no puede sino sobrevivir, humillada y explotada. Pero tampoco puede dar lo mejor de sí misma cuando una fracción de sus integrantes la gobierna en provecho propio o explota el trabajo ajeno.</p>
<p>No hay Comunidad nacional sin soberanía política, independencia económica ni justicia social.</p>
<p><strong>III – EL ESTADO</strong></p>
<p>Los grupos federados que constituyen la Comunidad no sólo están destinados a coexistir, sino también a colaborar, en el sentido preciso de la palabra, como los miembros de una familia. Tienen que desempeñar cada uno su papel particular en el seno del organismo social. Sus funciones respectivas son complementarias. No se puede concebir una armonización de tantas actividades diversas e interdependientes sin un orden jerárquico, que implica el mando. Es esta la razón primordial por la cual toda Comunidad posee un órgano especializado en conducción política: el Estado. A él corresponde dar a la multiplicidad necesaria de los grupos y federaciones la unidad sin la cual no habría sino el caos.</p>
<p>Para conducir a la Comunidad, el Estado necesita conocerla, y no sólo en su realidad presente. No puede crear la historia sin saber de dónde vienen los elementos de que dispone, o sea sin aprehenderlos en su evolución. Para poder proyectar la intención histórica de la nación, el Estado debe interpretarla y, más aún, encarnarla.</p>
<p>También debe dar a las fuerzas internas del cuerpo social la unidad y continuidad que no poseen espontáneamente. De los grupos, asociaciones y comunidades intermedias surgen dinamismos que constituyen la “materia prima” de la duración comunitaria. Pero tales dinamismos tienden a desgastarse en antagonismos estériles que el Estado tiene que superar, haciendo que las fuerzas hostiles concurran a la afirmación nacional.</p>
<p><strong>IV – LA SUBVERSIÓN BURGUESA</strong></p>
<p>A fines del siglo XVIII y principios del XIX el orden social natural fue quebrado por un fenómeno patológico cuyas consecuencias seguimos padeciendo. Grupos marginales de la sociedad comunitaria, que se dedicaban al comercio de ultramar y, clandestinamente, al préstamo a interés, se habían enriquecido sin conseguir con ello más que comodidades materiales. Aspiraban al poder y, después de un largo proceso de subversión ideológica, lograron apoderarse del Estado francés y posteriormente, por la fuerza o la propaganda, de los demás Estados del mundo occidental.</p>
<p>La burguesía adaptó entonces a sus necesidades las estructuras del Estado, convirtiéndolo de órgano rector de la Comunidad en instrumento de su propia dominación. Pero las “fuerzas de ocupación” estaban divididas en numerosos grupos competidores, debido a su misma naturaleza mercantil. Con el fin de que ninguno de dichos grupos pudiera desplazar a los demás, la burguesía triunfante dividió al Estado en tres poderes autónomos e hizo depender los cargos públicos más importantes de un proceso electoral individualista. Cada grupo constituyó su propio partido. Reservado, en un primer momento, a los burgueses mediante el sufragio censal, el derecho de voto fue extendiéndose paulatinamente a medida que se conseguía adoctrinar al pueblo gracias al monopolio de los medios de difusión: escuela y prensa. Si una elección daba, a pesar de todo, resultados insatisfactorios, siempre se la podía anular.</p>
<p>Así quebradas su unidad y su continuidad, el Estado ocupado por la burguesía era sumamente débil. No podía, pues, tolerar la existencia de comunidades intermedias poderosas, a las cuales no estaba seguro de poder imponer su voluntad. De ahí que disolviera los gremios, avasallara la iglesia y hasta, en algunos países, dividiera las provincias históricas. Su meta era convertir al pueblo organizado en una masa de individuos aislados, “nacidos expósitos y destinados a morir solteros”, como dijo Renan. Pues, por débil que fuera, el Estado burgués siempre podía dominar a un rebaño de seres humanos indiferenciados. En nombre de una Libertad mítica e irreal, la burguesía se empeñó en quitar al hombre los fueros y libertades de que gozaba anteriormente en virtud de su función. Y lo consiguió en gran medida.</p>
<p><strong>V – EL CAPITALISMO</strong></p>
<p>Con el régimen demoliberal, el dinero se convierte en la fuente exclusiva del poder. La disolución de los gremios y la legalización del préstamo a interés eliminaban todo obstáculo al enriquecimiento mediante la explotación del hombre por el hombre: del hombre pobre por el hombre rico; del productor al parásito.</p>
<p>Prometiendo a los demás la libertad política, la burguesía se aseguró la libertad económica, que utilizó para anular la primera. Pues la Libertad era indivisible, absoluta para todos: para el fuerte y para el débil, para el rico y para el pobre. O sea, como dijo Julio Guesde, para el zorro y para la gallina: ¿por qué la gallina se quejaría de que el zorro se la comiera si ella tiene plena libertad de tragarse al zorro?</p>
<p>Con su riqueza hasta entonces inutilizada, los burgueses abrieron manufacturas y el libre artesano de antaño se convirtió en un asalariado. No fue más dueño de sus herramientas ni del producto de su labor. Se limitó a vender su trabajo al capitalista, quien fijaba el precio en función de la “ley” de la oferta y de la demanda. Claro que el obrero tenía absoluta libertad de no aceptar el trato y en consecuencia, como también lo dijo Julio Guesde, de morirse de hambre.</p>
<p>Así se dividió la sociedad en clases: por un lado, el conjunto de los detentadores de los medios de producción, o sea, la burguesía capitalista; por otro, el conjunto de los asalariados, o sea, el proletariado; entre las dos, el conglomerado de todos aquellos que no revistaban en ninguno de los bandos, o sea, la clase media. Otrora estamental, vale decir funcional, la estratificación de la Comunidad se hacía económica: los explotadores, los explotados y, en el medio, los que no eran netamente ni lo uno ni lo otro.</p>
<p><strong>VI – EL CAPITALISMO DE ESTADO</strong></p>
<p>Carlos Marx preveía, a mediados del siglo pasado, que el capital se iría concentrando en un número de manos cada vez más reducido y que la clase media sería absorbida por el proletariado. Tales predicciones no se han cumplido en el mundo liberal. Por el contrario, los dueños del capital se han ido multiplicando y las clases medias se amplían constantemente, absorbiendo a sectores cada vez más importantes de la clase obrera. La minoría burguesa, que había sabido conquistar el poder a sangre y fuego en los decenios que siguieron a 1789, evidentemente ya no era la misma. Se había ablandado con la vida fácil y se manifestaba incapaz de llegar al soñado monopolismo integral.</p>
<p>De repente, en 1917 y en un país, Rusia, donde el capitalismo, embrionario, aún no había logrado imponerse, una minoría insurrecta, muy semejante por su composición a los jacobinos, se adueñó del poder y, a través del Estado ocupado por ella, se convirtió en el único detentador -colegiado- de los medios de producción, de difusión y de represión. A lo largo de los años, esa minoría combatiente se fue transformando en una oligarquía tecnoburocrática cerrada, que supo realizar un capitalismo perfecto, evitando los escollos del liberalismo. Fuera de ella, sólo había proletarios indefensos, cuyos sindicatos no eran sino instrumentos de poder del Estado-patrón.</p>
<p>Entre el capitalismo liberal y el capitalismo estatal no existía, pues, -ni existe- otra diferencia que la que procede de distintos grados de cohesión y eficacia. Tal diferencia era más marcada que hoy en vísperas de la Segunda Guerra Mundial. Desde aquel entonces, y especialmente en los últimos años, el sistema soviético se ha ido liberalizando hasta reintroducir el lucro y la competencia entre las empresas, mientras que el sistema liberal se iba endureciendo como consecuencia de la guerra, con intervención cada vez mayor del Estado en la conducción de la vida económica.</p>
<p><strong>VI Bis – EL SINDICALISMO</strong></p>
<p>No se podía esperar, por supuesto, que los asalariados aceptaran pasivamente la situación que se les imponía. Muy pronto, proletarios más conscientes y más valientes que los demás empezaron a organizarse para la lucha. No constituían sino una minoría ínfima, pero dura y decidida. Con un heroísmo digno de los tiempos homéricos, como muy bien dijo Jorge Sorel, supieron interpretar a la clase obrera y alzarse contra el sistema democapitalista. Como un ejercito en guerra, en medio de la incomprensión y, a menudo, de la hostilidad de sus compañeros de miseria, subieron al asalto del Estado burgués, con la única arma de que disponían: la huelga. Arma insuficiente, ésta, por cierto. Pues los patronos, dueños del poder comunitario, recurrieron a la policía y, de ser preciso, al Ejército. El sindicalismo revolucionario, como tal, fracasó.</p>
<p>Paradójicamente, los héroes de la lucha de clases consiguieron, sin embargo, una serie de victorias en el terreno en que menos las buscaban. Las huelgas aisladas –pues la misma condición proletaria nunca permitió llevar a cabo los grandes proyectos de huelga general- no inquietaban sobre manera al Estado burgués, pero sí perjudicaban a los patrones contra los cuales se hacían. Para quitar a los líderes revolucionarios el apoyo de la masa de los asalariados, basta con ceder ante sus reivindicaciones materiales y aumentar un tanto los salarios. Las condiciones de vida y de trabajo de los obreros empezaron así a mejorar.</p>
<p>No faltaron entonces dirigentes sindicalistas para pensar que más valía abandonar un combate sin esperanza y negociar con la burguesía la incorporación pacífica del proletariado al sistema vigente, a cambio de ventajas cada vez mayores. Los héroes dejaron el lugar a mercaderes que sustituyeron la lucha por el regateo y la componenda. El sindicalismo reformista no representaba ningún peligro para la burguesía. Antes al contrario, garantizaba la permanencia del régimen demoplutocrático. Entonces, los sindicatos mediatizados fueron autorizados por ley, ya meros apéndices, ruidosos pero tranquilizadores, del sistema imperante.</p>
