Julian Assange: “Trump no forma parte de la red de poder en Washington”

El periodista de Página/12, Santiago O’Donnell, dialogó con Julian Assange, el fundador de Wikileaks, refugiado en la Embajada de Ecuador en Inglaterra. Aquí la parte más sustancial de la entrevista, en la que se refiere a América Latina y al nuevo presidente de los EEUU:

Sobre América latina

–¿Qué piensa de la idea de Trump de construir un muro y frenar la inmigración? ¿No es peligrosa para América latina?

–El muro ya existe. Ahi donde no existe el muro construido existen fronteras naturales, como desiertos o ríos. El muro de Trump tiene un significado simbólico y no práctico. Pero si Latinoamérica percibe que Estados Unidos esta rechazando la region, la consecuencia sera que Latinoamerica rechazará a Estados Unidos. Esta simetria geopolitica puede ayudar a reforzar la soberanía y cooperación dentro de la región. Las instituciones están estructuradas para sobrevivir los cambios de funcionarios electos. ¿Es más probable que Trump se termine pareciendo a la CIA o la CIA a Trump? ¿Que las agencias impositivas se parezca a Trump o viceversa? Que las fuerzas armadas se parezcan a Trump o ál a ellas? Siempre es más fácil que cambie el individuo a que cambie la institución. Independientemente de quien gobierne, Estados Unidos cometerá todo tipo de crimenes  con sus poderes militares y de inteligencia. Al menos con Trump está todo a la vista y el jefe de Estado actúa públicamente como el estado que lidera, en vez de limpiar su imagen.

–¿Es bueno para México que Trump quiera suspender o renegociar su tratado de libre comercio con Canadá y Estados Unidos?

–Muy probablemente no sea bueno desde el punto de vista económico pero seguramente será bueno desde el punto de vista de la soberanía y la independencia. Ya se puede sentir que hay presión sobre el gobierno mexicano para actuar de manera más soberana.

–Peña Nieto canceló su visita.

–Por ejemplo, Estados Unidos siempre actuó como una potencia imperialista. Entonces, ¿qué rol le cabe al presidente? Un rol representativo. Bajo la conducción de un hombre negro educado y cosmopolita como Barack Obama el gobierno de Estados Unidos no se parecía a lo que era. Bajo Barack Obama se deportaron más inmigrantes que en cualquier otro gobierno y se pasaron de dos guerras a ocho. Supongamos que Argentina tiene un conflicto con el gobierno de Trump por su apoyo a Gran Bretaña en el caso de las Malvinas. ¿Es más fácil o más difícil para Argentina conseguir apoyo en la comunidad internacional que cuando era presidente Obama? Es más fácil con Trump. ¿Y a nivel doméstico en Estados Unidos? Claro que será más fácil protestar contra las políticas de Trump. De hecho las protestas ya empezaron. Los demócratas, cuando están en la oposición pueden convertirse en una fuerza que restringe y controla al gobierno. Pero cuando llegan a la presidencia y al gabinete se funden con las instituciones. El gobierno de Obama era un lobo con piel de oveja. El gobierno de Trump es un lobo con piel de lobo. Es más fácil tratar con un lobo que no se disfraza.

–¿Qué opina del giro a la derecha en la región y cómo lo afecta a usted, que había recibido un fuerte apoyo de gobiernos en Brasil y Argentina que ya no están?

–Va a ser todo más difícil especialmente para Ecuador, que perdió a dos aliados fuertes. Pero yo creo que es erróneo decir que hubo un giro a la derecha. El cambio consistió en la aparición de un movimiento de protesta surgido de la explosión de internet y las redes sociales. Eso favorece a la oposición porque el gobierno representa a la autoridad y la libertad de expresión corroe esa autoridad. Hay otros factores pero ese es el más importante. Se hizo más fácil criticar a los gobiernos y los que estaban en el poder eran de izquierda. Pero ahora ese mismo movimiento de protesta está empezando a debilitar el gobierno de Macri. Algo similar sucedió en mi país algunos años atrás. Las redes sociales llegaron a Australia un par de años antes que a América Latina. Entonces los gobiernos eran estables y solían durar una década. Desde entonces la duración promedio de un gobierno australiano no pasa de los dos años.

Trump
–¿Qué piensa de Trump?

–Es un populista de derecha, una clase de político con amplios antecedentes en la historia de América Latina. Lo que es inusual es que la red de influencia de Clinton creció y se expandió tanto durante la presidencia de Barack Obama, que los demócratas se han convertido en el partido del establishment en Estados Unidos. Entonces te encontrás en una situación donde el apoyo a la CIA por parte de los Demócratas es de 32 por ciento mientras que entre los republicanos el apoyo a la CIA es de apenas el dos por ciento. Tenés a los demócratas buscando conflicto con Rusia y a los republicanos diciendo que no hay que pelearse con Rusia . Tenés a los demócratas diciendo que la destrucción de Libia y de Siria es una cosa buena, mientras tenés a los republicanos diciendo que no hay que meterse en esos países. Tenés a los demócratas diciendo que la alianza con los saudíes es algo bueno y hay que mantenerla y muchos congresistas republicanos apoyan esa postura también. Entonces Trump debe tomar la postura contraria para diferenciarse. Claro que ahora que los republicanos están en el gobierno todo puede cambiar, pero en este momento hay un contraste muy grande entre el gobierno que se fue y el que llegó. Los halcones neoconservadorews como Paul Wolfowitz, Robert Kagan, y William Kristol, la gente que rodea a George W. Bush, yo pensé que eran republicanos, se presentaban como ultrarepublicanos pero en esta última elección elogiaron y apoyaron a Hillary Clinton. Eso te dice algo de Hillary Clinton, de Trump y de los neoconservadores.

