El ataque a Rafecas y el objetivo oligárquico: “aplastar por completo toda referencia hacia la política peronista”

ataqueadanielrafecas

Rafecas y los objetivos oligárquicos
por Martín Alcala

Hoy el diario La Nación, órgano oficial de expresión de las mil familias dueñas de la tierra en la Argentina y sus intereses corporativos y financieros asociados, anuncia que “piden” la destitución del Juez Daniel Rafecas. El “piden” es el eufemismo acostumbrado para significar “queremos que…” Porque en realidad quien pide ese castigo es La Nación, no los monigotes a sueldo a quienes se ordenó poner su firma en alguna solicitada.
Cuando uno revisa a cada uno de ellos encuentra que todos, sin excepción, cobran salario o hacen negocios debido a su integración en el equipo oficial.

Ahora… ¿qué es lo que pretende en realidad La Nación, en representación de la Sociedad Rural y las grandes empresas transnacionales y el Departamento de Estado de los EEUU?
Pues, el objetivo político es aplastar por completo toda referencia o sentimiento hacia el peronismo.
Es decir, no al peronismo de nombre de un PJ oficial.
A la política peronista.
La política de incentivo a la producción industrial mediante la generación de una demanda interna de consumo a través de una distribución más amplia de la renta.
Porque esa es la política peronista de 1946 a 1955, y de 2003 a 2015.
Eso es lo que les molesta y deben erradicar hasta de la memoria del pueblo.
¿Y porqué debe hacer eso La Nación, la SRA y los intereses extranjeros?
Pues es muy simple.

A las grandes familias dueñas de la tierra les sirve un país productor de materias primas de la tierra que les pague precio completo, con un pueblo pobremente asalariado que les dé los servicios y mercaderías elementales que necesitan al menor costo.
Eso se consigue en un país exportador de productos primarios e importador de todo lo demás.
Lo mismo que durante toda nuestra historia, lo que originó el enfrentamiento de Rosas con Francia e Inglaterra y la conspiración en su contra de los “Libres del Sur”, hacendados que querían liberar el comercio de sus productos.
La diferencia actual es que el imperio es estadounidense y que las técnicas extractivas son terriblemente dañinas para el ambiente.
Más, a la oligarquía eso no le interesa.
Ellos viven en sus mansiones a cubierto de todo mal.
Y cuando todo se complique, serán los primeros salvados.
Por eso el peronismo es el “hecho maldito”.
Porque el peronismo quiso hacer aquí el proceso de desarrollo de EEUU.
Un desarrollo que se impulsó en gran medida cuando Henry Ford decidió aumentar al doble los salarios de sus trabajadores en 1914, con el mismo criterio de fomentar la demanda.
Mas para nuestras familias patricias, EEUU debe haber uno solo y ellos ser sus gerentes ricos en la provincia lejana de donde salen los recursos.

Entonces, habiendo comprendido luego de sesenta años que borrar a Perón de la memoria colectiva y la historia es imposible, decidieron fabricar otro peronismo.
Un peronismo sumiso a sus intereses, corrupto, falso, que luzca el escudo y la bandera, que mencione a su histórico líder para las fiestas mas luego aplique la política de ellos.
El menemismo, el servicio de gobernadores oligarcas con filiación peronista, los barones que firman contratos de entrega con grandes empresas, que regalan recursos mineros a cambio de comisión.
De vez en cuando se les escapa el control y surge un kirchnerismo que paga la deuda, echa al FMI, incentiva la industria y administra para que cuarenta millones vivan mejor.
El hecho maldito.
Y se lo debe borrar de la memoria.
Todos acusados, todos presos, todos enlodados.
Ellos, sus acólitos, sus simpatizantes, y hasta los dudosos, como Rafecas.
Todos en la mira del monstruo mediático, de los Jueces comprados, de los políticos comprados.

La denuncia de Nisman es grotesca.
Denuncia que la Presidente habría querido encubrir un crimen mandando un proyecto al Congreso para que se vote.
Y lo votado, un acuerdo para que nuestros Jueces vayan a Irán a interrogar a los acusados que no concurren aquí a prestar su declaración, sería ese supuesto encubrimiento criminal.
En una causa que durante veinte años no avanzó ni avanzará.
Y la acusan cuando todo fue a la vista de todos y con participación de la oposición.
Cuando la Presidente contestó las críticas durante el debate diciendo: “si tienen un proyecto mejor propónganlo ahora” y nadie presentó nada.
Entonces, el Juez que analizó esto mismo y no encontró un sólo hecho que pudiese encuadrar en un artículo del Código Penal, ahora es objeto de ataque.

Somos un pueblo muy zonzo.
Tuvimos dos grandes oportunidades y las desperdiciamos.
Nuestro pueblo pidió que vuelvan sus verdugos.
Y les da hoy su voto cada día, comprando chucherías importadas y repitiendo estas consignas estúpidas.
Sin embargo los hechos matemáticos son inapelables.
El modelo oligárquico que promueve La Nación y las grandes corporaciones sólo admite una población de veinte millones como máximo.
Lo que se necesita para atender las necesidades de la oligarquía que les da la soja, el petróleo, los minerales, los cereales, las carnes, y tal vez el agua.
El resto está de sobra.

¿En cuál lado del alambrado cree que quedará usted?

Fuente: 
https://www.facebook.com/martink.alcala.3/

Loading Facebook Comments ...

This article has 2 Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*