<p>Con el tiempo, la clase obrera de los países más industrializados se fue aburguesando. En cuanto a sus condiciones de vida, se diferencia muy poco, hoy en día, de las clases medias. Pero sus integrantes siguen siendo asalariados, subesclavos bien alimentados. Sus dirigentes han llegado a constituir una oligarquía capitalista, no sólo la buena vida, sino también, directa o indirectamente, el poder. Son empresarios como los demás, mancomunados como los demás para la defensa del sistema.</p>
<p><strong>VII – EL PODER SUPRANACIONAL</strong></p>
<p>El más craso error que se pueda cometer al estudiar el mundo de hoy es el de creer que capitalismo liberal y capitalismo estatal son enemigos irreconciliables. En realidad, no pasan de competidores, como podían serlo potencias demoliberales del siglo pasado. Rivalizan por el dominio de colonias y mercados, pero se encuentran solidarias cuando el sistema común está en peligro. Lo demostró a las claras la Segunda Guerra Mundial como también, en nuestro país, el contubernio de liberales y comunistas entre 1945 y 1955. Más aún, todo parece indicar que existe, por encima de los bloques demoplutocrático y soviético, una potencia supranacional que los maneja a su guisa. Está probado que un consorcio bancario internacional subvencionó abundantemente a Trotsky en 1917. No fue, evidentemente, un hecho accidental. La gran finanza no tiene patria, sino solamente intereses. Guerra fría y conflictos localizados no son sino episodios de mutua conveniencia, que permiten a los Estados Unidos mantener a flote su tambaleante economía y a la Unión Soviética reforzar la tensión interna sin la cual su imperio correría serio peligro de desintegrarse. Lo más probable es que quienes atienden, en Washington y en Moscú, el teléfono que une la Casa Blanca al Kremlin hablen un mismo idioma, y que este idioma no sea ni el ruso ni el inglés.</p>
<p><strong>VIII – EL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO</strong></p>
<p>No faltaron, en el siglo XIX, grupos revolucionarios que se alzaran contra el poder burgués. Pero su enfoque del problema era parcial. Unos, salidos de las clases medias, luchaban por la liberación del Estado y, a través del Estado, de la Nación. Otros, formados en el seno del proletariado, buscaban liberar a la clase obrera de la opresión capitalista. No se daban cuenta que su enemigo era el mismo: la minoría burguesa que, dueña del poder político, avasallaba la Comunidad y explotaba a los productores. A menudo, por mutua incomprensión, nacionalistas y socialistas se enfrentaban, neutralizándose, debidamente incitados al efecto por agitadores a sueldo.</p>
<p>Para que la revolución auténtica se hiciera factible, fue preciso que los grupos nacionalistas tomaran conciencia de la opresión capitalista que ellos sufrían exactamente como el proletariado, y que los grupos obreros tomaran conciencia del avasallamiento de la Comunidad histórica por la oligarquía burguesa. Entonces sí surgieron movimientos revolucionarios nacionales que supieron realizar la síntesis del nacionalismo y del socialismo, del espíritu de tradición y del espíritu de revolución. Negando los antagonismos anticuados, estos movimientos constituyeron verdaderos Estados supletorios que se hicieron los instrumentos de la intención directriz de sus respectivas Comunidades.<br />
Las revoluciones nacionales de nuestro siglo se realizaron en dos estadios. El primero consistió en la liberación del Estado de la ocupación burguesa, lo que implicaba la reestructuración funcional. El segundo, en la liberación de la Comunidad y, en especial, del proletariado, de la explotación económico-social que padecían, lo que implicaba la transformación total del sistema capitalista de producción y distribución. Lo segundo era más difícil de realizar que lo primero: la historia reciente lo prueba.</p>
<p><strong>IX – LA REVOLUCION NACIONAL JUSTICIALISTA</strong></p>
<p>En nuestro país, el proceso revolucionario se desarrolló de un modo un tanto diferente. El golpe militar del 4 de junio de 1943 ya había liberado el Estado, con un enfoque exclusivamente político, cuando surgió el peronismo, integrado por grupos nacionalistas civiles y por la gran masa obrera. El movimiento revolucionario no se había constituido, depurado ni fogueado en la lucha. Carecía de doctrina y de cuadros y hasta, dividido en partido y gremios, de unidad orgánica. No supo endurecerse ni unificarse desde el poder. Antes al contrario, cometimos el error de permitir –y a veces imponer- la afiliación indiscriminada al partido, debilitándolo así aun más. Sólo los gremios constituían una fuerza coherente, pero incompleta por su mismo carácter clasista.</p>
<p>Por otro lado, la revolución nacional justicialista estalló y se desarrolló en el momento internacional más difícil. Vencida en el país, la Unión Democrática dominaba el resto del mundo con el nombre de Naciones Unidas. La presión política y militar de los aliados había sido muy seria –en algunas oportunidades, irresistible- en los años anteriores y permanecía latente. Cambiar brutalmente las estructuras políticas y económicas hubiera sido considerado una verdadera provocación, con posibles consecuencias sumamente peligrosas para nuestra misma soberanía.</p>
<p>El Estado justicialista tuvo, por lo tanto, que actuar dentro del marco institucional creado por la oligarquía, o sea con instrumentos inadecuados a sus propósitos. Se limitó a dar un nuevo sentido a formas caducas. En el campo político, la mayoría electoral que lo respaldaba le permitió gobernar sin suprimir el régimen de partidos. En el campo económico, el macizo apoyo de los gremios le permitió instaurar la justicia social sin destruir el capitalismo. Sólo en los últimos tiempos de nuestra primera época de gobierno, un tanto relajadas las tensiones internacionales, pudimos empezar a quitarnos la careta. Las constituciones de La Pampa y El Chaco hicieron su lugar a la representación sindical y se socializaron algunas empresas. Pero, salvo estas pocas excepciones, por lo demás incompletas, la revolución nacional justicialista se limitó a eliminar efectos de causas estructurales que permanecían, constitucional y legalmente, en vigencia. Bastó, en 1955, un intrascendente golpe insurreccional para que el régimen demoliberal volviera a funcionar como si nada, o casi nada, hubiera cambiado desde 1943.</p>
<p><strong>X – HOY: DOCTRINA Y MOVIMIENTO</strong></p>
<p>Hay que aprender las lecciones de la batalla perdida. Muchos entre nosotros, pero no todos, han sabido hacerlo a través de diez años de persecución y de lucha. Sin embargo, nuestro movimiento sigue siendo gregario, cuando sólo las minorías operantes, expresión legítima del pueblo, son capaces de hacer revoluciones. Tenemos a millones de electores; no tenemos a los pocos miles de militantes organizados que nos son imprescindibles para dar victoriosamente el asalto al poder burgués.</p>
<p>No se puede organizar a fuerzas revolucionarias sin darles previamente la formación doctrinaria sin la cual no hay disciplina ni conciencia de los objetivos a alcanzar. Mucho se ha hecho, en los últimos años, para precisar las grandes líneas ideológicas del justicialismo. Nuestros historiadores revisionistas ya han ganado la batalla, en su campo, y la mitología liberal ya no engaña a nadie entre nosotros. Nuestros sociólogos y economistas han profundizado científicamente nuestra doctrina, especialmente en sus aspectos estructurales. Hoy, la Escuela Superior de Conducción Política del Movimiento está dando a esta tarea una orientación orgánica y normativa y empieza a formar nuestros militantes.</p>
<p>Queda por constituir, en el seno del Movimiento, una milicia combatiente que sepa encarnar, con espíritu heroico, al pueblo revolucionario todo, al margen de la estratificación clasista que nos impuso el capitalismo burgués y que sueñan en hacer perdurar los ideólogos marxistas, fieles a esquemas superados.</p>
<p><strong>XI – MAÑANA: EL ESTADO COMUNITARIO</strong></p>
<p>Volveremos, muy pronto, a liberar el Estado. No deberá, entonces, permanecer ningún resabio institucional de la ocupación burguesa. El Estado debe responder a nuestra realidad y a nuestras necesidades, no solamente en sus intenciones y sus obras, sino también en sus estructuras.</p>
<p>La nueva Constitución Justicialista asegurará la unidad y continuidad del Estado en la persona de su Jefe, situado por encima de los tres poderes institucionales. Garantizará una auténtica representación popular a través de las comunidades intermedias y cuerpos constituidos de la nación: provincias, gremios, Iglesia, universidades, fuerzas armadas, etc. Respetará y fomentará la autoconducción y los fueros de los grupos sociales y comunidades intermedias.</p>
<p>Así el Estado estará en condiciones de desempeñar satisfactoriamente sus funciones: todas sus funciones, y solo sus funciones.</p>
<p>Esto supone, naturalmente, la supresión total y definitiva de los partidos políticos que constituyen los instrumentos del engaño demoliberal. Ni la Comunidad está hecha orgánicamente de partidos, ni una parte de la nación, en pugna con las demás, puede expresar validamente la intención histórica del todo, unitario y complejo a la vez. Sólo un Estado soberano, librado de la ocupación clasista y partidista, tiene por misión conducir a la Comunidad con vistas a su cada vez mayor afirmación.</p>
<p><strong>XII – MAÑANA: LA EMPRESA COMUNITARIA</strong></p>
<p>Considerada en su aspecto funcional, la empresa es una comunidad jerarquizada de productores, diversamente especializados, que aúnan esfuerzos para fabricar determinado artículo o prestar determinado servicio, valiéndose para ello de las herramientas o máquinas que impone la técnica moderna.</p>