–¿Cómo concilia a ese justiciero librepensador que usted describe con el racista, misógino y xenófobo que conoció la opinión pública?

–Trump es un billonario que ha sido parte de la elite de Nueva York y sus viejos amigos incluyen a los Clinton. Pero no forma parte de la red de poder en Washington. El partido republicano no apoyó su candidatura. El hecho de que sea un misógino y un racista lo hemos visto todos. El ha exhibido esa conducta. Cuánto de eso fue sincero y cuánto fue para congraciarse con la base blanca republicana no lo sé. Clinton intentó usar la carta de las políticas de identidad en la campaña. Dijo con mucha fuerza que ella era la candidata de los negros, las mujeres y los latinos. Como resultado de proyectarse como la candidata de esos grupos de identidad quienes no pertenecían a esos grupos empezaron a pensar, ¿entonces quién es el candidato de mi grupo? Y así se fueron acercando Trump.

–Usted dijo que no hubo contacto con Trump antes de publicar las filtraciones de los emails de Hillary Clinton. ¿No le hubiera convenido negociar con él antes de publicar la información, cuando usted tenía mayor poder de fuego?

–En lo personal seguramente me hubiera favorecido, pero no. Era importante no tener contacto.

–¿Por qué?

–Para prevenir alegaciones de que la publicación estaba políticamente contaminada. No lo publicamos para favorecer a Trump. Lo publicamos por nuestras propias razones. Miralo desde perspectiva de WikiLeaks. Si nosotros tenemos acceso a información importante para entender cómo funciona la red Clinton en Washington y dentro del partido Demócrata es porque le hemos asegurado a nuestras fuentes que vamos publicar esa información de la manera más apropiada y en el contexto en que pueda tener el mayor impacto. Nosotros, como la gran mayoría de los analistas, pensamos que iba a ganar Clinton y que por lo tanto estábamos enfureciendo a la futura presidenta de Estados Unidos. Pensamos que en su presidencia mi situación se tornaría muy difícil y que continuaría el proceso en contra mío del gran jurado que me investiga en Estados Unidos. Pensamos que nos estábamos sacrificando. Yo no crei que el establishment iba a dejar que Trump ganara. Trump tenía a todos los sectores del establishment en su contra excepto los productores de carbón, que ya ni siquiera son un establishment importante de la economía. Tenia a los bancos en contra, los medios en contra, a los políticos en contra, a Silicon Valley en contra. Eric Schmidt, Presidente de Google, trabajó activamente para la campaña de Clinton. ¿Por qué perdieron? Porque leyeron las encuestas y pensaron que no podían perder. Si hubieran pensado que perdían, hubieran multiplicado sus donaciones de campaña hasta asegurarse que ganara Hillary Clinton. Pero no van a regalar plata. Dieron lo que pensaron que era necesario y no más.

Los servicios

–¿Cómo es la relación entre Trump y la CIA?

–La CIA peleó para que Trump no llegase a la presidencia. En las últimas dos semanas de su gobierno Obama firmó una serie de decretos para incrementar el poder de las agencias de inteligencia. Por ejemplo le dio a 16 agencias de inteligencia acceso a los miles de millones de correos electrónicos, mensajes de texto y llamadas telefónicas interceptadas a diario por de la Agencia de Seguridad Nacional. La agencia que realmente quería acceso a ese oceano de información es la CIA. Tambien sacó a los servicios de inteligencia de la ley de empleo público así se les puede pagar mejor a los agentes y darles mejores condiciones de trabajo. Todo esto demuestra que en sus semanas finales el gobierno de Obama buscó acercarse a la comunidad de inteligencia o pagar una deuda. La CIA se había opuesto a Trump. ¿Por qué? La razón principal es el programa en Siria, cuyos directivos habían sido nombrados por Barack Obama. Es el proyecto numero uno de la agencia desde el 2010 en términos presupuestarios, costando aproximadamente un billon de dólares por año. Se entrenó a más de diez mil insurgentes y se llevó adelante en el marco de cooperación encubierta con Arabia Saudita, con Kuwait y Qatar, etc. etc. Toda esa gente en la CIA que había ganado experiencia en Siria y que había dedicado sus últimos años al tema se vio disminuida cuando Trump decidió no continuar el programa y ahora están peleando para mantenerlo. Además, muchos agentes de la CIA mantienen el espíritu antirruso de la Guerra Fría. Con la asunción de Trump, esos agentes se vuelven irrelevantes. Así que la CIA tiene mucho incentivo para arrinconar a Trump y obligarlo a seguir con la operación siria y a tomar distancia de los rusos. En esto último ya se ve un resultado: Trump claramente ya está usando un tono más distante para hablar de Rusia.

Entrevista completa: https://www.pagina12.com.ar/18251-assange-trump-es-un-lobo-con-piel-de-lobo

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