<p>Considerada, por el contrario, en su aspecto legal, esta misma empresa no pasa, hoy en día, de ser un mero capital que compra máquinas, materias primas y trabajo. Pura ficción. Pues si con un golpe de varita mágica se suprimieran los dueños del capital, la empresa seguiría funcionando sin la menor perturbación, mientras que pararía y desaparecería si se eliminasen los productores.</p>
<p>No basta, por lo tanto, mejorar el nivel de vida del proletariado. No basta dar al productor el lugar que le corresponde en la Comunidad. No resuelve nada cambiar el capitalista sustituyendo la oligarquía burguesa por una oligarquía burocrática. Lo que hace falta es suprimir el salariado, devolviendo a la empresa, aprehendida en su realidad orgánica, la posesión y, de ser posible, la propiedad de su capital, así como la libre disposición del fruto de su trabajo.</p>
<p>Cualquier ente social –individuo, grupo o comunidad- tiene el derecho natural de poseer los bienes que le son imprescindibles para subsistir y realizarse plenamente. El municipio, por ejemplo, tiene naturalmente derecho a la propiedad de la vía pública o de la red de alumbrado. El municipio en sí, no la suma de sus habitantes. Cuando alguien viene a instalar en una ciudad, no tiene que comprar su parte de calle ni de usina; ni la vende cuando se va. La empresa es también un ente social independiente de sus integrantes individuales del momento. Es ella la que tiene que ser dueña de su capital, al que encontrará y usufructuará el productor entrante y dejará para su sucesor el productor saliente. Esto vale tanto para la empresa industrial como para la empresa agropecuaria. Los reformistas pequeños burgueses que quieren lotear las unidades orgánicas de nuestro campo fomentan el minifundio y la miseria. La tierra debe ser de quienes la trabajan, como las máquinas de quienes trabajan en ellas. Tal principio no supone, en absoluto, el parcelamiento de la propiedad de los instrumentos de la producción, sino la supresión de la propiedad individualista de bienes que otros –individuos o grupos- necesitan. O sea la supresión del parasitismo en todas sus formas. Eliminado el parasitismo capitalista, las clases desaparecerán ipso facto. No habrá más burgueses ni proletarios, sino productores funcionalmente organizados y jerarquizados en sus empresas.</p>
<p>El gremio perderá entonces el carácter clasista que le ha impuesto una lucha necesaria cuya responsabilidad no lleva y volverá a convertirse en una federación de empresas comunitarias, con el patrimonio asistencial que necesita y los poderes legislativos y judicial que definirán sus fueros. En cada gremio, un banco distribuirá el crédito entre las empresas, dentro del marco de la planificación y conducción económica del Estado Nacional.</p>
<p>La revolución justicialista no busca, pues, llegar a una componenda entre capitalismo individualista y capitalista estatal, ni “mejorar las relaciones entre capital y trabajo”. Repudia íntegramente cualquier forma de explotación del hombre por el hombre y quiere volver, en todos los campos, al orden social natural. Es este el sentido de nuestra TERCERA POSICIÓN.</p>
<p><strong>Escuela Superior de Conducción Política del Movimiento Nacional Justicialista</strong><br />
<strong>Decano: Tte. Gral. JUAN PERON</strong><br />
<strong>DEPARTAMENTO DE DIFUSIÓN ESCUELA CENTRAL</strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Juan D. Perón: Tercera Posición y defensa integral de la soberanía sobre la Antártida Argentina, las Islas Malvinas y sus islas independientes. Mensaje a la IV Conf. Países No Alineados</title>
		<link>https://kontrainfo.com/juan-d-peron-tercera-posicion-y-defensa-integral-de-la-soberania-sobre-la-antartida-argentina-las-islas-malvinas-y-sus-islas-independientes-mensaje-a-la-iv-conf-paises-no-alineados/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[KontraInfo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 02 Apr 2021 20:14:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Islas Malvinas]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Domingo Perón]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://kontrainfo.com/?p=24327</guid>

					<description><![CDATA[Por Juan Domingo Perón Mensaje a la IV Conferencia de Países No-Alineados, realizada en Argelia, 7 de septiembre de 1973 «Cuando en el año 1943 un grupo de hombres de&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-24329" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/04/FB_IMG_1617393127997.jpg" alt="" width="748" height="421" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/04/FB_IMG_1617393127997.jpg 748w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/04/FB_IMG_1617393127997-640x360.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px" /></p>
<p><strong><em>Por Juan Domingo Perón</em></strong></p>
<p><strong>Mensaje a la IV Conferencia de Países No-Alineados, realizada en Argelia, 7 de septiembre de 1973</strong></p>
<p>«Cuando en el año 1943 un grupo de hombres de armas decidimos liberar al país de la dependencia extranjera, haciendo una verdadera Revolución Nacional, debimos enfrentarnos también con un triste y agobiante panorama mundial, en un mundo que venía de soportar una gran guerra, cuyas consecuencias es de todos conocida.</p>
<p>Personalmente, venía de vivir la situación en Europa, comprobando la urgente necesidad de enfocar los destinos de la Humanidad sobre bases más firmes y duraderas que las del poderío de las armas o las que otorga el dinero. De seguro que los millones de seres humanos que entregaron sus vidas patrióticamente en la creencia que lo hacían en beneficio de la Democracia o de la Libertad, deben estar ahora tan arrepentidos, en el mundo de los espíritus como lo están los millones de seres humanos que, luego de la guerra, han debido padecer las iniquidades de los vencedores.</p>
<p>Con el alma llena de espíritu patriótico y sin mezquindades de ninguna especie, aquellos revolucionarios del año 1943 lanzamos una Proclama, que yo mismo escribí la noche anterior. En este punto de partida, decíamos ayer lo mismo que sostenemos hay a treinta años de distancia ¡Sería imposible mantener una falsedad durante tantos años, puesto que la mentira tiene patas muy cortas! En cambio, la verdad surge por su sola presencia, sin necesidad de artificios&#8230;</p>
<p>Y así nace el Justicialismo, con las mismas frases de la mencionada Proclama Revolucionaria del 4 de junio de 1943, cuando refiriéndonos a lo internacional, dijimos: «Lucharemos por mantener una real e integral soberanía de la Nación; por cumplir fielmente el mandato imperativo de su tradición histórica; por hacer efectiva una absoluta, verdadera, leal unión y colaboración latinoamericana&#8230;»</p>
<p>Y fue también en aquella misma ocasión que manifesté a mis compañeros revolucionarios que las premisas fundamentales de nuestro quehacer debían ser las siguientes: Primero, lograr la Unión Nacional. Esa unión de todos, que es lo único que hace grande a los Pueblos. Quería ya la Unidad Nacional para que, cuando fuera necesario sufrir, lo sufriéramos todos por igual y cuando fuera tiempo de gozar, lo gozaríamos todos por igual también. El otro postulado era el de la Justicia Social, de profundo contenido humano, sin el cual toda revolución no pasa de ser un simple movimiento de tropas.</p>
<p>El patrimonio ideológico de nuestra Doctrina Justicialista está enfocada en trabajar para labrar la felicidad del Pueblo y asegurar la grandeza futura de la Patria. Nosotros queremos una Argentina socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana.</p>
<p>En lo que a política internacional se refiere, los términos de nuestro accionar son claros y precisos. Sostenemos, desde el instante mismo del nacimiento del Justicialismo, como principios y objetivos básicos en lo internacional, lo siguiente:</p>
<p>1.- La defensa integral de la soberanía nacional en todo nuestro territorio y especialmente sobre la Antártida Argentina, las Islas Malvinas y sus islas independientes.</p>
<p>2.- El ejercicio de la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política, como bases para asegurar a cada Pueblo del mundo su propia felicidad, mediante la realización de la propia justicia y la propia libertad.</p>
<p>3.- La Tercera Posición como solución universal distinta del marxismo internacional dogmático y del demoliberalismo capitalista, que conducirá a la anulación de todo dominio imperialista en el mundo.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Doctrina Peronista y filosofía política vs. Ideología &#8211; Por Alberto Buela Lamas</title>
		<link>https://kontrainfo.com/doctrina-peronista-y-filosofia-politica-vs-ideologia-por-alberto-buela-lamas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[KontraInfo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 14 Mar 2021 16:43:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[FILOSOFÍA POLÍTICA]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Buela]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía Política]]></category>
		<category><![CDATA[Ideología]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://kontrainfo.com/?p=24076</guid>

					<description><![CDATA[Por Alberto Buela Lamas* A comienzos del siglo XX vivió un filósofo de la política, hoy sería denominado politólogo, llamado Leo Strauss (1899-1973) que sostuvo la tesis de que la&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-24077" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/03/peron-003.jpg" alt="" width="748" height="421" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/03/peron-003.jpg 748w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/03/peron-003-640x360.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px" /></p>
<p><em><strong>Por Alberto Buela Lamas*</strong></em></p>
<p class="rtejustify">A comienzos del siglo XX vivió un filósofo de la política, hoy sería denominado politólogo, llamado Leo Strauss (1899-1973) que sostuvo la tesis de que la filosofía política había sido reemplazada en el siglo XX por la ideología. Esta puede ser definida cuando con el uso de la razón se construye un sistema de ideas que esconden la voluntad de poder de un grupo, sector o clase social. La idea de enmascaramiento de la voluntad ideológica fue observada antes que nadie por Federico Nietzsche allá por el 1900.</p>
<p class="rtejustify rteindent1">Claro está, Strauss observó la persecución como consecuencia de la ideología nazi en Alemania en la época de Hitler, aunque él ya se había ido a Inglaterra en 1932 ayudado por Carl Schmitt para salir con una beca. Luego se trasladó a los Estados Unidos, al modo de todos los intelectuales judíos avispados de la época (Marcuse, Arent, Adorno, Horkheimer <em>e tutti li fiocci. </em>Allí comprobó que la imbricación entre libre mercado, ciencia y discurso democrático se había constituido en una ideología irrefutable.</p>
<p class="rtejustify">El pensador reaccionó, porque era de un buen natural, y denunció la primacía de la ideología sobre la filosofía política. Los tontos que nunca faltan y además son muchísimos, <em>stulturourm </em><em>infinitus est numerus</em><em>,</em>lo acusaron de ser un reaccionario aristotélico cuando él solo se había limitado a constatar hechos fácticos e indubitables.</p>
<p class="rtejustify">Nosotros hoy padecemos la ideología o peor aún el ideologismo, como visión bastarda de la ideología. Así se juntan algunas ideitas correctas, los dinerillos de algunos vivos y el concurso de muchos estultos y ya tenemos el ideologismo de un candidato político para la circunstancia.</p>
<p class="rtejustify">Para limitarnos a Argentina, pero muy bien nos podríamos extender a toda Iberoamérica, no existen más «proyectos nacionales» al estilo del de Perón con su «Argentina potencia» o de Getulio Vargas y su «Estado Novo», hoy lo que tenemos es ambiciosos administradores de la cosa pública que buscan perpetuarse en el poder y nada más. Hoy la idea de proyecto nacional se limita a enunciados y propuestas aisladas que no se concatenan unas con otras. Así dentro del mismo proyecto defendemos la jubilación estatal y vetamos la ley de defensa de los bosques y los glaciares. Nacionalizamos algunas empresas y dejamos que la minería del oro haga lo que quiera, destruyendo el medio ambiente y matando a nuestros paisanos de cáncer colectivo. Declamamos la inclusión irrestricta de los jóvenes a la educación y tenemos la mayor deserción escolar de la historia, defendemos la vida y sancionamos el aborto y así al infinito podemos encontrar ejemplos contradictorios que lo muestran como un pseudoproyecto.</p>
<p class="rtejustify rteindent1">Un proyecto nacional no es un cúmulo de enunciados ocurrentes sino la elaboración trabajosa de un proyecto que una nación se quiere dar en la historia del mundo. No es un chiste electoral para lograr más votos, es el riesgo que un pueblo toma como proyecto para existir con rasgos propios en la historia del mundo. Es un todo congruente y consistente en que las partes tienden a un fin que es: <em>la felicidad del pueblo y la grandeza de la nación.</em></p>
<p class="rtejustify">Y ese todo, como proyecto nacional, tiene que estar vinculado con su pasado y con su presente. Con su pasado considerando aquello que realizó con éxito y con su presente como aquello que puede realizar, no otorgándole mayores ni menores capacidades de las que tiene un pueblo para no fracasar en el futuro, que es el éxtasis temporal de la realización de un proyecto nacional. El mismo término proyecto significa <em>“aquello que está yecto, que está tirado adelante”</em></p>
<p class="rtejustify">Como se podrá ver un proyecto nacional es algo serio, pensado, equilibrado no es <em>moco e´pavo </em>que uno puede liquidar con dos frases hechas o con alguna ocurrencia del momento o la circunstancia política.</p>
<p class="rtejustify rteindent1">La idea de soberanía nacional, razón de ser de todo proyecto nacional, ha sido archivada y dejada de lado en función de la idea de beneficio personal de los dirigentes de turno. Ninguno de nuestros dirigentes tiene la altura de posponer sus ventajas personales en función del bien común general.</p>
<p class="rtejustify">Muchos sindicalistas realizan como gran cosa actos oficialistas al calor de las ventajas que obtienen, los obispos declaraciones de circunstancias en función de esas mismas ventajas, los empresarios ni que hablar, los agentes sociales de igual manera.¿Cómo romper ese círculo vicioso?. Es muy difícil, tarea casi imposible. Pero veamos, intentemos.</p>
<p class="rtejustify">La respuesta desde la filosofía sería: hay que recuperar y trabajar políticamente desde la filosofía política y no desde la ideología. Claro está, esto suena a neutralidad académica, a falta de compromiso, de <em>engagement, </em>pero a la vista otra posibilidad no existe. Y además es muy difícil porque no <em>es pa´ todos la bota e`potro </em>de la filosofía política.</p>
<p class="rtejustify">Esta disciplina filosófica se apoya en una premisa fundamental, la búsqueda del bien común general de toda comunidad política más allá de las circunstancias aleatorias, más allá de la coyuntura diaria, más allá de la contingencia.</p>
<p class="rtejustify">Y el bien común general de los pueblos hispanoamericanos es poder decidir por cuenta propia, con cabeza propia y para ello necesitan ejercitar la soberanía política, algo que nos está vedado desde el comienzo mismo de nuestra historia, pues nuestros veinte “Estaditos” al contrario de Europa no se crearon a partir de la unión de naciones (Aragón y Castilla para el caso de España, por ejemplo) sino que, por el contrario, ellos quebraron la gran nación hispanoamericana de San Martín y Bolivar y fueron creados por el nacionalismo parroquial de las oligarquías locales.</p>
<p class="rtejustify rteindent1">En Argentina, el Estado fue creado por la nación mitrista (Mitre) que además nos dejó la Nación diario como tribuna de doctrina. Es decir nacimos como Estado no soberano y solo fuimos en muy pocos períodos de nuestra historia genuinamente soberanos, puede ser bajo los gobiernos de Saenz Peña, Irigoyen o Perón, para poner ejemplos del siglo XX.</p>
<p class="rtejustify">Así, más allá de los <em>lobbies</em>, de los grupos de presión, de los grupos políticos de intereses, el asunto, la cuestión consiste en resolver la independencia de las decisiones políticas. Esta es la madre de todas las batallas, el resto es episódico.</p>
<p class="rtejustify">Nosotros hemos padecido un caso emblemático con el canciller Caputo quien sostuvo allá por 1984 que: <em>la idea de soberanía nacional está perimida. </em>Nada más erróneo puede sostener aquel que pretenda dedicarse a la política, y sin embargo esta es una idea vigente en quienes hoy hacen política, porque ésta ha dejado de ser una actividad “agónica” (de lucha) para transformase en una actividad “todo negocio”, lo que implica una buena salida laboral. En la sociedad actual del no trabajo la política es una actividad rentable y lucrativa.</p>
<p class="rtejustify">Soberano es aquel que tiene el poder de decisión sin recibirla de otro y, políticamente, es el poder absoluto y perpetuo de un régimen político, sea república, sea monarquía. De modo tal que sin soberanía no puede existir actividad política propiamente dicha, lo que existe, entonces, es solo administración de la cosa pública. Es por ello que hoy los gobiernos de las sociedades dependientes no resuelven los conflictos sino que solo los administran dejando su resolución a una especie de fuerza de las cosas que los desinfle y los morigere.</p>
<p class="rtejustify rteindent1">El poder de un Estado cualquiera se transforma en poder vicario o delegado de otro que está por encima. Esto sucede hoy a la vista de todo el mundo con el poder de los grupos de presión, los poderes indirectos, los grandes grupos concentrados de capital que tienen y ejercen mayor poder que muchos de los propios Estados nacionales.</p>
<p class="rtejustify">Si una democracia no puede asegurar a sus miembros un <em>minimum vital </em>(trabajo, salud, justicia y educación) significa que es una falsa democracia, más proclamada que realizada, más formal que real, más deliberativa que eficaz. Y es que la formalidad democrática con la que cumplen hoy casi todos los gobiernos así proclamados ha reemplazado el carácter de eficaz, de hacedor, de creador, de agonal que debe tener la actividad política para ser tal. La democracia procedimental con los mil subterfugios que tiene la formalidad legal ha terminado ahogando a la actividad política. Hoy la lucha es por integrar listas de electores o candidatos, se discute si pueden o no serlos, por ver quien es más democrático, o mejor aun, por mostrar quien cumple mejor con las formalidades democráticas (en esto los radicales argentinos son maestros), se compite en mostrar quien es más víctima, pero en ningún momento se habla de los dos elementos que constituyen el bien común general de la comunidad política: el logro de la concordia interior a través de un mínimo de prosperidad y la seguridad exterior. Como en la película de Mastroiani <em>De esto no se habla.</em></p>
<p class="rtejustify">Vamos cada vez profundizando la polarización de las opiniones en un juego que, finalmente, termina beneficiando a terceros interesados. Desde el oficialismo se lanza la idea que quien no lo vota está en contra del proyecto nacional y desde la oposición se le achaca al oficialismo que está al servicio de los grupos concentrados del capital y, para colmo de males ambas posiciones lo hacen invocando al peronismo. Y así, la van de peronistas Heller, primer diputado por la Capital Federal, gran gorila y antiguo PC y lo fue de Narváez, primer diputado por la provincia de Buenos Aires, gran liberal y mercachifle millonario. En realidad en ambas listas -oficialismo y oposición- los menos son los candidatos peronistas, los hay del partido comunista, de la democracia cristiana, de la socialdemocracia, de los conservadores, de los liberales, etc., pero los peronistas brillan por su ausencia. Una vez más han quedado como el jamón del sándwich, empanados entre tirios y troyanos, entre gorilas de izquierda y gorilas de derecha.</p>
<p class="rtejustify">El lema tendría que ser, y ya lo hemos dicho en varias ocasiones, el de la espada de César Borgia: <em>Aut Caesar aut nihil= Aut Perón, aut nihil (O Perón, o nada) </em>pero para eso hay que hacer una revolución, cambiar este orden por otro, pero la palabra revolución y sus sostenedores han sido demonizados por el pensamiento políticamente correcto del progresismo democrático. Y además habría que ver si al peronismo auténtico le quedan fuerzas para semejante combate.</p>
<hr />
<p>*<em>Filósofo y escritor argentino.</em></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La «Deconstrucción» del Peronismo. Corrección política, agendas globales y minorías. Por Cristian Taborda</title>
		<link>https://kontrainfo.com/la-deconstruccion-del-peronismo-correccion-politica-agendas-globales-y-minorias-por-cristian-taborda/</link>
					<comments>https://kontrainfo.com/la-deconstruccion-del-peronismo-correccion-politica-agendas-globales-y-minorias-por-cristian-taborda/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[KontraInfo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Feb 2021 01:53:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna de Cristian Taborda]]></category>
		<category><![CDATA[FILOSOFÍA POLÍTICA]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Taborda]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Izquierda Posmoderna]]></category>
		<category><![CDATA[neoliberalismo de izquierda]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://kontrainfo.com/?p=23719</guid>

					<description><![CDATA[La «deconstrucción» del peronismo. Corrección política, agendas globales y minorías. Por Cristian Taborda «La primera libertad que debemos conquistar es la de decir la verdad, porque, como consecuencia de vivir&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-23727" src="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/02/Deconstruccion-Peronismo-Feminismo-Genero.jpg" alt="" width="748" height="421" srcset="https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/02/Deconstruccion-Peronismo-Feminismo-Genero.jpg 748w, https://kontrainfo.com/wp-content/uploads/2021/02/Deconstruccion-Peronismo-Feminismo-Genero-640x360.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px" /></p>
<p><em><strong>La «deconstrucción» del peronismo. Corrección política, agendas globales y minorías. </strong></em><br />
<strong>Por Cristian Taborda</strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>«La primera libertad que debemos conquistar es la de decir la verdad, </em><br />
<em>porque, como consecuencia de vivir un clima de falsedad permanente, nada </em><br />
<em>puede construirse sobre bases firmes y duraderas».</em><br />
-Juan Domingo Perón. (1) (*)</p>
<p>Durante algunas semanas este portal ha subido una serie de artículos de Adriano Erriguel con el título <a href="https://kontrainfo.com/deconstruccion-de-la-izquierda-posmoderna-parte-i-por-adriano-erriguel/"><em>«Deconstrucción de la izquierda posmoderna»</em> </a>donde se hace una descripción de la transformación de la izquierda que abandonó la revolución y al proletariado por un sin fin de causas y «derechos» individuales consecuentes con el capitalismo financiero y los dictados del poder global, como la agenda de minorías, la cuestión de género, el feminismo, etc. Todas demandas que no afectan en lo más mínimo al poder ni trae mejoras para los trabajadores, sino todo lo contrario. Lamentablemente este suceso no sólo es correspondiente a la izquierda.</p>
<p>Es sabido que en Argentina la izquierda nunca tuvo trascendencia ni gravitación electoral, quedando reducida su expresión política al trotskismo universitario, ya que los trabajadores vieron mejoras y reivindicados sus derechos con el peronismo, en él se vieron representados y tuvieron poder real, el peronismo era el gobierno de los trabajadores. La transformación que describe Erriguel no sólo sucedió en la izquierda sino que también se ajusta a movimientos de tercera posición como el Justicialista que han realizado un proceso similar. Trataremos de hacer una breve descripción del proceso de «deconstrucción» del peronismo, que ha pasado de ser un movimiento de liberación nacional a un instrumento del poder transnacional: La transformación a un peronismo políticamente correcto, que incorpora las agendas globales y hoy ha tomado a las minorías como nuevo «sujeto político».</p>
<p><strong>La imposición de los anti valores</strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>«Cosas que conocen todos </em><br />
<em>Pero que nadie cantó».</em><br />
-Martin Fierro (2)</p>
<p>La legalización del aborto ha sido la victoria del progresismo ante los principios y valores del peronismo, los de una filosofía de la vida profundamente humanista y cristiana. La ideología de género y el relativismo de los valores, ha destruido con mayor fuerza al peronismo que cualquier otra ideología adoptada por este, desde la ideología librecambista en lo económico o la ideología de los derechos humanos en lo sociocultural, y ha sido la más dañina porque va directo al corazón de su doctrina, atacando la familia, la vida y la cultura.</p>
<p>La ideología de género ha consumado una colonización pedagógica jamás vista, adoptada prácticamente por toda la dirigencia política y por gran parte de militantes políticos. La deconstrucción del peronismo implica la destrucción de una gran parte de la cultura nacional. Si algo resguardaba el peronismo era ser aún la expresión política que representaba el arraigo en la cultura popular y los valores nacionales de una Argentina Federal. El porteño-centrismo y el cosmopolitismo de Puerto Madero han dañado fuertemente, al punto de dejarlo al borde de la ruptura, un lazo histórico cultural que unió al pueblo con el peronismo. Los intereses transnacionales representados por la clase política portuaria, corrupta, atea y de vanguardia se impusieron ante los valores y la voluntad de un pueblo noble, creyente y trabajador.</p>
<p>¿Pero cómo sucedió que un movimiento que luchó y promovió una cultura de la vida, defendiendo los derechos del niño por nacer y de la ancianidad hoy legisle todo lo contrario? ¿En qué momento se deja de dar valor al trabajo, los niños y jubilados por la asistencia social y las minorías histéricas? ¿Cómo fue que los sindicatos, con un modelo sindical ejemplo a nivel mundial y reconocidos por la lucha en defensa del trabajo, se vieron desplazados por movimientos sociales anti trabajo, clientelistas y parasitarios? ¿cómo se abrió paso del «nacionalismo cultural» a las agendas globales y el cosmopolitismo liberal? ¿Cómo es que el peronismo pasó de buscar el bien común, a ver el poder como un fin en sí mismo, olvidando la máxima de que la política es un medio para un fin social? De una alternativa superadora al comunismo y el capitalismo a formar parte de la «internacional progresista». De la rebeldía a la corrección política. Son algunas de las tantas preguntas que dentro del peronismo prefieren no hacerse y seguir con una lógica que lo lleva a la agonía y a la destrucción, siendo apenas la banda soporte del progresismo.</p>
<p><strong>La ideologización de un peronismo sin ideología</strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>«El fin de una cosa cualquiera<br />
no puede ser su </em><em>propia conservación».<br />
</em>-Tomás de Aquino (**)</p>
<p>Hagamos un breve recorrido histórico. Se han volcado ríos de tinta sobre en qué momento comenzó esta deformación bajo el nombre de «entrismo» o «infiltración» y demás, durante la década del &#8217;70, varios son los libros y autores que hablan de la infiltración marxista y el terrorismo que se ejerció contra un gobierno democrático, y no sólo de una creación deliberada, bajo influencia extranjera, de un ala izquierda sino también de un ala derecha. Podríamos aventurar que el primer intento de «deconstrucción» (destrucción) del peronismo, desde sus propias filas, comienza con Montoneros. Pero no es nuestro objetivo aquí hacer revisionismo histórico, nuestro recorrido comenzará en los &#8217;90, que dará comienzo al peronismo sin Perón, pos Perón, o al «pos peronismo», donde comienza la degradación ética y cultural seguida a la destrucción económica comenzada por la dictadura y continuada por el radicalismo. La reducción del peronismo a un partido y la aceptación de la democracia liberal. En la cual tenía que adecuar sus ideas (o «aggiornar» como le dicen hoy en dia), como ya lo advertía el dictador Videla: <em>«tal cual estaba organizado, el peronismo no tendría cabida en una eventual democracia». (</em>3)</p>
<p>Con el menemismo se produce la adopción «pragmática» del peronismo a la ideología economicista del absolutismo del mercado y el individualismo libertino donde se anuló todo pensamiento político y sentido de comunidad por el pensamiento económico y el individualismo liberal bajo el programa del «Consenso de Washington» y la teoría monetarista, a la decadencia material alfonsinista ahora se le sumaba el travestismo político del peronismo, el movimiento que representaba a los trabajadores se convertía en el de los banqueros. Las consecuencias de ese viraje se verán reflejadas en el estallido social del 2001 y el alejamiento de la sociedad con la política.</p>
<p>También ha sido analizado arduamente esta etapa «neoliberal» por la <em>intelligentzia</em>, no así del mismo modo, fue, ni es, analizada su ala izquierda, el progresismo. Tras la debacle de los &#8217;90 y el descontento popular que generaron las políticas de valorización financiera en el mundo, el capitalismo financiero, encontró una nueva máscara, un nuevo rostro más amable con el cual mostrarse mediante el progresismo, a través de la promoción de políticas de «género» y de «derechos humanos», lógicamente, en su instinto de supervivencia, el peronismo no dudo nuevamente en «adaptarse a los cambios» (o «aggiornarse», como le llama ahora la policía del pensamiento a la colonización mental). En Argentina, como contrapunto a la década menemista durante la primera década del 2000 se adoptó la ideología de los derechos humanos, y la agenda de género durante los últimos años como ejes de la «batalla cultural» mentada por la nueva izquierda global.</p>
<p><strong>El perro del poder y la rabia progresista</strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>«¿Hay que decirlo?. Pues se dice».</em><br />
-Kierkegaard (***)</p>
<p>El progresismo ha creado una cultura de la censura, de la cancelación, donde hay cosas que están prohibidas decir y si alguien las dice el totalitarismo progre lo cancela o exige el arrepentimiento como rendición. Unas de esas cosas que no se pueden cuestionar sin que al perro se le salga la rabia progresista de la boca es la ideología de género y los derechos humanos. Inmaculados para la clase política.</p>
<p>El peronismo hizo de los DD.HH. una ideología, la cual ha tomado como propia. ¿Pero de dónde surge y se promueven estas «causas nobles» como la de los derechos humanos? Paradójicamente ha sido, y es promovida, por los EE.UU., en primer momento durante la presidencia de Carter, bajo la influencia de Brzezinski, primer director de la Comisión Trilateral, creada por David Rockefeller. Y hoy bajo ONG &#8216;s con sede en Nueva York como Human Right Watchs o Amnisty Internacional, con sede en Londres, pero la ultima mayor exponente de los «Derechos Humanos» ha sido Hillary Clinton (la misma que apoyó la invasión a Irak, bombardeos en Siria y Libia, etc) quien, gracias al lobby de las distintas fundaciones y estas ONGs globales, ha llevado a la Organización de Naciones Unidas (ONU) a considerar los reclamos del colectivo LGTB y feminista, en este último sobre todo las prácticas abortivas, como «derechos humanos». (4)</p>
<p>Lejos están hoy los organismos de DD.HH. de defender los derechos humanos, empezando por la vida o la libertad. En Argentina el caso paradigmático de estos organismos ideológicos parasitarios es el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) comandado por Horacio Verbitzky, «el perro del poder», que funciona como un Think Tank que se encarga de difundir ideología de género y garantismo. Curiosamente financiado el CELS por la Fundación Ford, Planned Parenthood y la Open Society Foundation, entre otros (5). ¿Casualidad o causalidad? Verbitsky además de tener influencia directa sobre los medios hegemónicos de radio, Tv y diarios, ha sido un articulador del Frente de Todos y es el principal promotor de la agenda del Partido Demócrata en Argentina. Curiosamente quienes dicen oponerse al imperialismo son financiados desde allí, recibiendo fondos, y además promoviendo la agenda global del establishment norteamericano, replicada en sus afines medios hegemónicos.</p>
<p>Durante casi dos décadas el peronismo apañó dos monstruos que ahora se lo devoran: el feminismo con la ideología de género y los movimientos sociales con el asistencialismo. Por un lado la «deconstrucción» de la ética y cultura del pueblo y por el otro la destrucción del valor del trabajo. El «Movimiento Evita» es quizá el símbolo, la síntesis perfecta de la degradación del peronismo, de un movimiento que pasó de dignificar a los trabajadores a administrar la pobreza con gerentes como Grabois, Pérsico o Navarro, los máximos exponentes de los movimientos sociales, que viven de los pobres y de las políticas que llevan a la Argentina a la miseria. ¿A alguien se le podría ocurrir que Eva Perón repartiera el «derrame» del Estado o migajas para garantizar la «estabilidad social»? La sustitución del sindicalismo por los «movimientos sociales» es el paso de lo sublime a lo ridículo.</p>
<p><strong>Deconstrucción o barbarie.</strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>«La furia de la destrucción». </em><br />
-Hegel (6)</p>
<p>Este «deconstruccionismo» no es otra cosa que un obrar negativo, utilizando palabras de Hegel, un enmascaramiento de la destrucción de nuestra cultura, una cultura de la vida, del trabajo y de fe. La deconstrucción consiste en eliminar la verdad para instalar la mentira, destruir la realidad para imponer la ideología. La deconstrucción es destrucción, la imposición de la anti cultura, para la izquierda posmoderna deconstruirse es civilizarse. «Deconstrucción o barbarie» claman los nuevos sarmientinos. La deconstrucción es el opio de los progres.</p>
<p>Vale decir que hoy el concepto «deconstrucción» es un neologismo utilizado por el feminismo inspirado en la filosofía de Judith Butler, en una degeneración del concepto «destruktion» utilizado por el filósofo más importante del Siglo XX, Martín Heidegger. En su estudio sobre el Ser el filósofo alemán hacía uso del término en un sentido ontológico en relación a la destrucción de la metafísica, de los conceptos de la metafísica a lo largo de la historia, «del lenguaje de la metafísica» ese es el único sentido aceptable de la expresión como señala Hans Gadamer (7). Luego el filósofo francés Jacques Derrida lo tomará para su estudio de la escritura en «De La Gramatología» donde realiza una crítica a la organización del pensamiento occidental y su «logocentrismo» marcando la diferencia entre el habla y la escritura hace énfasis en «deconstruir» esa oposición, proponiendo como estrategia la deconstrucción del texto.</p>
<p>La filósofa feminista Butler hará de la «deconstrucción» el núcleo de la «Teoría Queer», ahora, aunque parezca delirante, la deconstrucción ya no será aplicada al texto y la escritura como una estrategia gramatical si no como un método para deconstruir a los cuerpos, para «deshacer al género», para una «subversión cultural», ya no importará la cuestión biológica sino la construcción social y la «imposición cultural». Dice Butler:<em> «Quizá esta construcción llamada &#8216;sexo&#8217; esté tan culturalmente construida como el género; de hecho, tal vez siempre fue género, con la consecuencia de que la distinción entre sexo y género no existe como tal» (</em>8). Para el feminismo el sexo es una «construcción cultural». Este delirio, y la furia contra la biología o el «determinismo biológico» como le llaman, es el mantra feminista y la ideología a la que el progre-peronismo en su corrección política se subyuga y acepta con silencio cómplice, con argumentos anticientificos, alejados totalmente de lo real y del sentido común en esta colonización ideológica el<em> «poder de convicción reside exclusivamente en el de la propaganda»</em> tal como explicaba Jauretche (9).</p>
<p>Así como el soporte económico del progresismo viene de Reino Unido y los grandes especuladores financieros, el soporte ideológico proviene de EE.UU. de la mano de Butler y de los intelectuales del establishment, o la intelligentzia Argentina radicada en Europa, como los Laclau en su momento o los Aleman hoy día.</p>
<p><strong>La revolución burguesa, de las minorías para las minorías. Al socialismo burgués.</strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>«La socialdemocracia… ala izquierda de la burguesía» </em><br />
-A. Gramsci (10)</p>
<p>El reemplazo de los trabajadores como «sujeto político» por las minorías se postula bajo los presupuestos teóricos de Ernesto Laclau (11) el intelectual orgánico del kirchnerismo, asesor de influencia en el gobierno de Cristina Fernández. El filósofo marxista ante la imposibilidad de llevar adelante la lucha de clases tras la debacle socialista reconvertirá la táctica bajo la forma de antagonismo social, dos polos que se enfrentan dentro de la sociedad, opresores y oprimidos.</p>
<p>La estrategia socialista para la construcción de hegemonía, lejos de la unidad nacional, se inspira en el antagonismo entre los polos, que divide la sociedad, necesario para una «democracia radical». Y acá el punto importante, el pueblo para la teoría populista de Laclau no es algo concreto, no existe el pueblo, el pueblo se construye (12), es un «significante vacío» (13), no es resultado de la historia con valores, costumbres y una cultura compartida a lo largo del tiempo, carece de una ontología, para Laclau el pueblo no tiene un Ser, acá no trata de un pueblo vinculado a la nación, la patria o las tradiciones, es un pueblo sin raíces, desarraigado, es una construcción social, o como mejor lo define Chantal Mouffe una narrativa, una construcción discursiva (14). Esta construcción se produce a través de la articulación de demandas en una «cadena de equivalencias» con un «significante vacío», en castellano, asociando las diferentes demandas de distintos grupos tras una misma causa. Estos grupos para el posmarxismo van a ser las minorías raciales, LGTB, ecologistas, feministas, etc.</p>
<p>El peronismo es ese significante vacío, no tiene significado según la teoría de Laclau y así puede ser llenado según las demandas del momento hasta con un contenido que está en sus antípodas. Como la sociedad es líquida, los intereses y los valores cambian, no son permanentes, según este «pensamiento débil» de la izquierda posmoderna, la deconstrucción encuentra su justificación en el progreso constante. Esto es algo que ha realizado a la perfección el progresismo, resignificar el peronismo y hacer una apropiación cultural de sus símbolos. Por ello la importancia de su batalla cultural, ya que su construcción pasa por lo simbólico y no por la racionalidad de la realidad sino por la imposición de la ideología.</p>
<p>El «pueblo», para la izquierda posmarxista son las minorías que tienen como enemigos a sus opresores, los hombres, los blancos, los heterosexuales, quienes comen carne, todo aquel que no acepte su artificiosa construcción narrativa de «pueblo» y su discurso hegemónico. (15)</p>
<p>Así pasa la democracia a ser entonces una democracia de minorías. Alejada de ser el «poder del pueblo». Lejos quedó la idea del imperio de las mayorías en los gobiernos democráticos, estos hoy se han convertido en democracias de minorías y el imperio de estas en absoluto, conteniendo una nueva forma de tiranía. La esencia de la Democracia, según Tocqueville (16), radica en el imperio moral de las mayorías hoy bien podría denunciar el peligro de la omnipresencia de las minorías, algo que con claridad vemos, entonces si gobiernan las minorías sin respetar a la mayoría no hay democracia alguna, escondiéndose así el ejercicio del poder de las minorías bajo una partidocracia, una puesta en escena.</p>
<p>La «revolución cultural» avanza con éxito y ha penetrado en todo el arco político, sin oposición a la agenda de género prácticamente. Debe ser la primera vez en la historia que los «oprimidos» cuentan con el apoyo del capital financiero y tienen a su lado el «aparato represivo e ideológico del Estado», donde desde los medios de comunicación y universidades crean el consenso y con las fuerzas de seguridad y la justicia (con «perspectiva de género») la coerción, el punitivismo. Sólo desde el normativismo pueden imponer sus ideas ajenas a la ética del pueblo. Una «revolución» hecha desde arriba, de las minorías para las minorías.</p>
<p>Pero la revolución cultural es sólo una instancia de una revolución antropológica que tiene como fin un nuevo hombre, un siervo alienado no a la tierra sino al capital. Sin Dios, sin tierra, sin trabajo, sin identidad. Si como planteaba Hegel, en la «Fenomenología del Espíritu», solamente a través del trabajo la conciencia libre se descubre, reconoce el Ser, al eliminar el trabajo, los «Señores» de las finanzas eliminan nuestra libertad. Es el no reconocimiento de la voluntad, de la condición humana, la esclavitud al Dinero con mayúscula como dice De Prada. Un sistema neofeudal que destruye el trabajo y la libertad, para servir al Dinero.</p>
<p><strong>Del «fin de la historia» al <em>«The Great Reset».</em> El giro a la izquierda global.</strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>«Estos son mis principios, si no les gustan tengo otros». </em><br />
-Groucho Marx</p>
<p>Durante finales del siglo pasado se impuso la idea de un final de la historia, el último gran relato, resabio de la modernidad. Con la caída del muro de Berlín y el fin del comunismo, la ideología globalizadora se vuelve dominante, en su primera etapa de «globalización neoliberal», hoy «globalismo progresista», bajo los slogans de construir una sociedad más «inclusiva» e «igualitaria» según el discurso hegemónico.</p>
<p>Si en los noventa el capitalismo era de derecha, neoliberal y privatista bajo las premisas del «Consenso de Washington», valorizando la empresa privada, comandado por EE.UU., hoy treinta años después ha mutado, ha pasado a ser un «Alter-capitalismo», un capitalismo de izquierda, progresista y estatista bajo las premisas de la «Agenda 2030» de Naciones Unidas y sus «17 Objetivos para el Desarrollo Sostenible» (ODS) del «consenso progresista», valorizando la acción del Estado en todo orden de la vida, un capitalismo de Estado cuyo modelo es comandado por China.</p>
<p>El capitalismo, el Dinero y el poder no tienen principios ideológicos. Los que hoy dicen combatir a una «derecha neoliberal» se pelean con un fantasma, son los mejores defensores de un capitalismo financiero que se ha vuelto de izquierda. El capitalismo hoy bien podría ser definido como un «socialismo burgués»(17). Estados en función de intereses privados. Gobiernos gerenciales que abandonan la política para centrarse en la «policía», como definía Schmitt, la mera administración (18).</p>
<p>Laclau el pensador más influyente del posmarxismo en términos políticos y el cerebro de la «nueva izquierda» en Argentina, durante largo tiempo planteó como mencionamos más arriba la idea de «Democracia radical» sin cuestionamientos, y ya nos enseñaba Aristóteles que «de la democracia radical y la oligarquía extrema surge la TIRANÍA» (19). De la democracia radical y su igualitarismo, como de la concentración de riqueza en una oligarquía política global no cabe esperar otra cosa que la radicalización de esas minorías a una tiranía global que ya no reconoce ciudadanos sino esclavos.</p>
<p>La idea de «Nueva normalidad» traída bajo la pandemia, es la destrucción del orden ético en el que se funda un pueblo, sus tradiciones y costumbres, de los valores que hacen a nuestra cultura. La normalidad con la que quiere terminar el progresismo servil a las finanzas es la norma del pueblo para instalar la anormalidad de una élite con antivalores. Para un nuevo orden técnico y científico sin límites éticos y una nueva moral, la moral del esclavo, diría Nietzsche. Las ideas centrales están puestas en un «nuevo contrato social», la «renta básica universal», los derechos civiles y la «diversidad» cultural, esa es la agenda del <em>World Economic Forum</em> (Foro Económico Mundial) de Davos, los «caballos de Troya» del mundo de las finanzas: un nuevo orden ético y moral, más flexibilización, destrucción laboral y un nuevo sujeto, nuevas identidades. Políticas financiadas por bancos y transnacionales, y promovidas como podemos ver por universidades y medios de comunicación.</p>
<p>Un modelo de gobernanza global inspirado en las medidas económicas del <em>Great Reset</em> del <em>World Economic Forum</em> y las políticas de la Agenda 2030 de la ONU 20. Ahora bien, ¿qué legitimidad y legalidad tienen para imponer estas medidas y políticas a las naciones soberanas? Ninguna. Los burócratas de la ONU no son elegidos por la voluntad popular y sus programas políticos no pasan por los congresos nacionales, lo mismo el grupo de multimillonarios de Davos. Son una clase global plutocrática que quieren imponer al mundo sus políticas a través de burocracias y cipayos.</p>
<p>El peronismo ha sido una filosofía de la vida y por lo tanto superior desde su cosmovisión y concepción política al sistema capitalista y el socialista que son modos de organizar la producción y de un pensamiento economicista antagónicos al peronismo que es netamente un pensamiento político. Por lo tanto, caer como ha caído, asumiendo primero un capitalismo de derecha (globalización neoliberal) y luego un capitalismo de izquierda (globalismo progresista), comprometiéndose sin medias tintas con las agendas internacionalistas de intereses foráneos, ha sido un grave error, cuando su superioridad constaba de su decisionismo político, de poner el capital al servicio de la economía y esta en función al interés nacional no al del Estado ni del mercado, sino al bien común.</p>
<p><strong>El silencio ¿de los inocentes?. O la dictadura de la corrección política.</strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>«A veces, el silencio es la peor mentira». </em><br />
-Unamuno</p>
<p>Algunos silencios son ensordecedores, como evidente la vista para otro lado ante el avance del Imperialismo cultural de género y el totalitarismo del pensamiento único que rige en nuestros días. ¿Está bien que sean prioridad políticas destinadas a una minoría mientras más de la mitad de nuestros chicos son pobres?; ¿está bien que sean prioridad las políticas promovidas por Hillary Clinton y ONGs con sede en Londres financiadas por multimillonarios?; ¿está bien que sean prioridad políticas que atentan contra la unidad de la familia y la unidad de la nación?, ¿por qué el silencio de quienes dicen tener un posicionamiento político que es contrario a todo este mal?.</p>
<p>Exactamente lo contrario a Perón, quien no hizo silencio, justamente no fue cómplice de una clase corrupta, no se calló. Combatió la relativización de los valores, la desmoralización y la anarquía liberal. Seguramente dando cuenta del contexto histórico hubiese sido más sencillo inclinarse por el marxismo y a Eva Perón por el feminismo apelando a la demagogia, tal cual lo hace hoy día la clase política, no lo hicieron, se opusieron al relativismo no por una cuestión de época sino por sentido patriótico en un momento donde tanto la ideología marxista como la liberal se disputaban el mundo. Seguramente hubiera sido más cómodo aceptar esas ideas foráneas y ganarse el clamor de los vendepatria y la prensa canalla. Sin embargo, combatieron esas ideologías y no se equivocaron, porque tenían una verdad histórica, interpretaron la realidad efectiva desde la razón, lo real.</p>
<p>El peronismo nació en oposición a todas las ideas que hoy impulsa: feminismo, igualitarismo, asistencialismo. Combatió las ideologías del poder, y el capitalismo financiero especulativo que las promueve, mediante la propaganda de sus medios. Siempre estuvo a favor de las mujeres, no de los lobbys, pregono la justicia social de todos no la «inclusión» por géneros. Fomentó una cultura de la vida y el cuidado de la familia, no políticas antinatalistas y eugenésicas de las empresas multinacionales.</p>
<p>La dirigencia política en general y la «peronista» en particular no discute el aborto, no habla sobre la crisis de valores, no habla sobre la política exterior, no habla sobre seguridad, ni sobre un proyecto nacional, mucho menos de crear trabajo, el debate quedó reducido a rencillas del pasado, internas politicas y al combate retórico con marginales o el troskismo y un radicalismo inexistente, ¡vaya adversarios! Riñas de politiquería a la que al pueblo le importan poco y nada,</p>
<p>Por otro lado, ha caído en la trampa del pensamiento económico en un debate reducido meramente al economicismo, que es netamente materialista, propio del liberalismo y el marxismo, la NO POLÍTICA, totalmente contrario al pensamiento de Perón que era un pensamiento político, no económico. El peronismo ya no discute nada, asume todo, ha sido domesticado y cayó en la más abyecta corrección política, la de callar y otorgar.</p>
<p><strong>La socialdemocracia consensuada.</strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>«La idea de consenso no es neutra sino ideológica». </em><br />
-Alberto Buela (21)</p>
<p>Con la partidocracia se ha establecido el magnífico negocio político de haber construido una coalición de centro izquierda y otra de centro derecha que representan el mismo interés, el del Dinero. Todo está permitido salvo disentir, todo se acuerda a cualquier precio, literalmente esos acuerdos tienen precio a valor de mercado. Sin disimulo, llevan adelante lo que el poder global manda, las mismas políticas económicas, sociales, culturales y de política exterior: endeudamiento, asistencialismo y globalismo.</p>
<p>Mientras simulan antagonismo, cuando sus políticas mediocres se reproducen en la alternancia, el pueblo es descartado por goteo, ya sean empresarios, pymes o trabajadores, a todos va arrojando fuera del sistema. Con los principales partidos cooptados, los sindicatos debilitados y desplazados por «movimientos sociales», se ha creado un gran consenso. Consenso para destruir la familia, el último bastión que resiste a la destrucción y en ello trabajan mediante la ideología de género para crear por fin una sociedad de individuos, aislados y temerosos, sin lazos comunitarios. Consenso para destruir derechos sociales a cambio de caprichos individuales. Consenso para sustituir soberanía por «multilateralismo», de tal modo que hoy las decisiones políticas las toman los organismos internacionales y los gobiernos solo las ejecutan, la política económica es la que ordena el Fondo Monetario Internacional y la política sanitaria la que dicta la Organización Mundial de la Salud.</p>
<p><strong>La resistencia y la tempestad</strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>«¡El infierno está vacío! ¡Aquí están los demonios!» </em><br />
-Shakespeare</p>
<p>Queda claro que hoy el globalismo progresista es la ideología dominante y que la partidocracia ha creado un consenso para la administración en torno a lo cultural y lo económico, de izquierda a derecha defiende ese pensamiento posmoderno: trans nacional, trans económico y trans genero, sin patria, sin trabajo y sin identidad.</p>
<p>En tiempos donde se quieren destruir todos los valores comunitarios, reemplazándolos por la lógica utilitaria individualista, y de ataque permanente a la familia, los lazos de amor madre e hijo y la familia como unidad, común unión natural, hoy son la resistencia al intento de un nuevo ordenamiento social inspirado en el aislamiento y el miedo.</p>
<p>Durante las últimas décadas, como mencionamos antes, tras la caída del muro, los pueblos también han caído bajo el dominio absoluto de un poder global, el cual no encontró resistencia alguna, después del letargo y el adormecimiento consumista esa pasividad presagia ser la calma que antecede una tempestad.</p>
<p>Nos queda la esperanza y el último aliento de que como sentenció Heidegger alguna vez:</p>
<p style="text-align: right;"><em>«Todo lo grande está en medio de la tempestad».</em></p>
<p><strong>Post scriptum: </strong><em>Nuestra nación camina rumbo hacia la desintegración social, por ello es obligación dar un paso hacia la construcción de la unidad nacional y recuperar el espíritu de movimiento en defensa de la justicia, la libertad y la soberanía, de la vida y los valores nacionales que hicieron grande Argentina alguna vez, con todos aquellos que tengan como principios el trabajo, nuestra cultura y la fe. </em><em>Es una batalla donde no se requiere ser de partido alguno sino de la patria tal como proclamaba el designio de nuestro Brigadier General Juan Manuel de Rosas. Habrá que imponer orden y justicia para que sepan que «acá no manda la plata sino la Patria» (****).</em></p>
<p><em>¡Que sea una tempestad patriótica!</em></p>
<hr />
<p>(*) Fiel al pensamiento de Tomás de Aquino, Perón funda su concepción de la libertad en base a la razón y la verdad. «La raíz de la libertad se encuentra en la razón. No hay libertad sino en la verdad». DE AQUINO, Tomás. De veritate, q. 24, a. 2, in c.: «totius libertatis radix est in ratione constituta».</p>
<p>(**) Siguiendo el pensamiento de Tomás de Aquino. «Gobernar consiste en conducir lo que es gobernado a su debido fin». DE AQUINO, Tomás. La monarquía, pp. 69-70, Madrid, Tecnos, 1989</p>
<p>Y en el plano filosófico: «el fin de la intención, que es la causa final (&#8230;) Es necesario, que toda voluntad tenga algún fin que quiera por naturaleza, y cuyo contrario no pueda querer; por ejemplo, el hombre naturalmente quiere la felicidad por necesidad y no puede querer la infelicidad». DE AQUINO, Tomás. De Potentia Dei, cuestiones 1 y 2. La potencia de Dios considerada en sí misma. La potencia generativa en la divinidad. Universidad de Navarra, 2001.</p>
<p>(***) «Literalmente, no podía callar. Incluso su equilibrio mental dependía de su trabajo intelectual. Callarse era literalmente suicidio; y el peor de todos. «¿Hay que decirlo? Pues se dice»: fue el título de su último panfleto consistente en 10 artículos acerca de la religión y la iglesia luterana, que a lo que se puede saber le costaron la vida». CASTELLANI, Leonardo. Cristo y los Fariseos. www.alexandriae.org</p>
<p>(****) «-Eijo son ingle, señor. Fajo mandan aquí. Eyo tienen plata señor. Algún día saldrá un argentino en esta tierra capaz de decir: “Aquí no manda la plata sino la patria”. Pero primero habrá que hacerle decir a la patria (y eso es lo difícil): Aquí manda Dios. Los toreros de España (vieja Patria Grande querida) cuando están delante del toro llaman a ese momento la hora de la verdad. La República Argentina está en su hora de la verdad. Sólo la verdad puede hacerla salva». CASTELLANI, Leonardo. Decíamos ayer… Buenos Aires: Editorial Sudestada, 1968.</p>
<p><strong>Bibliografía:</strong></p>
<p>1 PERÓN, Juan D. Política y estrategia. No ataco, critico. Buenos Aires: Pleamar, 1973.</p>
<p>2 HERNÁNDEZ, José. Martín Fierro. Buenos Aires: Gradifco, 2007.</p>
<p>3 Ver: https://m.youtube.com/watch?v=1CHnHsPfDM0</p>
<p>https://m.perfil.com/noticias/politica/videla-queriamos-disciplinar-al-peronismo-20131106-0012.phtml?rd=1</p>
<p>4 KUBY, Gabriele. La Revolución Sexual Global. La destrucción de la libertad en nombre de la libertad. Madrid: Didaskalos, 2017.</p>
<p>Ver: https://www.infobae.com/2009/04/23/444039-hillary-clinton-defendio-el-derecho-al-aborto/</p>
<p>5 Ver: https://www.cels.org.ar/web/organizacion/financiamiento/</p>
<p>6 HEGEL, G. W. F. Fenomenología del espíritu. México, FCE 1987</p>
<p>7 GADAMER, Hans-Georg. Olasagasti, Manuel (trad.). Destruktion y deconstrucción. Universidad Autónoma de Madrid, 1998</p>
<p>8 BUTLER, J. El género en disputa. El feminismo y la subversión de la identidad. México: Paidós, 2001.</p>
<p>9 JAURETCHE, Arturo. La colonización pedagógica: (La yapa). Buenos Aires: UNIPE, 2020.</p>
<p>10 GRAMSCI, Antonio. La situación italiana y las tareas del P.C.I. Escrito: Enero de 1926. «El mismo pesimismo y la misma desviación conducen a interpretar de manera errónea la naturaleza y la función histórica de los partidos social-demócratas en el momento actual, a olvidar que la socialdemocracia, si bien tiene aún su base social, en gran parte, en el proletariado, por lo que respecta a su ideología y la función política que cumple debe considerarse no como una ala derecha del movimiento obrero, sino como una ala izquierda de la burguesía y como tal debe ser desenmascarada ante las masas».</p>
<p>11 LACLAU, Ernesto. La Razón Populista. F.C.E: México, 2005.</p>
<p>12 LACLAU, Ernesto. “Por qué construir un pueblo es la tarea principal de la política radical”, Cuadernos del Cendes. Visto en http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=40306202</p>
<p>13 LACLAU, Ernesto. ¿Por qué los significantes vacíos son importantes para la política?<br />
en Emancipación y Diferencia. Buenos Aires: Ariel, 1996.</p>
<p>14 «se trata siempre de la cons-trucción de una identidad social —de una posición sobredeterminada<br />
de sujeto— sobre la base de la equivalencia entre un conjunto de elementos o valores que expulsan y exteriorizan aquellos otros a los que se oponen. Nuevamente, nos encontramos con la división del espacio social». LACLAU, E. y MOUFFE, Ch. Hegemonía y estrategia socialista. Hacia una radicalización de la democracia, Buenos Aires: F.C.E.</p>
<p>Ver: https://www.pagina12.com.ar/157798-la-unica-manera-es-desarrollar-un-populismo-de-izquierda</p>
<p>15 MOUFFE, Chantal, Por un populismo de izquierda, trad. S. Laclau, Buenos Aires, Siglo XXI, 2018.</p>
<p>16 TOCQUEVILLE, Alexis. La Democracia en América. México: F.C.E, Ter. ed, 2019.</p>
<p>17 MARX, Karl. La Lucha de Clases en Francia de 1848 a 1850 en Carlos Marx. México: Ocean Sur, 2010.</p>
<p>18 «Es sabido que la fórmula «paz, seguridad y orden» sirvió como definición de la policía. En el interior de un Estado así, realmente ya sólo hubo policía y no política; a menos que se quiera denominar política a las intrigas cortesanas, a la rivalidades, a las frondas, a los intentos de rebelión de los malcontentos y, en suma, a las «interferencias». SCHMITT, Carl. El Concepto de lo Político. Madrid: Alianza Editorial, 2009.</p>
<p>20 Ver: https://www.geopolitica.ru/es/article/el-nuevo-consenso-de-washington-davos-y-la-agenda-2030</p>
<p>21 «El consenso está estrechamente vinculado a la idea de tolerancia liberal, aquella que introduce la idea de disimulo, de simulacro en la política, pues la tolerancia hoy, no es otra cosa que la disimulada demora en la negación del otro». BUELA, Alberto. Teoría del Disenso en Revista Internacional de Filosofía Iberoamericana y Teoría Social. CESA – FCES – Universidad del Zulia. Maracaibo-Venezuela, 2004.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://kontrainfo.com/la-deconstruccion-del-peronismo-correccion-politica-agendas-globales-y-minorias-por-cristian-taborda/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
